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  • December 16, 2013
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El Bautismo en Agua

(Lea Romanos 6:1-11)

Esta mañana continuamos con nuestra serie “La Gracia que es Simplemente Maravillosa.” Ayer echamos un vistazo al hecho de que la Gracia NO es una licencia o permiso para pecar. Aunque la Gracia triunfa sobre el pecado, no debemos continuar pecando para que la Gracia pueda abundar. De hecho, Pablo dijo, “Nosotros hemos muerto al pecado, entonces, ¿cómo es posible que sigamos viviendo en pecado?” Para que podamos entender esto más claramente, voy a compartir con ustedes los primeros 11 versículos del capítulo 6 de Romanos de la Biblia con Mensaje. Dice así:

¿Entonces qué haremos? ¿Seguiremos pecando para que Dios nos siga perdonando? ¡Por supuesto que no! Si dejamos atrás la tierra en donde el pecado reinaba, ¿cómo podremos seguir viviendo en nuestra antigua casa allá? ¿O no se han dado cuenta que salimos de allá para siempre? Eso fue lo que sucedió con el bautismo. Cuando estuvimos bajo el agua, dejamos atrás la tierra del pecado; cuando salimos del agua, entramos a una nueva tierra de Gracia—¡una vida nueva en una nueva tierra!

Eso es lo que significa el bautismo a la vida de Jesús. Cuando somos sumergidos en el agua, es como la sepultura de Jesús; cuando somos levantados del agua, es como la resurrección de Jesús. Cada uno de nosotros es levantado a un mundo lleno de luz por nuestro Padre para que podamos ver a dónde vamos en nuestra nueva tierra llena de Gracia.
¿Podría esto ser más claro? Nuestra vieja forma de vivir fue clavada a la cruz junto a Cristo, un final decisivo para una miserable vida de pecado—¡y ya no estamos a merced de los caprichos y deseos del pecado! Esto es lo que creemos: si somos incluidos en la muerte de Cristo que vence el pecado, también somos incluidos en su resurrección que salva la vida. Sabemos que cuando Jesús fue levantado de los muertos fue una señal del fin de la muerte como el fin de todo. Nunca más la muerte tendrá la última palabra. Cuando murió Jesús, el venció al pecado, pero el vivir nos acercó a Dios. De ahora en adelante, véalo de esta manera: El pecado habla una lengua muerta que no significa nada para usted; Dios habla su lengua materna, y usted abraza cada palabra. Usted está muerto al pecado y vivo para Dios. Eso es lo que hizo Jesús.”

¿Entonces qué significa esto para usted hoy? Algunas cosas:

1. El bautismo en agua es un símbolo con el que nosotros nos identificamos con la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo.

2. En el bautismo en agua, cuando nos dejamos sumergir de espaldas en el agua, es un símbolo del deseo de Jesús de morir por nosotros. Nos identificamos con Su muerte al tomar la decisión de hacer morir el yo. Al igual que Jesús, nadie nos obliga a hacerlo. ¡Jesús voluntariamente dio su vida por nuestro pecado, y nosotros voluntariamente debemos dar nuestra vida por Él!

3. En el bautismo en agua, cuando somos sumergidos, es un símbolo de la sepultura de Jesús. Él tomó la decisión de dar Su vida por nuestro pecado, y Él lo cumplió cuando murió. Él murió físicamente, para poder vencer a la muerte por todos nosotros. Cuando somos sumergidos nos identificamos con Su sepultura. Lo que decimos, de manera pública, es que estamos dispuestos a hacer morir el yo, a cargar nuestra propia cruz y seguirle a Él. ¡Nuestro viejo hombre muere en Cristo, para que nuestro nuevo hombre pueda vivir en Él!

4. En el bautismo en agua, cuando somos levantados del agua, es un símbolo de la resurrección de Jesús. Él sufrió, sangró, murió y fue sepultado. Pero Él no permaneció muerto. El Padre le levantó de los muertos con el poder de Su mano. De la misma manera, cuando somos levantados de las aguas nos identificamos con la resurrección de Cristo y es un símbolo de una vida nueva que publicamente declaramos que vamos a vivir. ¡Estamos muertos al pecado y vivos para vivir en Él!

5. El bautismo en agua es un símbolo del hecho de que “somos incluídos en la muerte que vence al pecado,” y “somos incluídos también en la resurrección que salva la vida.”

6. La Biblia dice, “El pecado habla una lengua muerta que no significa nada para usted; Dios habla su lengua materna, y usted abraza cada palabra. Usted está muerto al pecado y vivo para Dios. Eso es lo que hizo Jesús.” Dios le salvó por Su inmerecida Gracia y ahora que por Gracia ha sido salvado del pecado, usted debe reconocer el hecho de que Dios también le ha dado la Gracia para vivir libre de pecado.

Declaración de Fe: Padre, te doy las gracias por ayudarme a ver Tu Gracia prácticamente en todo lo que haces. Tú enviaste a Jesús a morir por mí. Tú lo hiciste completamente por Gracia. No hice absolutamente nada para merecer Tu decision. Y Jesús voluntariamente aceptó esa encomienda por Gracia. No hice nada para merecer Su dolor. Jesús sufrió, sangró, murió y luego se levantó de los muertos por mí. Yo acepté a Jesús como mi Señor y Tú me salvaste por Gracia. Cuando fui bautizado con agua yo me identifiqué públicamente con lo que Jesús hizo por mí. Mi bautismo público en agua fue una expresión externa del cambio interno que ya había ocurrido en mi vida. Mientras permitía ser sumergido en el agua me estaba identificando con la voluntad de Jesús de morir por mí. Yo voluntariamente lo acepté a Él como Señor y voluntariamente escogí hacer morir el yo. Cuando era sumergido en el agua y ésta me cubrió, fue un símbolo de la sepultura del Señor Jesús. Él abrazó la muerte para conquistarla y yo abrazo mi decisión de hacer morir el yo para vivir la vida como un vencedor. Cuando salí del agua, era un símbolo de la resurrección de Jesús. Jesús murió, pero vivió de nuevo. Yo hago lo mismo. He hecho morir el yo, para poder vivir para Tí. Yo he Nacido de Nuevo para poder vivir de nuevo, pero esta nueva vida es la vida que Tú me diste. Ahora he hecho morir el viejo hombre, mi vieja naturaleza y mis malas costumbres. ¡He muerto al pecado y estoy vivo en Tí! Yo ando en la novedad de la vida que por Su muerte Jesucristo me dio, y tengo la Gracia para vivir libre de pecado. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra Para Hoy! Póngala por Obra y Mejore.