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  • August 04, 2014
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El Verdadero Éxito

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).”  El hombre más rico que ha vivido ha sido Adán. Después de todo, él era el único aquí, así que era dueño de todo. Pero después de la caída del hombre, el hombre más rico ha sido Salomón. No solamente Salomón tuvo riqueza, sino también tuvo sabiduría divina. La Biblia dice que Dios le dio “muchísima sabiduría y gran entendimiento, y un conocimiento tan vasto como la arena a la orilla del mar” (1 Reyes 4:29), “Era más sabio que cualquier otro” (1 Reyes 4:31), y que él “llegó a ser más rico y más sabio que cualquier otro rey de la tierra” (2 Crónicas 9:22).

Aunque ya hemos establecido que el éxito no depende únicamente del dinero, quiero dejar en claro que Dios no se opone a que Su pueblo tenga dinero. Por algunas razones, que puede que toquemos en esta serie, muchos creyentes creen que el dinero es maligno. El dinero no es malo. El dinero puede ser usado para muchas clases de bien. Es el amor al dinero lo que es la raíz de todos los males (1 Timoteo 6:10), y no el dinero en sí.

Ya que Salomón tenía acceso tanto a la riqueza y a la sabiduría divinas, veamos qué fue lo que él dijo acerca de la riqueza, la salud y la vida. Salomón dijo, “Aun así, he notado al menos una cosa positiva. Es bueno que la gente coma, beba y disfrute del trabajo que hace bajo el sol durante el corto tiempo de vida que Dios le concedió, y que acepte su destino.  También es algo bueno recibir riquezas de parte de Dios y la buena salud para disfrutarlas. Disfrutar del trabajo y aceptar lo que depara la vida son verdaderos regalos de Dios.  A esas personas Dios las mantiene tan ocupadas en disfrutar de la vida que no pasan tiempo rumiando el pasado” (Eclesiastés 5: 18-20 NTV).

¿Qué es lo que esto significa para usted hoy? Quiero examinar más de cerca este pasaje y me tomará algunos días. Vamos a comenzar:

 1.  Dios quiere que disfrute de la vida que Él le ha dado. Salomón dijo, “Es bueno que la gente coma, beba y disfrute del trabajo que hace bajo el sol…” Aunque es verdad que Dios quiere que usted llegue al cielo, es verdad también que Él quiere que disfrute la jornada. Dios no quiere que sea “salvo” pero miserablemente “salvo”. No, el Padre quiere que usted disfrute la vida en Él. Parte de ser exitoso en la vida es disfrutar la vida que Dios le ha dado. Cuando camina con Dios y Él camina con usted, usted puede comenzar cada día con un resorte en sus pies, una sonrisa en su cara, una canción en su corazón y una expresión que le traigan gozo y emoción en cada situación.

2.  La vida es corta, así que aproveche el tiempo que tiene en la tierra. Salomón dijo, “Es bueno que la gente coma, beba y disfrute del trabajo que hace bajo el sol durante el corto tiempo de vida que Dios le concedió…” Usted no estará aquí por siempre. Si el Señor retarda Su venida, usted puede caminar la tierra por alrededor de 120 años (o menos). En el gran esquema de las cosas, eso no es mucho tiempo. Ser éxitoso quiere decir que usted está resuelto a aprovechar al máximo la vida que se le ha dado, en el tiempo que le ha sido dado. No pierda el tiempo. Busque su propósito con una mira de láser y la tenacidad de un bulldog, sabiendo que Dios le dará la gracia para aprovechar al máximo el tiempo que le queda.

3.  Usted no encontrará verdadera paz y satisfacción hasta que descubra y acepte su propósito divino. Salomón dijo, “Es bueno que la gente coma, beba y disfrute del trabajo que hace bajo el sol durante el corto tiempo de vida que Dios le concedió, y que acepte su destino.” ¿Cuál es “su destino” en su vida? Yo creo que es su propósito divino. Usted no está aquí para nada más que para cumplir con el propósito para el que Dios le trajo al mundo.

a.  El éxito verdadero se encuentra en rendirse a Dios y a Su voluntad para su vida. 

b.  Usted nunca encontrará la paz verdadera hasta que encuentre su verdadero ser.

 c.  Usted nunca encontrará el éxito verdadero siguiendo algo para lo cual no nació.

 d.  Una vez que encuentre quién es de verdad, también sabrá quién no es usted. Encontrar su verdadero ser en Cristo le ayuda a librarse de la comparación y de la envidia.

e.  Cuando acepta su propósito divino usted echará mano de la gracia de Dios para tener claridad, enfoque, satisfacción y éxito verdadero. 

Nos detendremos aquí por hoy.

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca de Tu gracia, acerca de Tu propósito para mi vida, y acerca del éxito verdadero. Hubo un tiempo en mi vida cuando yo medía el éxito en función de los estándares del mundo. Yo me preocupaba buscando “las cosas”. Ahora sé que el éxito verdadero solo puede encontrarse en el cumplimiento de mi propósito divino. Así que en lugar de buscar “cosas” yo ahora busco “lo mío” que es aquello para lo cuál nací. Al buscar “lo  mío”, yo tengo confianza en que Tú me darás tods las “cosas” que necesite para cumplir mi propósito divino. Al encontrarte a Tí he encontrado mi propósito. Al encontrar mi propósito me he encontrado a mí. Al descubrir quién soy me libra de la comparación y de la envidia. Yo no trato de ser nadie más que quién Tú quieres que sea. Solamente tengo la gracia para ser yo mismo. Tú únicamente me has dado la gracia para mi carrera. Por lo tanto, correré, con paciencia, la carrera que has puesto delante de mí y estoy resuelto a disfrutar de cada paso en ella. Yo comienzo este día con un resorte en mis pies, una sonrisa en mi cada, una canción en mi corazón y Tu gracia cubriéndome. ¡Yo voy a trabajar y puedo silbar mientras trabajo, porque estoy BENDECIDO! El éxito no es algo que alcanzaré algún día. ¡El éxito es disfrutar aquello para lo que me bendices cada día mientras camino contigo, haciendo las cosas para las que nací! Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.