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El Reposo y la Paz de Dios

(Isaías 26:3 RV) ¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti;  a todos los que concentran en ti sus pensamientos!

 

Esta mañana continuamos con nuestra nueva serie titulada “Enfoque Refinado”.  Hemos estado estudiando el versículo de Isaías 26:3 un par de días. El último mensaje que compartí contigo se tituló “Es Cuestion de Confianza.” Para mí, todo gira alrededor de la confianza. Dios tiene una paz sobrenatural al alcance de cada creyente, pero hay que confiar en Él lo suficiente como para recibir Su paz, resistir toda tentación de dudar  o tener miedo, y entrar en Su reposo.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Tengo un par de puntos con respecto a la confianza, la paz y el descanso.

 

1.  La batalla está en tu mente. Estudiamos ya este punto durante semanas, pero vale la pena traerlo a colación de nuevo. Para ganar la batalla debes someterte al proceso de renovación de la mente, permitiendote ser desprogramado y luego reprogramado a través de la Palabra de Dios. Si lo haces es muy probable que llegues a estar condicionado a pensar como Dios. Cuando lo hagas será extremadamente difícil para el enemigo apropiarse de tu mente con sus pensamientos negativos de miedo, duda, fracaso y derrota. No va a suceder de la noche a a la mañana, pero sucederá si te mantienes firme en ese proceso (ver 2 Cor 10: 3-5).

 

2.  Dios te permitirá todo lo que permitas. Jesús dijo: “No se turbe vuestro Corazón, ni tenga miedo.” (Juan 14: 1). Al igual que puedes DEJAR que tu corazón se turbe, también tienes el poder de rechazar eso. La fe es una opción, al igual que el miedo es una opción. No se puede confiar y estar preocupado al mismo tiempo. Tú puedes elegir. Es un acto de tu voluntad. Para entrar y permanecer en el reposo de Dios, para tener la paz sobrenatural de la que Isaías habla, vas a tener que escoger la fe por encima del miedo, el descanso sobre la preocupación, y la paz sobre la ansiedad. Dios permitirá en tu vida lo que sea que tú le permitas, así que debes asegurarte de elegir sabiamente. (Ver Juan 14:27).

 

3.  Gobierna tus emociones. No dejes que tus sentimientos te digan  cómo sentirte. Si permites que tus emociones te gobiernen, vas a vivir una vida inestable y sin fruto. Dios te ha dado el poder para gobernar sobre tus emociones, pero hay que hacerlo para entrar y permanecer en el reposo de Dios (ver Juan 14:27).

 

4.  Puede tener paz en medio de las tormentas. Cuando Isaías habla de los creyentes que mantienen sus mentes firmes en Dios, él no está diciendo que estos creyentes lo hacen porque están excentos de tormentas. Todo lo contrario. Ellos optan por mantener sus mentes fijas en Dios a pesar de las tormentas. La paz de Dios no significa la ausencia de conflictos, sino más bien de la presencia de Dios. Cuando Dios está presente puedes tener paz interior, incluso cuando todo parece estar yendo externamente sin control (ver Juan 14:27).

 

5.  Más gracia. Puesto que Dios nunca nos prometió un día de campo continuo, y puesto que todos nos enfrentamos a las tormentas de la vida, hay que confiar en la gracia de Dios. A menudo, cuando pedimos que nuestros problemas sean menores, Dios responde con más gracia. Dios no siempre va a LIBRARNOS de los retos, pero Él sí nos dará la gracia para superarlos, librándonos cuando estamos EN ellos, en lugar de librarnos DE ellos. (ver 2 Co. 12: 9).

 

6.  Pasar tiempo a los pies de Jesús. ¿Cuál es tu problema? ¿Con qué estás batallando? ¿Qué es lo que te está causando el estrés, la lucha, la tensión y la angustia en tu vida? ¿Qué es lo que te mantiene despierto toda la noche? Para experimentar lo mejor que Dios tiene para nosotros y que viene por Su gracia, debes pasar tiempo a los pies de Jesús. Se humilde, adora a Tu Señor, cae a Sus pies, invoca Su nombre, reconoce Su poder, honra Su trono, y verás que Él acudirá al lugar en el que estés. Ya sea que estés arriba o abajo, al final de la cuerda o en la cima del mundo, luchando o gozando, en la fe o con miedo, con esperanza o desesperado, Jesús está ahí para ti hoy y hay un gran intercambio que se lleva a cabo a Sus (ver Marcos 5:22 y 5:33).

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo renuevo mi mente con Tu Palabra. Entre más pongo Tu Palabra EN mí, mi mente está desprogramado más y más de malos pensamientos. Yo pongo mi mente en Ti. No permito que mi corazón se turbe. Entro en Tu descanso divino y yo descanso de mis propias obras. Ya no dependo de mi esfuerzo humano o en la habilidad por sí sola. Confío en Ti. Mi confianza está en Ti, en Tu amor por mí, en Tu compromiso con el propósito que has puesto en mí antes de que el  mundo comenzara, y tu poder ilimitado. Así Padre, yo abrazo Tu gracia, me convierto en un conducto de Tu poder, yo descanso en Tu capacidad, y me enfrento a cada reto de frente, en la fe, y sin lugar a dudas, confiando plenamente en Tu poder sobrenatural para acceder a la victoria. Comienzo este día con Tu paz sobre mí, a causa de Tu presencia. Tú te has comprometido a estar conmigo siempre … Nunca me dejarás o me desampararás. Puesto que estás siempre conmigo, nunca estoy indefenso. Dado que nunca estoy indefenso, nunca estoy sin esperanza. ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.