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Alimentando a los 5000 (4ta Parte) – ¡Todo Depende de Quién Esté en Control!

Este relato se encuentra en Marcos 6:32-44, Lucas 9:10-17, y Juan 6: 1-13

 

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús“.  Ya hemos pasado algunos días estudiando la historia de Jesús y la alimentación de los 5,000.  Este será nuestro último mensaje sobre este milagro.

 

En el mensaje de hoy, la 4ta parte, voy a manifestar que cuando tienes una cantidad fija de recursos, hasta dónde lleguen esos recursos dependerá de las manos en las que estén puestos. Ante una multitud hambrienta, los únicos recursos disponibles eran dos peces y cinco piezas de pan. Los recursos eran obviamente inadecuados para la necesidad. Mientras los dos peces y los cinco panes estuvieron en manos del niño, éstos sólo podían alimentar al niño. Pero todo cambió cuando fueron puestos en las manos de Jesús. Eso es lo que discutiremos hoy.

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Todo cambia cuando lo pones en las manos de Dios.

A) En la historia de la alimentación de los 5,000 la necesidad era clara: más de 5,000 hombres hambrientos (sin contar mujeres y niños). Toda la comida que tenían era el almuerzo de un niño: dos peces y cinco panes. Mientras los dos peces y los cinco panes estuvieron en manos del niño, sólo podían alimentar al niño. Cuando se los dio a Jesús, todo cambió. Lo mismo puede decirse de tu situación cuando involucras a Dios.

B) Jesús tomó los peces y los panes, los levantó, dio gracias al Padre, y luego se los dio a los discípulos para que los distribuyeran. Una vez que el Padre fue invitado a la situación, las posibilidades fueron infinitas. De la misma forma, la situación a la que te enfrentas esta mañana puede parecer sombría. Puede que estés enfrentando algo que es humanamente imposible. Pero si haces lo que Jesús hizo, y esto es mirar hacia Dios, darle gracias e involucrarlo en su situación, lo imposible de repente se hará posible.

C) Cuando Dios estuvo involucrado en la situación, los peces y los panes se multiplicaron. Pero nota que no se multiplicaron en las manos de Jesús. Se multiplicaron en las manos de los discípulos. Jesús les dio los pescados y los panes y, a medida que los distribuían, los recursos se multiplicaban en sus manos. Aquí está mi punto: Cuando Dios se involucra en tu situación – tu negocio, tu proyecto, tu familia, tus finanzas, etc. – entonces la bendición que está en ti se derramará a todos los que estén asociados con el proyecto. Las personas que trabajan CONTIGO experimentarán la Bendición GRACIAS A TI. ¡Tan sólo porque decidiste quitar el proyecto de TUS MANOS y ponerlo EN LAS MANOS DE DIOS!

D) Cuando algo está en tus manos sólo puede llegar hasta cierto punto. ¡Pero cuando lo pones en las manos de Dios, las posibilidades son infinitas!

 

2.  Nunca comas tu semilla.

A) Cuando los dos peces y los cinco panes fueron puestos en manos de Jesús, el almuerzo se convirtió en una semilla en manos del Señor de la Cosecha. Dios multiplicó la semilla, miles comieron, y sobraron 12 canastas de comida. Nada de esto hubiera ocurrido si el niño se hubiera comido la semilla.

B) La Biblia nos enseña que Dios provee semilla para sembrar y pan para comer (2 Corintios 9:10). Cuando recibas recursos, debes orar y preguntarle a Dios cuánto de lo que has recibido es semilla para sembrar y cuánto es pan para comer. Si te comes todo lo que te llega, entonces no podrás aprestarte para recibir la cosecha. Pero si eres guiado por el Espíritu de Dios, Él te dirá cuánto sembrar y cuánto comer.

C) Dios no está en contra de que te diviertas. Él realmente lo promueve. Dios te dará todas las cosas para que las disfrutes (1 Tim. 6:17). Pero debes saber cuánto de lo que Él te da es semilla (para sembrar) y cuánto es pan (para comer / disfrutar). No te comas toda tu semilla. Si lo haces, perderás lo mejor que Dios tiene para ti.

D) El mundo se rige por un sistema de comprar y vender. El Reino de Dios funciona en un sistema de sembrar y cosechar. Cuando aprendes a sembrar una porción de todo lo que recibes, harás la transición del sistema de este mundo al sistema de Dios, y créeme, ¡es MUCHO mejor!

 

Declaración de Fe:  Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. En este año yo paso del sistema de compra y venta, y aprendo a maximizar el sistema de sembrar y cosechar. Padre, Tú provees semilla para sembrar y pan para comer. Entonces me guías, por tu Espíritu, para discernir cuál es cuál. Nunca como mi semilla. Yo tomo la semilla de mis manos y la coloco en TUS MANOS. Una vez que mi semilla está en TUS MANOS, se multiplica y regresa a mí como una cosecha. Viviendo de esta manera, todo el mundo asociado conmigo, participa de la Bendición que está en mi vida. ¡Soy un sembrador y mi semilla me permite ser también un segador! Declaro esto por fe.  En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!