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Como Jesús Es (11va Parte)

Hoy continuamos con nuestra nueva serie titulada “¡Dios te ama!“, bajo el tema general de “El Año de la Manifestación Sobrenatural.” En el mensaje anterior, introduje dos puntos. El primero fue que “La única forma para llegar al cielo es estar EN Jesús.” El segundo punto fue que “La Salvación es solo la mitad de la historia.” También mencioné que estaríamos estudiando el segundo punto durante los siguientes mensajes. Así que vamos a comenzar.

 

El Apóstol Juan dijo:

 

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

1 Jn 4:16,17 RV60

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Estamos llamados a reflejar el cielo en la tierra.

a) La razón por la que estoy enfatizando la importancia de que te veas a ti mismo “como Jesús es en este mundo“, es porque estamos llamados a reflejar la realidad del cielo en este mundo. Dios quiere que cuando la gente nos mire se hagan una idea de cómo es el cielo.

b) Si como un creyente Nacido de Nuevo solo estás reflejando una realidad humana, entonces no eres diferente al mundo. No puedes atraer o convencer a alguien si no ve algo diferente en ti; algo a lo que valga la pena ser atraído.

c) Dios quiere que pasemos tiempo meditando y fortaleciéndonos sobre las realidades del cielo, para que podamos reflejar esa realidad en nuestra vida diaria. Su deseo es manifestar el cielo en la tierra, a través de nosotros. Por eso he estado enseñado acerca de las manifestaciones sobrenaturales todo el año. Si tu vida posterior a la salvación no es diferente de tu vida anterior a la misma, si nunca experimentas algo que exceda el poder, la capacidad o la fuerza humana, entonces llegarás algún día al cielo habiendo vivido muy por debajo de lo mejor que Dios tenía reservado para ti en la tierra.

 

2.  El día en que Naces de Nuevo, tu Espíritu es nuevo, pero tu mente no lo es, por lo que no sabes cómo reflejar la realidad del cielo.

a) Muchos creyentes no entienden qué parte de ellos cambió el día en que hicieron a Jesús su Señor. Hay tres partes que te componen: espíritu, alma y cuerpo. El día en que Naciste de Nuevo, la única parte de ti que cambió fue tu espíritu.

b) El día en que Nací de Nuevo mi espíritu se hizo nuevo. ¡Sin embargo, al día siguiente, era un hombre nuevo, en un cuerpo viejo, y necesitaba una nueva mente!

c) Muchos creyentes nunca desarrollan una mentalidad celestial. Nunca llegan al punto donde se ven a sí mismos “como Jesús es en este mundo”. Como resultado, pasan toda su vida enfocados en llegar al cielo, como si Dios solo los hubiera enviado al mundo para salvarlos del mismo mundo. Dios no te envió a este mundo para arrancarte de él. ¡NO! ¡Él quiere cambiar el mundo CONTIGO DENTRO! ¡Él quiere cambiar el mundo a través de ti!

d) Hay tres partes que te componen: espíritu, alma y cuerpo. El día en que Naciste de Nuevo, tu espíritu FUE CAMBIADO INSTANTÁNEAMENTE, tu alma ESTÁ SIENDO CAMBIADA PROGRESIVAMENTE, y tu cuerpo SERÁ EVENTUALMENTE cambiado (lo que significa que algún día recibirás un cuerpo glorificado). Si tu espíritu FUE cambiado y tu cuerpo SERÁ cambiado, es obvio que el resto de tu vida debería centrarse en cambiar progresivamente tu alma (tu mente, tus emociones y tu voluntad) para pensar, sentir y tomar decisiones como Jesús. ¡Por eso es tan importante verte a TI COMO JESÚS ES en este mundo!

e) Toma tiempo llegar al punto donde te ves como Jesús. Lleva tiempo porque todos venimos a Dios después de haber sido programados por este mundo. Entonces debemos ser desprogramados para ser reprogramados para pensar y vivir como Jesús; para reflejar la realidad del cielo.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Lo digo con confianza, porque ahora estoy en el punto en el que realmente me veo como JESÚS ES, EN ESTE MUNDO. Soy un letrero andante que habla acerca del Señor Jesús. Yo reflejo la realidad del cielo a diario. Yo medito acerca del cielo y luego comienzo cada día determinado a ver que Tu voluntad sea hecha, EN LA TIERRA, COMO EN EL CIELO, a través de mí. Mi vida es un reflejo del cielo en la tierra. Porque como Jesús es, así yo también soy en este mundo. Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! ¡Ponla por Obra y Mejora!