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Hablando Palabras Celestiales

(Lee Mateo 15: 1-20)

 

Esta mañana continuamos nuestra serie, “La gracia que es simplemente Maravillosa”, continuando nuestro mini-serie titulada, “El éxito basado en la Gracia (Prosperidad)”. Hemos estado estudiando la vida del Apóstol Pedro y nuestro estudio nos ha traído ahora al Capítulo 15 de Mateo. En nuestros mensajes anteriores hemos estado estudiando un pasaje en el que Jesús tuvo un encuentro con un grupo de Fariseos y Maestros de la Ley. Estaban molestos porque Jesús y sus discípulos comieron algo sin lavarse las manos primero. Jesús estaba molesto porque eran hipócritas. Jesús reprendió el grupo religioso. Más tarde, después que las cosas se calmaron, Pedro le pidió a Jesús que le clarificara lo que Él quiso decir cuando reprendió a los Fariseos. Una de las cosas que Jesús dijo es que no es lo que entra en la boca lo que nos contamina, sino lo que sale. El mensaje de ayer se trató sobre la relación entre tu corazón y tus palabras. Hoy vamos a seguir abundando en este tema.

 

En el Capitulo 12 de Mateo, Jesús dijo, “Si tienen un buen árbol, su fruto es bueno; si tienen un mal árbol, su fruto es malo. Al árbol se le reconoce por su fruto.  Camada de víboras, ¿cómo pueden ustedes que son malos decir algo bueno? De la abundancia del corazón habla la boca.  El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón saca el bien, pero el que es malo, de su maldad saca el mal.” (Mateo 12:33-35).

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  El mensaje de Jesús era simple. Lo que sea que hayas puesto en tu corazón – bueno o malo, con bendición o con maldición – se desparramará fuera de la boca.

 

2.  Debes manejar con cuidado lo que ves, oyes, y lees, con el fin de proteger el tesoro de tu corazón.

 

3.  Tu boca sólo hablará de lo que contiene tu corazón. No te engañes. Si tú dijiste algo, entonces haya sido bueno o malo, eso es lo que está en tu corazón.

 

4.  Nuestras palabras son tan poderosas e importantes para Dios que Jesús dijo que llegará un día en que vamos a tener que dar cuenta de toda palabra “ociosa” (no productiva) que hemos hablado.

 

5.  Dios quiere que tus palabras tengan un propósito y no que no tengan nada. Las palabras sin un propósito son inútiles e improductivas.

 

6.  Tus palabras pueden lograr un cambio piadoso cuando se habla a propósito.

 

7.  Cuando hablas palabras que están en sintonía con el cielo, te pones de acuerdo con Dios y estás listo para experimentar el cielo en la tierra.

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Tú trazaste para mí planes desde antes de que comenzara el mundo. El cielo está en sintonía con tus planes divinos para mi vida. Yo vivo en la tierra y quiero vivir en sintonía y de acuerdo con esos planes. Yo vivo en la tierra en sincronía con el cielo. Una de las formas de estar de acuerdo con los cielos es con mis palabras. Sé que mi boca sólo hablará lo que contiene mi corazón. Así que llenaré mi corazón con cosas buenas. Medito en Tu Palabra día y noche. Y luego hablo sólo lo que está en sincronía con el cielo. Al vivir de esta manera, tengo la oportunidad de experimentar el cielo en la tierra todos los días de mi vida. Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.