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Como Jesús Es (14va Parte)

Hoy continuamos con nuestra nueva serie titulada “¡Dios te ama!“, bajo el tema general de “El Año de la Manifestación Sobrenatural.” En el mensaje anterior hablé sobre el reto que conlleva creer lo que Dios mismo cree acerca de ti. Para proseguir con nuestro estudio, quiero que sigamos utilizando el pasaje de las Escrituras que hemos estado estudiando, y agregar uno más.

 

El Apóstol Juan dijo:

 

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

1 Jn 4:16,17 RV60

 

El Rey Salomón dijo:

 

 Sin embargo, Dios lo hizo todo hermoso para el momento apropiado. Él sembró la eternidad en el corazón humano, pero aun así el ser humano no puede comprender todo el alcance de lo que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.

Eclesiastés 3:11 NTV

 

La Biblia es clara en cuanto a que Dios hizo planes para nosotros desde antes de que el mundo comenzara. El desafío para nosotros, cuando nacemos y comenzamos nuestro andar en la vida es: (1) aceptar a Jesús como Señor, porque nuestro viaje comienza con Jesús, (2) recibir la revelación de los planes de Dios a través del Espíritu Santo, (3) luchar contra el impulso de sentirnos indignos y de descalificarnos antes de comenzar, (4) renovar nuestras mentes para creer lo que Dios cree acerca de nosotros, (5) esperar en el tiempo de Dios para que las cosas que Él reveló se cumplan, y (6) lanzarse para experimentar lo que Dios reveló cuando el momento es el correcto. Ahora, lo que acabo de decir en estos seis puntos es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero procurarlo se convierte en la alegría de nuestro caminar  con Jesús. Podría enseñar sobre estos seis puntos por semanas. Pero intentaré resumirlos en el mensaje de hoy y en el siguiente.

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

  1. Tu recorrido por el camino hacia tu destino comienza el día en que conviertes a Jesús en tu Señor. Algunos confunden la salvación con el destino. La salvación es realmente tu punto de partida. Una vez que Jesús es tu Señor y estás lleno del Espíritu Santo, estás entonces, y solo entonces, en posición de comenzar el camino hacia tu propósito. Antes de la salvación, viviste tu vida sin el Espíritu Santo. Por lo tanto, no estabas verdaderamente en posición de recibir revelación de Dios y sin esta conexión espiritual, nunca podrías convertirte en el hombre / mujer que Dios te llamó a ser. Sí, Dios quiere que vayas al cielo. Pero también quiere que disfrutes de la subida, lo que provoca el impacto en este mundo para el que naciste.

 

 

  1. Una vez que naces de nuevo y el Espíritu de Dios está viviendo dentro de ti, comienza a revelar los planes que hizo para ti antes de que el mundo comenzara. Nuestro texto (Eclesiastés 3:11) nos dice que Dios literalmente planta la eternidad en nuestros corazones y mentes. Dios no revela todo sobre nuestro futuro, porque debemos ser procesados ​​para poder manejar la revelación. Entonces Dios nos revela cosas en incrementos. Él nos da suficiente revelación para poder maximizar la temporada en la que estamos. Mientras lo hace, la visión de la eternidad que se ha plantado en nuestros corazones y mentes (en el tiempo), crea un sentido de propósito divinamente implantado, que la Biblia dice que nada bajo el sol, sino solo Dios, podrá satisfacer. Una vez que el propósito de Dios es plantado en nuestros corazones, vivimos nuestras vidas en pos de ello y nunca estaremos satisfechos hasta que lleguemos a ser lo que hemos visto. Cuando  lo hacemos, Dios nos revela el siguiente vistazo y comenzamos el proceso una vez más, para la próxima temporada y etapa de nuestra vida.

 

 

  1. Cuando Dios nos revela Sus planes, son tan buenos que, como humanos, la mayoría de las veces nos sentimos indignos. Es por eso que vemos ejemplo tras ejemplo en las Escrituras, donde Dios le dice a alguien que haga algo (que es lo que están llamados a hacer), pero el humano responde sin más excusas, por qué no pueden hacerlo. Los planes de Dios para nosotros son tan buenos, que es la naturaleza humana sentirse indigno. Porque este mundo nos enseña que debemos ganar todo lo que tenemos. La gente dice: “Nada en la vida es gratis”,Todo en la vida debe ganarse“, “Si quieres algo, debes salir y trabajar duro por ello“, “¡Nadie va a DARTE nada!” Ahora, NO estoy diciendo que no tendrás que esforzarte para lograr lo que Dios te llamó a hacer. Pero estoy diciendo que, a diferencia del mundo, en el Reino de Dios tienes que creer y recibirlo primero. En el mundo, la gente dice: “¡No lo creeré hasta que lo vea!”. En el Reino de Dios, Él dice: “¡No lo verás manifestarse hasta que lo creas!”. Es por eso que debes creer lo que Dios cree acerca de ti. Debes llegar al punto en el que te ves “¡Como es Jesús en este mundo!” Porque en ese momento estarás convencido de que Dios quiere hacerlo, no porque seas tan bueno, ¡sino porque Él lo es!

 

Solo pude cubrir los tres primeros puntos hoy. Cubriré los últimos tres en el próximo mensaje.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Tú trazaste planes para mí antes de que el mundo comenzara. Me revelas Tus planes en incrementos, poco a poco. La visión incremental que recibo es suficiente para maximizar cada temporada y etapa de mi vida. Recibo la visión y la saco en tu tiempo. Todo sucede en el momento justo para mí. A medida que maximizo una temporada, me das una revelación y visión para la siguiente. Temporada tras temporada, etapa tras etapa, nivel tras nivel, yo descubro mi propósito. Viviendo de esta manera, estoy convencido de que llegaré al destino que esperas que tenga en mi vida, porque como Jesús es, ¡así soy yo, en este mundo! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! ¡Ponla por Obra y Mejora!