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¡Dios Está Haciendo Algo EN Ti!

Esta mañana continuaremos con nuestra serie titulada “Enfoque Refinado” retomando de nuevo la Parábola del Sembrador. Vamos a continuar. Jesús dijo:

 

“El campesino representa al que anuncia las buenas noticias.  Las semillas que cayeron en el camino representan a los que escuchan las buenas noticias, pero luego viene Satanás y hace que olviden todo lo que oyeron.

 

Las semillas que cayeron entre piedras representan a quienes oyen el mensaje del reino de Dios y rápidamente lo aceptan con gran alegría.  Pero como no lo entienden muy bien, la alegría les dura muy poco. Tan pronto como tienen problemas, o son maltratados por ser obedientes a Dios, se olvidan del mensaje.

 

Hay otros que son como las semillas que cayeron entre los espinos. Oyen el mensaje, pero no dejan que el mensaje cambie su vida. Sólo piensan en las cosas que necesitan, en cómo ganar dinero, y en cómo disfrutar de esta vida.

 

Finalmente, las semillas que cayeron en buena tierra representan a los que escuchan el mensaje y lo aceptan. Esas personas cambian su vida y hacen lo bueno. Son como las semillas que produjeron espigas con treinta, sesenta y hasta cien semillas.” (Marcos 4:13-20 TLA)

 

Vamos a seguir concentrándonos en la linea, “Los Afanes de este mundo.” Otras traducciones dicen, “las preocupaciones de este mundo.” Por favor toma un momento para imaginar la imagen que nos da el Señor Jesús en esta parábola. El sembrador se toma el tiempo de sembrar semillas en el suelo. ¿Por qué? Debido a que Él está buscando resultados. El mismo sembrador ofrece la misma semilla a cuatro diferentes tipos de suelo y obtiene distintos resultados  con base en el suelo. En el caso del suelo con las hierbas espinosas, Jesús nos da la imagen de las malas hierbas que crecen junto con la buena semilla. El problema es que las hierbas son alimentadas más que la buena semilla. Por lo que la fuerza de las hierbas finalmente domina a la buena semilla y evitar que produzca una cosecha. Esto es exactamente lo que sucede cuando dejas que las preocupaciones de este mundo ahoguen la Palabra para que no haya frutos en tu vida.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Dios no sólo se aseguró de que Sus mensajeros se presentaran con el Evangelio para que pudieras Nacer de Nuevo, sino que Él te está buscando activamente ahora, para sembrar Su Palabra en tu corazón. Dios siembra su Palabra como semilla en la tierra de tu corazón para que pueda producir una cosecha conforme a  Dios en tu vida. Pero cuando le pones más atención a las preocupaciones de este mundo que a la Palabra sembrada en tu corazón, tu enfoque en los afanes mundanos alimenta las malas hierbas en lugar de la Palabra, y las malas hierbas terminan superando a la Palabra. Así que no te equivoques, tu enfoque es de importancia crítica. Cualquier cosa a la que le des tu enfoque será lo que de (o no) frutos  en tu vida.

 

2.  Cuando le das más atención a las preocupaciones de este mundo que a la Palabra de Dios, en realidad estás trabajando en contra de lo que Dios quiere hacer en tu vida.

 

3.  Tú tienes la oportunidad de elegir a qué le das  tu atención. Jesús comparó las preocupaciones de este mundo a las malas hierbas y Él comparó Su Palabra a la semilla. Tu enfoque puede alimentar a cualquiera de las dos. Si te centras en las preocupaciones de este mundo vas a alimentar a sus malas hierbas más de lo que estés alimentando a la Palabra de Dios, y cuando la gente vea tu vida todo lo que verá serán malas hierbas.

 

4.  Cuando decides meditar y medicarte de día y de noche en la Palabra de Dios, tú estás cooperando con Dios para que Él pueda actuar libremente en tu vida.

 

5.  Tomar la decisión de meditar en la Palabra de Dios. ¡Si lo haces, vas a alimentar tu fe y a matar de hambre a tus dudas!

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo puedo enfocar mi vida en este año 2016 con meditando y medicándome en Tu Palabra de día y de noche. Tú estás haciendo algo en mí. Tú te aseguras de sembrar tu Palabra en mi corazón, porque estás tratando de producir frutos en mi vida. Quiero que obres EN MÍ, CONMIGO y A TRAVÉS DE MÍ, así que yo coopero contigo. En lugar de poner  mi atención y enfoque en  las preocupaciones de este mundo, le doy mi atención y mi superenfoque a Tu Palabra. ¡Yo alimento a mi fe y mato de hambre a mis dudas todos los días! ¡De esta manera, cuando la gente me vea, verá el fruto de Tu Palabra en mi vida! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.