0 Liked

Como Jesús Es (13va Parte)

Hoy continuamos con nuestra nueva serie titulada “¡Dios te ama!“, bajo el tema general de “El Año de la Manifestación Sobrenatural.” En el mensaje anterior hablé sobre la realidad de que cuando venimos a Dios, nuestra mente tiene que renovarse, porque todos venimos a Dios con cierto nivel de ‘equipaje’. Se necesita tiempo y un estudio cuidadoso de la Palabra de Dios para llegar al punto en el que podamos vernos a nosotros mismos de la manera como Dios nos ve. El mensaje de hoy seguirá la misma línea. Volvamos a nuestro pasaje.

 

El Apóstol Juan dijo:

 

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

1 Jn 4:16,17 RV60

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Es difícil para los recién convertidos, que también son muy trabajadores, dejar de depender de “la fuerza de sus brazos”.

a) El día que convertí a Jesús en mi Señor, acababa de cumplir 23 años y había estado trabajando desde los 13 años. Mi madre me enseñó a trabajar duro por todo lo que quería en la vida. Mi disposición a trabajar duro y ganar todo con el sudor de mi frente, pagó dividendos para mí en el mundo, pero también se convirtió en un desafío que tuve que vencer en Cristo. Uno de los principios clave para que te conviertas en la persona que Dios te llamó a ser, es aprender a confiar en Dios y no en tus propias habilidades. Voy a ser honesto contigo. He estado caminando con Dios por casi 22 años, y una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer es aprender cómo NO perseguir todo lo que quiero y entrar en el descanso de Dios con respecto a las cosas que Dios quiere para mi vida.

b) Cuando vine a Cristo, fui programado para “ir en pos” de todo lo que quería en la vida y hacerlo con todas mis fuerzas. Aprender a vivir por la fe no ha sido fácil, porque Dios requiere que: (1) NO busques todo lo que quieres, (2) aprendas a desear solo lo que desea para tu vida, y (3) solo persigas lo mejor de Dios de acuerdo con Su tiempo. Esto requiere discernimiento, disciplina y paciencia. Lo más difícil para mí, siempre ha sido la paciencia.

c) Cuando Dios te revela “qué” es aquello que Él te ha llamado a hacer, el sentimiento es asombroso. Cuando por fin superas el desafío de creerlo y recibirlo en tu corazón, el siguiente desafío (que siempre ha sido el más difícil para mí) es esperar el tiempo de Dios. Lo correcto en el momento equivocado, se convierte en algo equivocado. Dios puede haberte revelado el “qué”, pero saber “qué” y saber “cuándo” NO es lo mismo. Si no tienes cuidado, tratarás de HACERLO SUCEDER sin Dios. Muchos cristianos se impacientan y terminan adelantándose a Dios, tratando de hacer lo que Dios les llamó a hacer en sus propias fuerzas, habilidad y medios. Honestamente, esto nunca funciona. Debes aprender a entrar en el reposo de Dios y descansar de tus propias obras. Esto no es una licencia para la pereza. Este es un requisito de paciencia. Cuando llegue el momento de hacerlo, Dios lo pondrá en funcionamiento, y en ese momento, SÍ, requerirá trabajo. Pero incluso entonces, estará funcionando POR la ​​gracia de Dios, y no funcionará PARA OBTENER la gracia de Dios.

 

2.  El objetivo es creer lo que Dios cree de ti.

a) Enseñar a los creyentes a verse a sí mismos “Como Jesús es, en este mundo”, se trata de llegar al punto en que crean lo que Dios cree de ellos.

b) Dios te llama a proyectos para los que no tienes dinero, que exceden tu nivel de educación, que requieren relaciones que no tienes, y que a menudo requieren una oportunidad que no puedes generar por ti mismo. El desafío es entonces: (1) alinear tu corazón con la visión de Dios – muriendo a tus deseos, si éstos están en conflicto con Su voluntad, (2) verte a ti mismo haciendo lo que Dios te reveló, y (3) permanecer en la fe, confiando en el tiempo de Dios, hasta que Dios abra la puerta de la oportunidad.

b) Debido a mi origen, fue difícil para mí creer lo que Dios creía (y cree) de mí. En los últimos 22 años, Dios me ha llevado a través de diferentes niveles y etapas, y esos han llegado en diferentes épocas y estaciones. Cada vez que Dios ha estado listo para que yo ingrese a un nuevo nivel o etapa, me ha llevado cierto tiempo creer verdaderamente lo que Él cree, y recibirlo primero en mi corazón. Dios requiere que te CONVIERTAS en el INTERIOR, mucho antes de que puedas CONVERTIRTE EN EL EXTERIOR. Es por eso que debes aprender a verte a ti mismo, “Como Jesús es, en este mundo”.

Me detendré aquí por hoy y discutiremos esto más mañana.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un año de Gran Victoria para mí.  Te agradezco por llamarme a mi asignación divina desde antes de la fundación del mundo. Te agradezco por revelarme tu propósito y por darme la visión que necesito para maximizar cada temporada y etapa de mi vida. He aprendido a abrir mi corazón a lo mejor que tienes para mí. He aprendido a creer lo que crees sobre mí. A convertirme INTERIORMENTE en lo que me revelas, para que pueda manifestarlo en el EXTERIOR. Y esperar pacientemente en Tu tiempo, entrar en Tu reposo, confiando en Ti en cada momento. Llegaré a la meta que tienes preparada para mi vida y disfrutaré la travesía, porque ¡como Jesús es, así soy yo en este mundo Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! ¡Ponla por Obra y Mejora!