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  • December 18, 2013
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Esclavo de una Vida Recta

(Lea Romanos 6:15-18)

Esta mañana continuamos con nuestra serie “La Gracia que es Simplemente Maravillosa.” Ayer echamos otro vistazo a la forma, como creyentes, de hacer morir el yo. Mientras recorremos el capítulo 6 de la carta de Pablo a la iglesia en Roma, quiero que esta mañana veamos los versículos 15 a 18 en dos versiones de la Biblia.

La Nueva Traducción Viviente (NTV):
Ahora bien, ¿eso significa que podemos seguir pecando porque la gracia de Dios nos ha liberado de la ley? ¡Claro que no! ¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer? Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida recta. Antes ustedes eran esclavos del pecado pero, gracias a Dios, ahora obedecen de todo corazón la enseñanza que les hemos dado. Ahora son libres de la esclavitud del pecado y se han hecho esclavos de la vida recta.

El Mensaje de la Biblia Parafraseado:
¿Qué significa esto? ¿Vamos a pecar porque ya no estamos sujetos a la ley, sino sólo al generoso amor de Dios? ¡Jamás! ¿No saben ustedes que cuando se ponen al servicio de alguien y lo obedecen, son esclavos de él? Pueden ser esclavos del pecado y morir o pueden ser esclavos de Dios y ser aprobados por él. Antes eran esclavos del pecado, pero, gracias a Dios, obedientemente y de todo corazón recibieron la formación que se les dio por medio de la enseñanza. Ustedes fueron liberados del pecado y ahora son esclavos de la justicia.

¿Qué significa esto para usted hoy? Aquí tiene algunas ideas:

1. Usted puede arruinar su vida si decide pecar. Pablo dijo, “Ahora bien, ¿eso significa que podemos seguir pecando porque la gracia de Dios nos ha liberado de la ley? ¡Claro que no! ¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer?” Cada creyente que ha Nacido de Nuevo ha sido librado del poder del pecado mediante la maravillosa Gracia de Dios y la obra consumada del Señor Jesús. La Gracia no significa libertad PARA pecar, sino libertad DEL pecado. Sin embargo, si es cierto que uno se vuelve esclavo de cualquier cosa a la que decide obedecer (y esto es cierto), entonces también debe ser cierto que hay creyentes en el Cuerpo de Cristo quienes voluntariamente deciden pecar y sus actos de desobediencia los llevan a circunstancias negativas. La traducción de este pasaje en El Mensaje de la Biblia Parafraseado nos enseña que algunos de estos actos de “libertad” de hecho destruyen la libertad que Cristo nos dio con Su muerte. ¡Aunque el pecado no va a destruir su justicia, seguramente sí destruirá su vida!

2. Creer en lo correcto le lleva a vivir lo correcto. El Apóstol Pablo nos enseña que podemos volvernos esclavos del pecado, lo cual conduce a la muerte, o que podemos escoger obedecer a Dios, lo cual nos conduce a una vida recta. Nuestras decisiones se basan en la forma en la que pensamos y en lo que creemos. Si usted atesora la Palabra en su corazón, y permite que la Palabra de Dios transforme su mente (la forma como piensa), sus emociones (la forma como siente) y su voluntad (la forma en la que toma decisiones), usted creerá en lo correcto y el creer en lo correcto le llevará a vivir correctamente.

3. El llegar a ser Esclavo de una Vida Recta es un Proceso. Cuando Pablo nos enseña que éramos esclavo del pecado, es porque estábamos bajo el poder del pecado y porque estábamos programados para pecar. Así que, para poder salir de la esclavitud del pecado debemos ser librados del poder del pecado y debemos también cambiar nuestro programa. El Señor Jesús murió para librarnos del poder del pecado. El pecado ya no tiene ningún poder sobre nosotros, pero muchos creyentes no se han sometido a la reprogramación que se requiere para vivir una vida agradable a los ojos de Dios. Usted es espíritu (su espíritu es quien usted es realmente), usted posee un alma (su mente, emociones y voluntad), y usted vive en un cuerpo. Cuando usted Nació de Nuevo su espíritu fue renovado. Sin embargo, nada le sucedió a su alma o a su cuerpo. Un día usted recibirá un cuerpo nuevo glorificado. De manera que, su espíritu ya ha sido cambiado y su cuerpo un día será transformado. Lo único que resta es su alma. Cada día de su vida usted debe estar trabajando en cambiar su alma–la cual está compuesta por su mente (la forma en la que piensa), sus emociones (la forma en la que siente) y su voluntad (la forma como toma sus decisiones)–alinéandola a lo que dice la Palabra de Dios. Una vez que se haya sometido a la reprogramación de Dios, la cual viene a través de Su Palabra, no solamente estará libre del poder del pecado, porque eso ya lo hizo Jesús, sino que también estará libre de la influencia del pecado, sometiéndose al proceso de transformación de su alma. ¡Una vez que haga esto, usted se volverá esclavo de la vida recta porque estará bajo el Poder de la Justicia de Jesús y también estará programado para vivir una vida recta conforme a la Palabra de Dios!

Declaración de Fe: Padre, te doy las gracias por enseñarme más y más acerca de Tu maravillosa, sólida e inmerecida Gracia. Tú me libraste del poder del pecado. Yo nací bajo el poder del pecado, pero Jesús murió para destruir ese poder. Cuando recibí a Jesús como Señor me puse bajo el poder de Su obra consumada en la cruz y ahora el pecado no tiene poder alguno sobre mi. He sido librado del poder del pecado por Tu maravillosa Gracia. Sin embargo, yo pasé muchos años bajo la influencia del pecado y mi alma estaba programada para pecar. Yo he Nacido de Nuevo, pero entiendo que mi alma no cambió en el instante en el que acepté a Jesús como mi Señor. Debo someterme al proceso de transformación para poder cambiar mi mente (la forma en la que pienso), mis emociones (la forma en la que siento) y mi voluntad (la forma en la que tomo decisiones). Por fe declaro que lo haré. Me pongo a leer Tu Palabra diariamente, hago morir el yo de forma voluntaria, y cada vez me vuelvo más y más como Tu eres. Entre más se renueva y cambia mi alma para pensar, sentir y tomar decisiones de una forma que a Tí te agrada, seré, al mismo tiempo, librado del poder del pecado (por Jesús) y librado de la influencia del pecado (mediante la transformación del alma). En ese momento ya no podré ayudarme a mi mismo, sino que viviré una vida que sea agradable a Tí diariamente, porque estaré bajo Tu poder y también estaré programado para pensar, creer y vivir correctamente. En ese momento seré un esclavo de la vida recta. ¡Por fe declaro que llegaré allí, y que cuando lo haga, viviré de esa forma el resto de mi vida! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra para Hoy! Póngala por Obra y Mejore.