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Como Jesús Es (9na Parte)

Hoy quiero comenzar diciéndote cuánto disfruto hacer esto. Alguien dijo que si descubres aquello que en verdad amas, y vives haciéndolo, que nunca trabajarás un solo día de tu vida. Bueno, yo llevo compartiendo contigo La Palabra del Día desde 1997 y en verdad amo hacerlo. Para mí es un placer verdadero el hacer aquello para lo que vine al mundo. Anoche me encontraba viajando de regreso a casa. Yo venía desde la zona del Medio Oeste en los Estados Unidos y mi vuelo venía retrasado. No llegué a mi casa sino hasta las 2:30 AM. Después de tomar una breve siesta  ya estoy despierto, haciendo aquello que tanto amo. Cuando descrubres el propósito de Dios para tu vida, la pasión que nace de tu propósito es contagiosa. Cada persona con quien te encuentres sentirá esa pasión. Mi oración por ti en esta mañana es que encuentres, sigas y cumplas con tu propósito mientras estés vivo. Que puedas descubrir, crecer y poner en funcionamiento ese propósito. Habiendo dicho esto, vamos a continuar estudiando La Palabra de Dios.

 

Hoy continuamos con nuestra nueva serie titulada “¡Dios te ama!“, bajo el tema general de “El Año de la Manifestación Sobrenatural.” Ayer seguimos estudiando los pasajes de 1 Juan 4:16,17  y Gálatas 5:6, haciendo énfasis en la fe que funciona por medio del amor. Hoy seguiremos nuestro estudio en el mismo tenor.

 

El Apóstol Juan dijo:

 

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

1 Jn 4:16,17 RV60

 

El Apóstol Pablo dijo:

 

Pues, una vez que depositamos nuestra fe en Cristo Jesús, de nada sirve estar o no circuncidado. Lo importante es la fe que se expresa por medio del amor.

Gálatas 5:6 NTV

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos

 

1.  Debes estar convencido de que Dios te ama.

a) A principios de esta semana tuve la oportunidad de hablar con más de 30 Oficiales de Rescate del Cuerpo de Señales del Ejército. Quienes me conocen, saben que esta es una de las cosas que realmente amo. Dios me bendijo dejándome servir 25 años en el Ejército de los Estados Unidos y estoy agradecido por cada minuto que pude hacerlo (incluso en los momentos desagradables). Después de nuestra sesión principal, tuve la oportunidad de ser anfitrión de una sesión de consejería para estos oficiales. Me apasiona poder trabajar en el liderazgo, formación y consejería. Cuando les hablé de algunas de las cosas con las que Dios me bendijo durante mi carrera militar – y ahora mi carrera post-militar-, no pude evitar sentir un abrumador sentimiento de gratitud hacia Dios. Entre más camino con Dios, más sé cuánto me ama.

b) Se suponía que mi vida no debería ser como ha sido hasta ahora. Soy hijo de un inmigrante, nacido en uno de los barrios más pobres y violentos del país (en el Este de New York, en Brooklyn) en 1972. Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 3 años. Vi la epidemia del crack (cocaína) comenzar y crecer a mi alrededor. Me colocaron una pistola en la cabeza cuando apenas tenía 11 años de edad. Y mi niñez estuvo plagada de muchos otros desafíos. De alguna manera, salí de Brooklyn y finalmente me convertí en el hombre que Dios me llamó a ser. Cuando pienso en lo que Dios hizo por mí durante la etapa de Brooklyn de mi vida, lo que hizo en la fase militar, lo que ha hecho a través de mí en el ministerio y lo que ahora está haciendo tanto en el ministerio como en el mercado, a menudo me siento abrumado. Dios ha sido mucho más bueno conmigo de lo que merezco.

c) Yo SOLO ESTOY ABIERTO a todo lo que Dios quiere hacer en mi vida porque estoy convencido de que Él me ama. Honestamente, si no fuera por el amor de Dios, mi corazón ni siquiera podría intentar creerle a Dios acerca de las cosas que Él me ha llamado a hacer.

d) Mis mejores días están por venir. Las puertas que Dios abre para Isabella y para mí son increíbles. Y la ÚNICA razón por la que estoy abierto a la magnitud de la tarea es porque sé que Dios me ama. Si cuestionara Su amor, mi fe fracasaría. Porque si alguna vez intentara vivir de acuerdo a mis obras, mi mundo se derrumbaría. Solo puedo liberar mi fe de todas las cosas que Dios quiere hacer en mi vida porque mi fe está enraizada y fundada en el amor de Dios por mí.

 

2.  Los planes de Dios son tan grandes que a menudo nos sentimos indignos de ellos.

a) Dios no tiene límites, pero nosotros (en nuestra carne) sí somos limitados. Es por eso que a veces es difícil para nosotros recibir lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas.

b) ¡Si es a ti que se te ocurre el plan, será demasiado pequeño para Dios! ¡Cuando a Dios se le ocurra, siempre será demasiado grande para ti! Es por eso que debes saber que Él te ama.

c) Muchas veces los planes de Dios exceden los límites de tu cuenta bancaria, de tu educación y de tu estado socioeconómico. Aquí es donde entra el amor de Dios. Si no estás convencido de que Dios te ama, y ​​que quiere hacer lo que dijo que haría en tu vida porque te ama, te sentirás indigno de la tarea y te descalificarás a ti mismo en tu propia mente Sin embargo, Dios no te dio la tarea porque fueras muy bueno. Él te la dio porque Él es muy bueno.

d) Cuando te convenzas de que Dios te ama y que quiere bendecirte por gracia, no porque seas digno, entonces estarás en posición de hacer lo único que Él te exige que hagas: ¡CREER!

e) Los planes de Dios para tu vida son un regalo. Todo lo que puedes hacer con un regalo es recibirlo. Pero dado que Sus planes son tan grandes que a menudo parecen demasiado buenos para ser verdaderos, debes creerlos primero. Tu trabajo es creer y recibir los planes de Dios. Una vez que lo haces, puedes perseguirlos por fe. Mira, tú los crees y los recibes en tu corazón, y luego los procuras con tus labios y tus piernas. Cuando las palabras de tu boca nacen de un corazón creyente, creerás lo suficiente (en la bondad de Dios) para proporcionar realmente la acción requerida para VER (en tus manos) lo que has CREIDO (en tu corazón). Pero una vez más, no aportas la acción con base en tu poder o fuerza. Tú la aportas basada únicamente en el amor de Dios.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Mi corazón está abierto a lo mejor que tienes para mí. Todas las apuestas están cerradas. Todos los límites se han ido. Los desafíos ya no importan Pase lo que pase, sé que venceré, porque Jesús ya ha vencido. ¡Como Jesús es, así soy yo en este mundo! Yo me proyecto en este día, listo para ser usado por Ti para cambiar el mundo, no porque sea tan bueno, ¡sino solo porque me amas! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! ¡Ponla por Obra y Mejora!