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2018 – El Año de la Esperanza

En primer lugar, a nombre de Isabella y de mí, me gustaría pronunciar una bendición sobre ti y tu familia para este 2018. Que este año sea el mejor año de tu vida. Confío en que hayas pasado una gran Navidad. Yo disfruté mucho mis vacaciones. Este tiempo de descanso fue increíble. Pero te extrañé a ti y a esta labor de amor. Estamos celebrando 20 años de la Palabra del Día. Esta ha sido, y sigue siendo, una parte increíble de mi vida y ministerio. Sé que tienes a tu alcance muchas opciones para llevar a cabo un devocional diariamente, y estoy agradecido de que hayas elegido esta.

 

La Palabra del Día no es un devocional previamente preparado o “enlatado.” Creo que parte de la singularidad de lo que Dios me ha llamado a hacer con la Palabra del Día es que Él me exige que le busque diariamente y que comparta lo que Él me dice. Siendo ese el caso, estoy entusiasmado con lo que creo que Dios está diciendo acerca de 2018. Aunque Dios hizo planes para ti antes de que el mundo comenzara, puedes vivir realmente los planes de Dios en diferentes tiempos y estaciones, y en diferentes niveles y etapas de tu vida. Es vital discernir qué dice el cielo acerca de la época en la que te encuentras, porque intentar hacer lo correcto, pero hacerlo en el momento equivocado, hace que lo correcto sea lo incorrecto. Ya que los planes de Dios para tu vida ya están escritos, el verdadero éxito solo puede experimentarse cuando descubres, desarrollas y luego despliegas la voluntad de Dios para tu tiempo presente.

 

 

Cada año busco que Dios me dé un tema. Quiero saber lo que Él está diciendo en la temporada actual. Realmente quiero fluir en la gracia de Dios diariamente. La vida se vuelve menos sobre tus esfuerzos y más sobre la soberanía y la providencia de Dios cuando conscientemente haces un alineamiento humano con tu asignación divina para la temporada en la que estás. Dicho esto, lo que creo que Dios me dijo acerca de 2018, es que este año será un Año de Esperanza para nosotros. Lo que quiero decir con esto es que Dios quiere que comencemos todos los días con la expectativa de que Su bondad se manifieste en la tierra.

 

 

En los mensajes de este año, aprenderemos a desarrollar una expectativa piadosa que alimentará nuestra fe y elevará nuestra esperanza. Gracias de antemano por seguir el viaje conmigo. Creo que será un año increíble.

 

 

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Dado que hoy estoy introduciendo la serie, simplemente te daré algunas joyas rápidas sobre las expectativas y la temporada en la que creo que estamos.

 

 

  1. 2017 fue un año de grandes retos para muchos. Isabella y yo enfrentamos algunos de los desafíos más difíciles de nuestras vidas. Pero como muchos de ustedes, salimos victoriosos, por la gracia de Dios. Si bien fue un año de gran victoria, esas victorias vinieron después de experiencias significativamente desafiantes. Afortunadamente, todavía estamos aquí, ¡y es por la gracia de Dios! Tómate un momento para mirar hacia atrás en 2017 y alaba a Dios por haber superado esas dificultades.

 

  1. A través de los desafíos de 2017 y aquellos que los sucedieron, muchos de nosotros hemos sembrado semillas significativas de piedad a lo largo de los años. En esta temporada comenzaremos todos los días esperando una cosecha por cada semilla sembrada. Le creeremos a Dios por la cosecha en nuestras vidas personales y también en el Cuerpo de Cristo en general. Esta expectativa nos ayudará a mantener nuestra fe en el modo de “ENCENDIDO”.

 

  1. Al hablar de una expectativa o esperanza verdadera, he escuchado a líderes cristianos describir que comienzan todos los días con el “cuello estirado“. La imagen es de una persona que ESTÁ TAN expectante que su cuello se estira literalmente mientras su cara mira hacia el cielo con anticipación. Es como si estuvieran viviendo cada momento en suspenso divino, esperando la manifestación de las promesas de Dios. Así es como creo que el Padre quiere que vivamos en este 2018: en expectativa, con expectación, en suspenso, sabiendo que la cosecha de Dios, sobre las semillas que hemos sembrado, puede venir en cualquier momento.

 

 

Declaración de Fe:

Padre, este es el año de esperanza y expectativa para mí. Espero que proveas una cosecha en cada semilla sembrada, tanto en mi vida personal como en todo el Cuerpo de Cristo. ¡Tú eres el Señor de la Cosecha, la Tierra funciona en un sistema de siembra y cosecha, y creo que es el Tiempo de Cosecha para nosotros! Entonces, yo comienzo este día y todos los días de 2018 con mi cuello estirado. Tengo una expectativa de Tu manifestación. Vivo cada momento anticipándome a Tu bondad. Mantengo un suspenso divino a diario, sabiendo que mi cosecha puede venir en cualquier momento. Gracias Padre por cuidarme todo el 2017. Gracias por bendecirme para ver 2018. Y gracias, de antemano, por hacer de 2018 el mejor año de mi vida y un año increíble para el Cuerpo de Cristo en general. Este año veremos una tremenda cosecha de almas en Tu Reino. Yo declaro esto por fe ¡En el Nombre del Señor Jesucristo, Amén!

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! ¡Ponla por Obra y Mejora!