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  • November 21, 2014
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El Racismo No Puede Detener LA Bendición

(Gen 43:32 NTV) Los camareros sirvieron a José en su propia mesa, y sus hermanos fueron servidos en una mesa aparte. Los egipcios que comían con José se sentaron en su propia mesa, porque los egipcios desprecian a los hebreos y se niegan a comer con ellos.

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad)”, al continuar estudiando la vida de José. En nuestro último mensaje nos quedamos en que José salió apresuradamente de la habitación para poder desahogarse con lágrimas. Cuando terminó de llorar se lavó el rostro, recobró la compostura, regresó a la estancia con sus hermanos, y dijo, “¡Sirvan la comida!” La comida fue servida y todo mundo comió, los Egipcios presentes se sentaron en otra mesa, y José se sentó solo en una tercera mesa. Comentando el pasaje que hoy nos ocupa, los estudiosos explican cómo los Egipcios eran gente muy supersticiosa y por lo tanto no querían tener tratos con quien no fuera Egipcio. Los Egipcios no podían siquiera usar el cuchillo de un Griego porque podían sospechar que había cortado la carne de algún animal que ellos consideraban sagrado. Yo entiendo lo que los estudiosos dicen, pero todo se reduce a que esto era simplemente prejuicios y racismo.

Los Egipcios sabían que José era Hebreo así que no se sentaban con él. Los hermanos no sabían que José era Hebreo así que no se podían haber sentado con él. José era demasiado Judío para sentarse con los Egipcios, pero demasiado Egipcio para sentarse con los Judíos. Así que ahí estaba, él solo, en medio, sin compañía. Él era el segundo en el mando de todo Egipto, era responsable de alimentar a millones de personas, él por sí solo salvó a Egipto, pero aun no era suficientemente bueno para sentarse con los Egipcios. José no se podía sentar ni siquiera con los sirvientes. Así de ridículo es el racismo.

Yo me puedo identificar con José. Yo fui el primero de mi familia en nacer en los Estados Unidos. Yo crecí en Brooklyn y aunque había nacido en este país, muchos ciudadanos Americanos me trataban como a un inmigrante. Yo era demasiado Dominicano para ser aceptado por los Americanos. Tristemente, recibí el mismo trato de parte de los Dominicanos. Ellos me veian como demasiado Americano para ser Dominicano. Al igual que José, no encajaba completamente, pero todo obró para mi bien. Ya que no encajaba claramente en ningún grupo no podía ser encasillado en ninguno de los dos grupos tampoco. Dios usó mi diversidad para Su gloria.

En otro tema, José nunca se quejó. Él nunca se deprimió por tener que comer solo. Nunca se desencantó por este trato. Él nunca se quejó con Dios acerca de no encajar. Encajara o no, él aun era bendecido. Dios le había bendecido en todo momento. La bendición en su vida se impuso a cualquier prejuicio racial. La bendición en su vida le hizo levantarse sobre aquellos que pudieran menospreciarle. La bendición en su vida fue lo que marcó la diferencia.

¿Qué es lo que significa esto para usted hoy? Aquí tiene algunos puntos:

1.  El racismo es una fea realidad que asoma su cabeza de vez en cuando—aun en la iglesia. Pero el racismo no puede detener a una persona que está enfocada en su misión dada por Dios.

2.  Si usted cree en Dios y cree que su bendición está en su vida, eso le hará levantarse por encima de cualquier reto, incluyendo el racismo.

3.  Cuando usted sabe quién es usted, usted no es movido por las opiniones de los demás. Usted solamente puede ser movido por la opinión de Dios y de aquello a lo que Él le ha llamado a hacer.

4.  Usted debe sentirse cómodo con cierto nivel de incomodidad. A veces la bendición y el favor de Dios le harán trabajar en puestos en los que no encaje. Usted no estará ahí para encajar, sino para ser de impacto.

5.  ¡Dios no le llamó para sentirse cómodo en todas las situaciones, Él le llamó con un propósito!

6.  Los creyentes exitosos no se hayan atrapados en cuestiones que no son importantes. La gente va a tener su opinión acerca de usted, pero usted no puede permitir que las opiniones o percepciones de otros le desvíen de su destino.

7.  ¡Si usted mantiene su enfoque en su tarea divina, y no le permite a la gente que le haga desviarse de su objetivo, Dios podrá usarle para cambiar al mundo!

8.  Usted no tiene que gustarle a la gente, pero ellos tendrán que hacer lo que usted les diga cuando esté obrando en La Bendición.

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento a vivir por fe. Entre más estudio tu gracia y entre más aprendo acerca de vivir por fe, más me doy cuenta cuánta concentración necesito. No siempre las cosas serán sencillas. No siempre le gustaré a la gente. La jornada no siempre será cómoda. Pero pase lo que pase, yo s que Tú estás conmigo y que nunca me dejarás. Tu presencia viene acompañada de Tu comfort, Tu paz, y Tu poder. Así que, Padre, por Tu gracia, yo estoy resuelto a tener el impacto para el que me trajiste al mundo. Tu bendición está sobre mí para que pueda cumplir con mi tarea divina y nada me puede detener, porque detenerme significaría detenerte a Tí, y Tú no puedes ser detenido. El racismo no puede detenerme. Las opiniones de otros no pueden detenerme. El maltrato no puede detenerme. Nada puede detenerme. Puede que la gente no pueda encasillarme en sus pequeñas cajas, pero eso se debe a que Tú no quieres que sea encasillado. Al igual que Pablo, yo me haré todas las cosas a toda la gente, para que a través de mí algunos puedan ser salvos. Yo comienzo este día enfocado en mi propósito, lleno de poder por Tu gracia, movido por Tu amor, envuelto con Tu presencia, y con el beneficio de Tu bendición. Al vivir de esta forma estoy demasiado enfocado en mi tarea divina como para desperdiciar mi tiempo preocupándome por algo más. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.