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  • November 04, 2014
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Dios es un Dios de Progresión

(Gen 42:8 NTV)  Aunque José reconoció a sus hermanos, ellos no lo reconocieron a él.

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad)”, al continuar estudiando la vida de José. Jacob se quedó con Benjamín y envió a sus otros 10 hijos a Egiptp a comprar comida. Los 10 hombres viajaron a Egipto junto con mucha gente de todas las región afectada por el hambre. Para entonces el plan que Dios le dio a José estaba en plena acción y él se encargaba de la venta del grano. Cuando los hermanos de José llegaron a Egipto ellos pudieron encontrarse con José pero no supieron que se trataba de él. Ellos trataron al Primer Ministro Egipcio (José) con honor, inclinándose ante él. De inmediato José los reconoció, pero decidió divertirse un poco con sus hermanos antes de revelarse ante ellos. José les habló como a forasteros y les preguntó, “¿De dónde vienen?” Ellos respondieron, “De Canaán. Hemos venido a comprar comida.”

José era irreconocible para ellos. Ahora bien, estoy seguro que algunos Psicólogos podrían atribuir esto a una ceguera mental —una condición en la que la mente bloquea la posibilidad de algo, y por ende cegándole de eso en su presencia, aun cuando se estuviera frente a eso. O alguna persona superespiritual podría decir que Dios les cegó para que no reconocieran a José, pero el texto no se presta a esa interpretación tampoco. Yo simplemente creo que José no se veía igual que 20 años atrás. Seguramente él vestía ropajes Egipcios finísimos y estaría rodeado de lo mejor que las riquezas pudieran comprar. Los hermanos de José lo dejaron como un esclavo y nunca hubieran esperado que él fuera la persona a cargo de la mercancía más preciosa en ese periodo tan crítico en sus vidas. ¿Qué había pasado con José? Él había prosperado. Él había progresado. Él había avanzado. Él no era la misma persona que fue 20 años atrás y su progresión le hizo diferente.

¿Qué es lo que significa esto para usted hoy? Aquí tiene algunos puntos:

1.  Dios espera que progrese mientras que gradualmente se transforma a la imagen de Su Hijo. Dios es un Dios de progresión. Mientras camina con Dios, Él le guia a través de una transformación. El prefijo ‘Trans’ tiene la connotación de movimiento. Usted debería estar cambiando continuamente. Usted puede conformarse o transformarse (vea Romanos 12:1,2). Cuando usted se conforma usted está inmóvil, fijo y se vuelve obsoleto. Pero cuando se transforma, usted gradualmente cambia, se mueve, mejora, crece y se desarrolla en la persona a la que Dios le ha llamado a ser.

2.  Es un comentario triste que usted permanezca siendo el mismo. Yo regreso a Brooklyn de vez en cuando y a veces visito las calles en las que viví. Es triste decirlo, pero a veces me encuentro con las mismas personas, en la misma esquina, haciendo lo mismo (nada), 24 años después que me marché de ahí. Yo les reconozco fácilmente, pero ellos a veces no me reconocen. Yo me tengo que identificar con ellos porque, de alguna forma, para ellos me veo diferente. ¿Sabe por qué? Porque ya no soy la misma persona que era antes.

3.  He aquí una pregunta clave: ¿Está usted progresando? ¿Es usted la misma persona que era hace 10 años, hace 5 años, hace 2 años? Déjeme aclararlo. Yo sé que usted es la misma persona, en un sentido estrictamente físico, ¿pero es usted la misma persona espiritual, mental, emocionalmente hablando? ¿Ha progresado o se ha estancado en el mismo lugar? Dios es un Dios de progresión y Él espera que usted progrese mientras camina con Él.

4.  Haga un recuento esta mañana. Usted y yo servimos a un Dios de progresión y no de regresión o estancamiento. El Escritor de Hebreos dijo, “Hace tanto que son creyentes que ya deberían estar enseñando a otros. En cambio, necesitan que alguien vuelva a enseñarles las cosas básicas de la palabra de Dios. Son como niños pequeños que necesitan leche y no pueden comer alimento sólido” (Heb 5:12). La idea aquí es que usted debería estar progresando constantemente en Dios. La progresión en Dios le causará progresar en la vida. Entre más muere a usted mismo y abraza la gracia de Dios, más y más esa gracia impactará cada área de su vida —su caminar espiritual, su matrimonio, su carrera, su familia, sus amigos, sus finanzas, etc.


Declaración de Fe: Padre, te doy las gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Yo sé que Tú eres un Dios de progresión y no de regresión o estancamiento. Tú no quieres que yo me eché para atrás, recaiga o regrese a donde estaba. Pero tampoco quieres que me quede estancado, quieto o inmóvil. Tú esperas que progrese continuamente, al cambiar continuamente mientras camino contigo. Yo me someto al proceso de cambio. Yo muero a mi mismo. Yo me rindo a Tí. Yo tomo mi cruz diariamente y Te sigo. Yo dejó mis viejos hábitos y abrazo Tu gracia para convertirme en la persona que Tú me has llamado a ser. Mi confesión es: Cada día, cada mes y cada año, yo me vuelvo más y más como Cristo es. Estoy siendo transformado continuamente a la imagen misma de Tu Hijo. Al caminar contigo yo permito que Tu Palabra dicte cómo pienso, siento y tomo decisiones. Mi mente se renueva por Tu Palabra. Mi alma está alineada con Tu voluntad. ¡Mi carácter se forma por mis experiencias contigo! El próximo año estaré más adelantado que este año. Y el año siguiente aún más. Mi progreso no vendrá de tratar más, vendrá de hacer morir mi yo cada vez más. Yo hago morir mi yo para que Tú puedas vivir a través de mí. Yo menguo para que Tú puedas aumentar a través de mí. Cada año yo progreso espiritualmente y mi progresión espiritual promueve el progreso en cada área de mi vida. ¡Soy tan bendecido que gente de mi pasado puede no reconocerme, y el cambio que ellos perciben me da la oportunidad de hablarles de Jesús! Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.