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¿Cómo Te Ves Por Dentro?

Esta mañana continuamos con nuestra nueva serie titulada “Enfoque Refinado”, con una mini-serie dentro de ella, titulada “Concentrándose en La Palabra“. Durante un par de semanas hemos estado estudiando varias razones para centrarse en la Palabra de Dios, y hemos examinado la siguiente escritura durante días. Salomón dijo“Sobre todas las cosas cuida tu corazón,  porque este determina el rumbo de tu vida.”(Prov 4:23 NTV).  Algunos estudiosos creen que el término “corazón” aquí es una referencia a nuestro espíritu, algunos creen que es una referencia a nuestra alma, y aun otros creen que es una referencia a nuestra mente, o la forma en la que pensamos. Creo que todo se reduce a una combinación de los tres.

 

Nuestro espíritu es nuestro verdadero ser y nuestra alma contiene nuestra mente (con lo que pensamos), nuestras emociones (con lo que sentimos), y nuestra voluntad (con lo que decidimos). La única parte de nosotros fuera de esta ecuación es nuestro cuerpo. Lo que es interesante es que muchas personas pasan mucho más tiempo cuidando su cuerpo (su hombre exterior) que su hombre interior (espíritu y el alma). Muchos pasan horas en el gimnasio o frente al espejo aplicando pintura y maquillaje de ojos, pero no pueden pasar una hora a la semana en la iglesia o no pueden encontrar 5 minutos al día para leer su Biblia. Estas personas pasan mucho tiempo preocupándose por cómo se ven en el exterior, pero cuando Dios nos mira, ¡Él se ocupa de cómo nos vemos en el interior! Salomón nos enseña a proteger nuestro hombre interior, porque “los afanes de la vida” manan de lo que nos está sucediendo A nosotros y EN nosotros en el interior.

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Todo lo que produces en este mundo (externamente) es una manifestación de algo que comenzó en tu corazón (internamente). Es por esto que es tan crítico que protejas tu corazón.

a.  Pon un muro de defensa contra la conducta indisciplinada.

b.  Nunca permitas que tu mente se desvíe o permanezca inactiva, que tus emociones fluctúen sin control, o que tu voluntad elija lo que sabes que está mal.

 

2.  Tu hombre interior es el que elige las bifurcaciones en el camino y los momentos que cambian la vida. La Biblia de las Américas dice en Proverbios 4:23 “Cuida tu corazón por encima de todo, ya que determina el curso de su vida.”

 

3.  No ponga más esfuerzo en tu hombre exterior que en tu hombre interior. Muchas personas pasan incontables horas en el gimnasio cuidando sus cuerpos, o incontables horas en el espejo trabajando en su apariencia exterior, mientras que permiten que su hombre interior se quede sin protección o sin haber invertido nada en él.

a.  Hay un gran peligro en permitir que tu hombre interior no se desarrolle o se subdesarrolle.

b.  Mayor que la disciplina que se requiere para levantarse por la mañana a correr, es la disciplina que se requiere para abstenerse del pecado, para hacer lo que es justo delante de Dios, y para andar rectamente delante de Él

c.  Es en tu hombre interior que se determina el curso de tu vida. Está en tu hombre interior que prosperes o te mueras de hambre en Dios. Está en su hombre interior que superes o sucumbas ante las tentaciones del enemigo y de la carne. Es posible engañar a los demás por ser grande, fuerte y en buena forma física, pero Dios mira más allá de la apariencia externa y juzga el corazón (1 Samuel 16: 7). ¿Cómo te ves en el interior? ¿Qué tan en forma está tu hombre interior? ¿Cómo te ve Dios?

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. En esta temporada voy a centrarme en lo que realmente importa. Voy a poner mi atención a las cosas que producen los máximos resultados en mi vida. Ya no tengo tiempo ni energía para concentrarme en cosas que no se alinean con Tu propósito para mí. Yo cuido de mi cuerpo. Me alimento bien. Me ejercito. Quiero vivir por muchos años estando fuerte. ¡Pero pongo más énfasis en mi hombre interno que en el externo! Mantengo mi corazón con toda diligencia, porque sé que ahí es en donde se necesita verdadera disciplina. Puedo mantener mi mente aguda y alerta. Leo y estudio para mantenerla fresca y lista. Yo mando sobre mis emociones y las mantengo bajo control. Yo entreno mi voluntad para que esté alineada con la tuya. Presento mi espíritu a la dirección del Espíritu Santo. Mi hombre interior, mi corazón, está en forma, firme, y concentrada. ¡Viviendo de esta manera estoy seguro de que llegaré al destino final para mi vida y en el camino voy a dejar una huella en este mundo que no se borra fácilmente! ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.