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Descansa en las Promesas de Dios

Esta mañana continuaremos con nuestra serie titulada “Enfoque Refinado” retomando de nuevo la Parábola del Sembrador. Vamos a continuar. Jesús dijo:

 

“El campesino representa al que anuncia las buenas noticias.  Las semillas que cayeron en el camino representan a los que escuchan las buenas noticias, pero luego viene Satanás y hace que olviden todo lo que oyeron.

 

Las semillas que cayeron entre piedras representan a quienes oyen el mensaje del reino de Dios y rápidamente lo aceptan con gran alegría.  Pero como no lo entienden muy bien, la alegría les dura muy poco. Tan pronto como tienen problemas, o son maltratados por ser obedientes a Dios, se olvidan del mensaje.

 

Hay otros que son como las semillas que cayeron entre los espinos. Oyen el mensaje, pero no dejan que el mensaje cambie su vida. Sólo piensan en las cosas que necesitan, en cómo ganar dinero, y en cómo disfrutar de esta vida.

 

Finalmente, las semillas que cayeron en buena tierra representan a los que escuchan el mensaje y lo aceptan. Esas personas cambian su vida y hacen lo bueno. Son como las semillas que produjeron espigas con treinta, sesenta y hasta cien semillas.” (Marcos 4:13-20 TLA)

 

Hemos estado estudiando durante varios días la expresión “Los Afanes de este mundo“, o “las preocupaciones de este mundo.”  Ayer te compartí un mensaje que puso de relieve Marcos 4: 26-29, donde aprendimos que la Palabra sembrada en nuestros corazones trabajará, de noche y día, ya sea que estemos dormidos o despiertos. La Palabra siempre está trabajando para producir una cosecha, ya sea que entendamos cómo funciona o no, siempre y cuando no trabajemos activamente en contra de ella. Cuando nos preocupamos, dudamos de Dios, o asumimos las preocupaciones de este mundo, estamos trabajando activamente en contra de la Palabra. Nuestras preocupaciones se vuelven hierbas malas que crecen alrededor  de la semilla de la Palabra, y corremos el riesgo de que estas malas hierbas asfixien a la Palabra. Es por esto que entrar en el reposo de Dios es tan importante. Vamos a terminar la semana con un mensaje centrado en el reposo de Dios.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  El escritor de Hebreos nos dijo que nos esforzáramos para entrar en el reposo de Dios (Hebreos 4:11). Él nos estaba enseñando que debemos trabajar duro en NO trabajar. La clave está en no presionarte para realizar o producir la voluntad de Dios. Esto no es fácil, porque este mundo está programado para poner el énfasis en la capacidad y el esfuerzo humano. En este mundo los “atrevidos” te dirán que si quieres algo, TÚ tienes que salir y conseguirlo. Tienes que ir a hacer que pase. Bajo este escenario el centro de atención está en TI. En Cristo, la atención se centra en Dios. En Cristo hay que aprender a NO hacer algo sólo porque es posible hacerlo. Debes llegar al punto en el que estás en reposo en Dios y sólo haces aquello a lo que Él te guía.

 

2.  Descansar en Dios no significa inactividad. Descansar en Dios no se trata de no hacer nada. Descansar en Dios no significa que no estás trabajando. Descansar en Dios significa que estás trabajando mientras que estás en reposo. Tú trabajas mientras confías. Tú no estás trabajando para la gracia, sino que estás trabajando por la gracia. Viviendo de esta manera – haciendo únicamente aquello a lo que el Espíritu Santo te guía- en realidad puedes trabajar más y hacer más cosas, porque no eres tú quien lo hace. Es el Padre que mora en ti quien te está dando las palabras y está haciendo la obra (ver Juan 14:10, 12).

 

3.  La forma más elevada de la fe es el REPOSO (ver Hebreos 4:10). Vivir verdaderamente por fe significa que has aceptado la Palabra de Dios, que estás descansando en lo que Él ha prometido, y que estás haciendo SÓLO lo que Él te guía a hacer. Cuando vives así dejas que la Palabra pueda trabajar en tu vida sin obstáculos. La Palabra puede producir una cosecha porque no han crecido hierbas o espinos (las preocupaciones de este mundo) que están compitiendo con la Palabra.

 

4.  No permitas que las malas hierbas se interpongan en el camino de la Palabra. Jesús llamó a los afanes de este mundo, el amor al dinero y la ambición de los deseos egoístas malas hierbas que pueden sofocar  la Palabra. Tú no tienes que permitir que crezca la hierba mala. Puedes descansar en Dios. Jesús dijo: “No permitan que su corazón se turbe” (Juan 14: 1). Al igual que puedes permitir que tu corazón se turbe, puedes permitir que tu corazón descanse. La fe es una opción, al igual que el miedo es una opción. Puedes elegir  preocuparte o puedes elegir  descansar. Dios permitirá que cualquier cosa que escojas, por lo que debes asegurarte de elegir sabiamente (ver Juan 14:27).

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo puedo enfocar mi vida en este año 2016 con meditando y medicándome en Tu Palabra de día y de noche. Me resisto a la preocupación, el miedo, la duda y la incredulidad. Rechazo las preocupaciones de este mundo, el amor al dinero y la ambición de los deseos egoístas. Confío en Ti, en Tu Palabra, y entro en Tu reposo. Yo descanso de mis propias obras. Yo descanso de mi propia capacidad. Ya no dependo del esfuerzo humano para hacer las cosas. Yo trabajo, pero trabajo por Tu gracia, habilitado por Tu poder, y disfruto de Tu favor en cada momento de mi vida. ¡Viviendo de esta manera yo dejo que Tu Palabra  trabaje en mi vida y de fruto EN MÍ, CONMIGO y POR MÍ! ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.