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El Poder de la Palabra de Dios

Esta mañana continuaremos con nuestra serie titulada “Enfoque Refinado.” En nuestros mensajes anteriores hemos estado analizando la Parábola del Sembrador. Estamos recorriendo este pasaje. Volvamos a nuestro estudio. Jesús dijo:

 

“El campesino representa al que anuncia las buenas noticias.  Las semillas que cayeron en el camino representan a los que escuchan las buenas noticias, pero luego viene Satanás y hace que olviden todo lo que oyeron.

 

Las semillas que cayeron entre piedras representan a quienes oyen el mensaje del reino de Dios y rápidamente lo aceptan con gran alegría.  Pero como no lo entienden muy bien, la alegría les dura muy poco. Tan pronto como tienen problemas, o son maltratados por ser obedientes a Dios, se olvidan del mensaje.

 

Hay otros que son como las semillas que cayeron entre los espinos. Oyen el mensaje, pero no dejan que el mensaje cambie su vida. Sólo piensan en las cosas que necesitan, en cómo ganar dinero, y en cómo disfrutar de esta vida.

 

Finalmente, las semillas que cayeron en buena tierra representan a los que escuchan el mensaje y lo aceptan. Esas personas cambian su vida y hacen lo bueno. Son como las semillas que produjeron espigas con treinta, sesenta y hasta cien semillas.” (Marcos 4:13-20 TLA)

 

Para el mensaje de hoy me siento guiado a centrarme en el poder de la Palabra de Dios. Esta parábola deja en claro que Dios busca la forma de sembrar Su Palabra en los corazones de la gente. Independientemente de la persona, independientemente de sus condiciones actuales, Dios les ofrece semillas que pueden provocar un cambio en ellos e incluso, producir frutos DE ellos. Este poder no tiene nada que ver con la persona y sino con Dios y Su Palabra.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Las Palabras de Dios están llenas de espíritu y vida.

a) Jesús dijo: “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida.” (Juan 6:63).

b) Jesús era la Palabra de Dios en la carne (Juan 1:1). Él era la encarnación de la Palabra.

c) Jesús era la Palabra, y mientras caminaba hablaba palabras. Él era la vida y las palabras que hablaba también estaban llenas de espíritu y de vida.

d) Cuando recibimos y liberamos la Palabra de Dios, estamos recibiendo y liberando espíritu y vida. Estamos recibiendo y liberando el poder de Dios y esto no tiene nada que ver con el esfuerzo humano o su habilidad.

 

2.  La Palabra de Dios es tan poderosa que todo el universo fue creado por ella.

a) La Biblia dice: “Por la fe entendemos que Dios creó el universo por medio de Su palabra, de modo que lo que ahora vemos fue hecho de lo que no se veía.” (Hebreos 11: 3).

b) Dios no creó el universo mediante un trabajo duro o mediante un esfuerzo incansable. Dios creó el universo hablando palabras.

c) La Palabra de Dios contiene el poder del Dios de la Palabra.

d) El mismo poder que creó el universo está contenido en las palabras que fluyen de Dios.

 

3.  Satanás viene a arrebatar la Palabra de inmediato, porque sabe lo poderosa que es.

a) Cuando comprendes el poder que está contenido en la Palabra de Dios, tú ves por qué Dios busca la manera de sembrar la Palabra en tu corazón.

b) La Palabra de Dios tiene el poder de cambiarte para siempre. Es por eso que Dios trata de sembrar y satanás trata de arrebatar.

 

*** Para concluir, mira, el poder de cambiar tu vida está contenido en la Palabra de Dios escrita, y en las palabras que recibes de Dios a medida que lees Su Palabra escrita. Tú no tienes que hacer que la Palabra de Dios funcione. El poder de cambiar tu vida ya está contenida en la Palabra de Dios. Todo lo que debes hacer es permitir que la Palabra trabaje en tu vida. Leela, medita y medícate  en ella, ora por ella, y deja que te cambie de adentro hacia afuera.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo puedo enfocar mi vida en este año 2016, poniendo especial atención a Tu Palabra. Tu Palabra se encarnó y habitó entre nosotros en Tu Hijo Jesús. Las palabras que hablaba estaban llenas de Espíritu y de vida. El universo entero fue creado mediante Tus palabras. Tu Palabra aún contiene ese poder. Yo recibo y libero Tu poder cuando recibo y libero Tu Palabra. Yo leo Tu Palabra diariamente. Yo medito y me medico en ella de día y de noche. Tu Palabra produce cambios EN mí y luego hace que YO produzca frutos. Hay poder que sale de mí que cambia vidas y al mundo todos los días, porque estoy lleno de Tu Palabra. ¡Esto no tiene nada que ver con la capacidad humana, pero sí con tu gracia! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.