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El Hombre Con la Mano Seca (2da Parte)

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús“.  En nuestro último mensaje comenzamos a estudiar la historia del hombre con la mano marchita. Como preámbulo a nuestra historia, Jesús y Sus discípulos se encontraron con un grupo de Fariseos en un campo de trigo. Los discípulos tenían hambre. Ellos recogieron unas espigas de trigo, las abrieron y se comieron un aperitivo. El problema es que era sábado. Entonces, los Fariseos acusaron a los discípulos de Jesús de “trabajar” en el Día de Reposo. Los discípulos tenían hambre y el trigo era alimento, pero los Fariseos estaban más centrados en las reglas que en el sentido común. Jesús les enseñó a los Fariseos una o dos cosas acerca del sábado y concluyó con esta declaración: “El Hijo del Hombre es Señor en el día de reposo.” Estoy seguro que eso no les gustó nada.

 

Jesús y su equipo dejaron los campos y fueron a la sinagoga que estaba cerca de allí. Ahí encontraron a un hombre que tenía una mano lisiada o seca. Una vez más, los Fariseos estaban buscando una razón para acusar a Jesús de hacer el mal. Entonces le preguntaron: “¿Es correcto sanar en el Día de Reposo?” Jesús les respondió: “¿Qué hombre entre vosotros, si tiene una oveja y ésta se le cae en un hoyo, en sábado, no le echa mano y la saca? Pero, ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, está permitido hacer el bien en Sábado.” Entonces Jesús, sin ningún temor de los Fariseos, dirigió su atención al hombre con la mano seca. Me encanta lo que pasó después. Jesús le dijo: “Extiende tu mano.” El hombre trató de extender su mano lisiada, y efectivamente, mientras lo hacía, su mano se sanó. Su mano seca quedó igual que su otra mano. Y de esta manera Jesús había hecho otro milagro. Pero los Fariseos se fueron y planearon matar a Jesús.

 

¿Qué significa esto para ti hoy En el mensaje anterior me concentré en el hombre con la mano seca. Hoy me concentraré en los Fariseos que aparecen en la historia.

 

1.  Nunca permitas que los celos sean tu fuerza motriz.

A) Los Fariseos lucharon contra Jesús porque estaban celosos de las multitudes que se acercaban a Él. Es un comentario triste, pero la gente que decía estar “cerca” de Dios, en realidad no era diferente del resto del mundo. ¡El mundo debe ser capaz de ver una diferencia en ti!

B) Cuando sabes quién eres y te sientes cómodo con tu misión divina, puedes celebrar la diversidad de dones y llamamientos sin celos.

 

2.  Podemos hacer más cosas juntos.

A) Siempre me pregunto qué diferente sería el Evangelio si los Fariseos hubieran optado por unir fuerzas con Jesús, en lugar de luchar contra Él. La necesidad en el mundo es lo suficientemente grande, y nuestro Dios es lo suficientemente grande, para que TODOS hagamos lo que Dios nos ha llamado a hacer. No hay necesidad de luchar entre nosotros.

B) ¡Aunque es cierto que uno puede perseguir 1,000, la Biblia nos dice que dos pueden hacer huir a 10,000! (Deuteronomio 32:30).

C) El hombre más sabio de la Biblia dijo: “Mejor son dos que uno, pues reciben mejor paga por su trabajo.Porque si caen, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del que está solo! Cuando caiga no habrá otro que lo levante.” (Eclesiastés 4:9, 10).

 

3.  Las reglas no pueden justificarte.

A) Los Fariseos se centraban en las reglas. Jesús estaba enfocado en Su relación con el Padre. Las reglas no pueden justificarte. Las reglas sólo pueden mostrarte dónde te equivocas. No vivas basado en reglas. Vive basado en tu relación con Dios.

B) El propósito de la Ley no era justificarte, sino más bien mostrarte lo equivocado que estabas. Pablo dijo: “porque por las obras de la Ley ningún ser humano será justificado delante de él, ya que por medio de la Ley es el conocimiento del pecado.” (Romanos 3:20). El propósito de la Ley era probarle al hombre que no éramos lo suficientemente buenos; que necesitábamos un Salvador. ¡Este Salvador vino y Su nombre es Jesús!C) Enfócate en Tu relación con el Padre, a través de Su Hijo, con el poder de Su Espíritu. Cuando desarrolles tu relación con el Padre, caminarás en el amor, no menospreciarás a la gente, y podrás edificar y ser edificado, en vez de agredirse unos a otros.

 

Declaración de Fe:  Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Este año voy a experimentar la manifestación sobrenatural como nunca antes. ¡Tú ERES amor! ¡El amor NO es algo que Tú haces, el amor es QUIEN TÚ ERES! ¡Estoy EN TI y Tú estás EN Mí! Entre más muero a mí mismo, más permito que Tu amor fluya a través de mí para que todo el mundo lo vea. Entre más me acerco a Ti, menos pienso en mí y tengo más gracia y paciencia con los demás. Estoy a gusto con lo que soy, puedo celebrar lo que estás haciendo en la vida de los demás, y nunca menosprecio a nadie. ¡Viviendo de esta manera, podré asociarme con otros para hacer más mientras esté en la tierra de los vivos! Declaro esto por la fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!