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El Honor Es la Cultura del Reino de Dios (2da Parte)

(Lee Lucas 4:22-27)

 

Esta mañana continuamos nuestra serie, “La gracia que es simplemente increíble”, continuando nuestro mini-serie titulada, “El éxito basado Grace (Prosperidad)”. En nuestro mensaje anterior aprendimos acerca del honor en el pasaje de Marcos 6:1-6. En esta mañana vamos a continuar en la misma linea y veremos el relato del mismo evento por parte de Lucas. A continuación el relato de Lucas del encuentro que tuvo el Señor Jesús en Su pueblo natal:

 

Todos dieron su aprobación, impresionados por las hermosas palabras que salían de su boca. ‘¿No es éste el hijo de José?’, se preguntaban. Jesús continuó: ‘Seguramente ustedes me van a citar el proverbio: “¡Médico, cúrate a ti mismo! Haz aquí en tu tierra lo que hemos oído que hiciste en Capernaúm.”  Pues bien, les aseguro que a ningún profeta lo aceptan en su propia tierra.

No cabe duda de que en tiempos de Elías, cuando el cielo se cerró por tres años y medio, de manera que hubo una gran hambre en toda la tierra, muchas viudas vivían en Israel. Sin embargo, Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a una viuda de Sarepta, en los alrededores de Sidón.

Así mismo, había en Israel muchos enfermos de lepra en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino Naamán el sirio’.”

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Más adelante explicaré en detalle las referencias de Jesús a la viuda de Sarepta y a Namán el Sirio. Pero por hoy me voy a concentrar en el punto principal de Jesús: Elías y Eliseo tuvieron que encontrar extranjeros que les honrasen lo suficiente como para alcanzar la unción de ellos en sus vidas. Con esto en mente vamos a tratar de entresacar algunas joyas acerca del honor.

 

1.  El honor está entretejido en la tela del Reino de Dios.

a)  Nuestro Dios es un Dios de honor.

b)  Dios requiere que Su pueblo sea honorable.

c)  El sistema de Dios obra en base al honor.

d)  Dios quiere que recibas en abundancia de parte de sus representantes designados, pero no recibirás de aquellos a quienes no des honra.

 

 

2.  Dios quiere que honres Sus dones ministeriales.

a)  Dios ha ungido a personas en el Cuerpo de Cristo para servir como dones al Cuerpo. La Biblia dice, “Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.” (Ef. 4:11,12)

b)  Hay ciertas cosas que Dios ha provisto para Sus hijos que Él ha escogido dar a través de dones ministeriales específicos —personas ungidas por Dios para ministrar al Cuerpo de Cristo.

c)  Si no honras el don (o a la persona), te puedes perder de la bendición que Dios te mandó a través de esa persona.

d)  Desarrollar una cultura del honor te mantiene en una posición para recibir de Dios y de Sus representantes en la tierra.

 

 

3.  Yo he visto que el honor juega un papel crucial en cómo un mensaje de Dios es recibido.

a)  Yo he visto a Pastores predicar un mensaje a sus congregaciones a las 11 de la mañana y el mensaje es bien recibido, con “cierto” impacto.

b)  Luego me ha tocado viajar con los Pastores cuando les toca visitar diferentes Iglesias y predicar EXACTAMENTE EL MISMO MENSAJE por la tarde del mismo día. He visto el poder de Dios arrasar el santuario con señales, milagros y prodigios después de la Palabra predicada.

c)  ¿Por qué sucede esto? Esto sucede a causa del honor. Entre más familiarizado y cómodo te sientes con una persona —puede ser tu Pastor, tu pariente, tu jefe, etc.—-es más difícil honrarles verdaderamente, porque sabes tanto sobre ellos. Es especialmente difícil cuando conoces las debilidades de una persona, o has llegado a conocer sus errores. Pero cuando la misma persona va a otro lugar, en donde nadie conoce su pasado, la gente no tiene por qué filtrar nada a través de su conocimiento personal para poder escuchar de parte de Dios. Ellos no saben nada acerca de esa persona, así que simplemente abren sus corazones para escuchar a Dios y frecuentemente reciben un gran avance o prodigio.

d)  Es por esto que a veces es difícil que miembros de la familia reciban de parte del Pastor o de un don ministerial.

 

 

4.  Debes abrazar la cultura del honor.

a) La mayoría de las personas no tienen problema alguno en honrar a Dios. Es por esto que únicamente reciben directamente de Dios. Recibir de Dios directamente es maravilloso, pero la mayor parte del tiempo recibimos de parte de Dios a través de otro humano.

b)  Para poder recibir de Dios a través de un hombre, debes de proteger tu corazón de no honrar al “hombre en turno”.

c)  La honra Divina es el respeto divino por el “hombre en turno.”

d)  Entre más honorable te vuelvas, más podrás recibir en abundancia de parte de Dios y de Sus dones ministeriales designados. Y si quieres triunfar en la vida, necesitarás recibir TODO lo que Dios quiere que tengas y que sepas.

 

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Por fe, declaro que abrazo y desarrollo el honor en Tu cultura del Reino. Tú eres un Dios de honor. Yo soy Tu hijo. Por lo tanto, voy a ser una persona de honor. Elijo vivir honorablemente todos los días de mi vida. Me humillo ante Ti y Tus representantes del Reino en la tierra. Tú me has dado el don de Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo. Quiero recibir de Ti y sé que Tú esperas que reciba de Ti A TRAVÉS DE ELLOS. Declaro que lo haré. Yo honro a los que trabajan conmigo. Honro Tus dones ministeriales. Yo guardo mi corazón para que no me familiarice demasiado con la gente que Tú has designado para hablar en mi vida. Y declaro que me convierto en el hombre /mujer que has llamado, destinado, diseñado y anhelado que yo sea. Yo Te Honro a Ti y a todos aquellos que has elegido para hacer una diferencia en este mundo. Yo soy un hombre/mujer de honor y vivo una vida honorable. Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.