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  • November 07, 2013
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Haciendo Morir Nuestra Forma de Ser

(Lea Gálatas 5:24-26)

Esta mañana proseguiremos nuestra serie “Gracia que es Simplemente Maravillosa” al examinar la Ley dada a Moisés en comparación con La Gracia provista por El Señor Jesucristo. En nuestro último mensaje vimos el fruto que el Espíritu Santo es capaz de producir en nuestras vidas cuando nos sometemos a Su dirección. Otra forma de caracterizar esta subordinación es diciendo que debemos hacer morir el yo. Continuemos nuestro recorrido a través de la carta de Pablo a la iglesia en Galacia.

 

Después de enseñar acerca de ser guiados internamente por el Espíritu de Dios en contraste con ser controlados externamente por la Ley de Moisés, Pablo hace una declaración que presupone que le prestaremos atención. Pablo dice, “Los que pertenecen a Cristo Jesús han clavado en la cruz las pasiones y los deseos de la naturaleza pecaminosa y los han crucificado allí” (v24). Noten las palabras “han clavado.” Pablo escribe esto en tiempo pasado, haciéndonos ver que debimos haber hecho nuestra parte y cumplido con la voluntad de Dios al permitir que nuestros viejos deseos pecaminosos fueran clavados en la cruz con Cristo Jesús mismo.   Aunque Pablo no tuvo el privilegio de acompañar al Señor Jesús durante Su ministerio terrenal, Pablo definitivamente sigue la misma linea de las enseñanzas de Jesús. El mismo Señor Jesús dijo, “«Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz y seguirme.  Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás; pero si entregas tu vida por mi causa y por causa de la Buena Noticia, la salvarás” (Marcos 8: 34,35). Después de conectar con lo que dijo Jesús, Pablo regresa al punto y dice, “Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida.  No nos hagamos vanidosos ni nos provoquemos unos a otros ni tengamos envidia unos de otros” (v25). Pablo nos lleva de vuelta a ser guiados por el Espíritu Santo y a andar en el amor de Dios.

 

¿Así que qué significa esto para usted hoy? Aquí tiene algunas cosas:

 

1.  La cruz es un símbolo de muerte. Simboliza la muerte física del Señor Jesús por nuestros pecados y  la muerte a nuestra manera de ser y al pecado.

 

2.  La Biblia nos enseña a clavar en la cruz nuestros deseos pecaminosos, y a dejarlos allí.

 

3.  ¡El Señor Jesús enseñó que quienes quisiéramos ser Sus discípulos deberíamos negarnos a nosotros mismos y llevar voluntariamente nuestros cruces personales—haciendo morir nuestra forma de ser — para poder seguirle a Él!

 

4.  La Gracia no es una licencia para vivir en pecado o para ser egocéntrico, egoista, obsesionado con uno mismo, interesado o ventajoso. ¡Muy por el contrario, por la Gracia de Dios podemos de forma sobrenatural hacer morir el yo y vivir para Cristo!

 

5.  Si usted se aferra a su vieja vida nunca podrá abrazar por completo la vida que Jesús le dio con su muerte y terminará por perderse lo mejor que Dios tiene para usted. Sin embargo, si usted voluntariamente hacer morir su forma de ser, y se da por completo a Dios, usted se encontrará a sí mismo y su propósito divino, y experimentará lo mejor que Dios tiene para usted.  Lo mejor que Dios tiene para usted es mucho mejor que cualquier cosa que usted pudiera conseguir.

 

6.  Pablo nos enseña a dejar atrás las reglas externas de la Ley de Moisés, a abrazar la Gracia de Dios, a ser guiados por el Espíritu Santo, y a caminar en el amor incondicional de Dios. ¡Esta es la forma en la que se supone que debemos vivir ahora!

 

Declaración de Fe: Padre, te doy gracias por enseñarme Tu Palabra. En Tu Palabra veo como Tú nos has llevado de una Ley que fue escrita en tablas de piedra a una Ley que está escrita en nuestros corazones y mentes. En el Antiguo Testamento los creyentes tenía que servir a un Dios externo y distante, siguiendo una lista de reglas que les decían que era lo que no debían hacer. En el Nuevo Testamento yo sirvo a un Dios interno e íntimo, quien me guía desde el interior, en aquello que debo y no debo hacer. Ahora que el Espíritu Santo vive en mí, Él me llena de poder sobrenaturalmente, por Tu Gracia, para hacer morir mi antigua forma de ser. Voluntariamente hago morir mi forma de ser para poder vivir para Tí. Yo tomo mi cruz personal diariamente, me niego a mi mismo y al pecado, y ando en amor hacia Tí y los demás. Mientras Tu Espíritu me guia, y mientrás atesoro Tu Palabra en mi corazón, estoy siendo cambiado día a día a a la imagen y semejanza misma de Tu amado Hijo. ¡Así como es Jesús, también yo lo soy en este mundo! Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra Para Hoy! Póngala por Obra y Mejore.