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El Éxito es el Resultado de Tu Relación con Dios (2da Parte)

Esta mañana continuamos con nuestra nueva serie titulada “Enfoque Refinado“, con una mini-serie dentro de ella, titulada “Concentrándose en La Palabra“. Seguimos estudiando la primera mitad del Salmo 1.  Vamos a continuar ahora. La Biblia dice:

(Salmo 1:1-3 RV60) “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
(Salmo 1:1-3 ERV) “Las grandes bendiciones pertenecen a aquellos que no escuchan los consejos del mal, que no viven como pecadores, y que no se unen a los que se burlan de Dios. En lugar de ello, ellos aman las enseñanzas del Señor y piensan en ellas de día y de noche. Así que ellos crecen fuertes, como un árbol plantado junto a un arroyo, un árbol que produce fruto cuando debe y tiene hojas que nunca se caen. Todo lo que hacen tiene éxito“.

En nuestros últimos mensajes nos hemos centrado en la línea: “Y todo lo que hace, prosperará “, y “Todo lo que hacen tiene éxito.” Ayer resaltamos que el verdadero éxito en la tierra viene como resultado de tu relación con Dios. Te di un contraste entre el Antiguo y Nuevo Testamento y destaqué las diferencias entre el Pacto de la Ley (basado en las obras) y el Pacto de la Gracia (basado en la gracia). Mientras seguimos desarrollando esta idea, esta mañana me siento guiado a compartir algunas reflexiones sobre “El éxito basado en la gracia“. Si has estado siguiendo la Palabra de Hoy por algún tiempo sabrás que yo enseñé sobre este tema durnte todo 2015. El verdadero éxito sólo viene por la gracia de Dios.

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Puede intentar lograr el éxito en la vida mediante el esfuerzo humano únicamente, pero que nunca serás capaz de cumplir con la asignación de Dios por la fuerza o la habilidad humanas. Tú necesitas la gracia de Dios.

 

2.  El sueño de Dios para tu vida es tan grande que requerirá de Su participación y de Su poder. Él te da ambos por Su gracia.

 

3.  Dios te dará la gracia para trabajar duro para que logres todo lo que has sido llamado a hacer. Cuando trabajas duro por la gracia de Dios, puedes hacerlo sin sentirte abrumado, sobrecargado, devastado o estresado.

 

4.  En lugar de trabajar duro para lograr el éxito por tu cuenta, el Señor quiere que confíes en Él y en Su gracia. Su gracia te dará el poder para lograr más de lo que jamás soñaste que harías, y eso será mucho más que cualquier cosa que hubieras hecho por tu cuenta.

 

5.  Cuando estás fluyendo en la gracia de Dios tú puedes experimentar Su favor. El favor de Dios puede hacer más en un minuto que tu trabajo físico en toda una vida.

 

6.  Por Su favor, el Señor puede levantar gente para usar su poder, la capacidad, la influencia y dinero, para ayudarte en formas que nunca podrías ayudarte por ti mismo.

 

7.  Sueña los GRANDES sueños que Dios te da y trabaja duro para perseguir esos sueños. Sólo asegúrate de que estás trabajando con la gracia de Dios y no mediante el esfuerzo humano únicamente. Al reconocer la gracia de Dios podrás decir como Pablo, “Porque he trabajado más que los demás; sin embargo, no era yo, sino Dios que estaba trabajando a través de mí por su gracia “.

 

Cerrando Confesión: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Puedo llevar a mi vida en el foco en el año 2016 al madurar mi relación contigo. He trabajado duro y perseguido cosas con mi propia sangre, sudor y lágrimas. He sido capaz de conseguir muchas cosas por hacerlo con mi propia fuerza, con mi propio poder, a través de la arena, la determinación y el esfuerzo incansable. Mientras que era bueno, el mensaje de Tu gracia es mucho mejor. Mientras camino contigo, Tú caminas conmigo, Tú me estás revelando Tus sueños para mi vida. Tus sueños están por encima y más allá de lo que podría haber llegado por mi cuenta. Y también son DEMASIADO GRANDES para entenderlos sin Ti. Así que, al procurar Tus sueños para mi vida, yo lo hago por Tu gracia, disfrutando de mi relación contigo, buscando darte a Ti la gloria. Yo comienzo este día determinado para aprovechar al máximo cada encuentro, conversación y actividad en la que me involucre hoy, sabiendo que estás conmigo, y que trabajas a través de mí, por Tu gracia, para dejar una marca en este mundo que nunca será borrada. ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.