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Eres un Portador de Dios

(Lee Mateo 10: 11-15)
Esta mañana continuamos nuestra serie, “La gracia que es simplemente increíble”, continuando nuestro mini-serie titulada, “El éxito basado en la Gracia (Prosperidad)”. Hemos estado estudiando la vida del Apóstol Pedro y nuestro estudio nos ha traído al Capítulo 10 de Mateo. Nos tomó aproximadamente dos semanas cubrir los primeros 10 versículos. Hoy vamos ver los versículos 11 al 15. La Biblia dice:

En cualquier pueblo o aldea donde entren, busquen a alguien que merezca recibirlos, y quédense en su casa hasta que se vayan de ese lugar. Al entrar, digan: “Paz a esta casa.” Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; y si no, que la paz se vaya con ustedes. Si alguno no los recibe bien ni escucha sus palabras, al salir de esa casa o de ese pueblo, sacúdanse el polvo de los pies. Les aseguro que en el día del juicio el castigo para Sodoma y Gomorra será más tolerable que para ese pueblo.

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos:

 

1.  Jesús quería que Sus discípulos valoraran el Dios en ellos. Él los estaba enviando en una misión, para llevar a cabo lo sobrenatural por la gracia de Dios, y Él esperaba que ellos valoraran al Dios que portaban.

 

2.  Tú eres un portador de la unción de Dios. Dios confía en que hables paz y bendiciones sobre aquellos que abiertamente te dan la bienvenida y te reciben. Cuando lo hagas, confía en que tus palabras están respaldadas por el poder sobrenatural de Dios.

 

3.  Cuando estés compartiendo el amor de Dios con los perdidos y te rechacen, no lo tomes personalmente. En realidad, están rechazando a Dios y Dios verá que cosechen lo que siembran. Pelearse con ellos no es tu trabajo. Déjalo todo en manos de Dios. La venganza y la retribución le pertenecen a Dios.

 

4.  No todo mundo va a aceptar cuando estés por Dios. Eso está bien. Tú tienes que estar más preocupado por la aceptación de Dios que por la aceptación de este mundo.

 

5.  Para sobresalir y triunfar en Cristo debes llegar a ser un hombr que complace a Dios y no a los hombres. Los hombres rechazaron a Jesús, por lo que sin duda te rechazarán a ti también.

 

6.  Cuando recibas una revelación acerca de que eres un portador de Dios y que Su bendición está sobre tu vida, te verás de una forma diferente; te verás a ti mismo a como “tierra fértil” y no te sentirás incómodo con el favor divino.

 

7.  Cuando la gente te reciba a causa de la unción en tu vida, ellos estarán listos para beneficiarse de esa unción. Considérate valioso (porque Dios vive en ti), y honra la unción sobre tu vida lo suficiente como para permitir que los demás sean una bendición para ti. Recibe la bendición y habla bendiciones sobre ellos.

 

8.  Muchos cristianos rechazan la bondad de los demás como una supuesta forma de humildad. Pero la humildad divina honra lo suficiente al Dios que mora en ti como para aceptar favores y bendiciones, sabiendo que es la voluntad de Dios.

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Tu gracia está en mi vida para tener un éxito sobrenatural. Tu gracia está en mi vida para recibir el favor divino y mejorar. Tú me envías al mundo para hacer una diferencia. Tú me mandas al mundo para que sea un conducto de Tu amor, luz y poder. Tú me has ungido para un tiempo como este. Esta es mi temporada. Este es mi tiempo. Tu mano está sobre mí para dejar una marca en este mundo que nunca será borrada. Algunos me recibirán y otros me rechazarán. A los que me reciban, hablaré bendiciones sobre ellos. A los que me rechacen los dejaré en Tus manos, porque sé que te estarán rechazando a Ti y no a mí. Porque vives en mí, me veo digno de recibir el favor y las bendiciones. Yo te honro lo suficiente como para recibir todo lo que quieres hacer por mí. No rechazo la bendición como una forma de falsa humildad. ¡Soy lo suficientemente humilde para recibir toda lo que quieres hacer EN mí, CONMIGO, y A TRAVÉS de mí, porque soy un portador de Dios! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.