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  • May 19, 2014
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¡Jáctese en Su Debilidad!

Esta mañana continuaremos con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al enseñar el hecho de que “La Gracia de Dios es Suficiente.” La vida del Apóstol Pablo fue maravillosa y, en mi opinión, fuera de Jesús, Dios usó a Pablo para tener el impacto más grande en la iglesia del primer siglo y el impacto de Pablo aun se siente hoy en día.

Pablo escribió más de la mitad del Nuevo Testamento, realizó cinco viajes misioneros, plantó iglesias, sirvió como Pastor de Pastores, y Dios le usó para dejar una huella indeleble en el mundo. Ayer vimos todos los obstáculos a los que se enfrentó Pablo para cumplir con su misión en la vida. Usted podría pensar que Pablo tenía algo de qué jactarse. Pablo se sobrepuso a obstáculos que hubieran dejado tiradas a muchas personas, pero Pablo siguió adelante, y él lo hizo por la gracia de Dios. Así que después de escribir acerca de los obstáculos a los que se enfrentó, Pablo dijo, “Si debo jactarme, preferiría jactarme de las cosas que muestran lo débil que soy.” La humildad de esa declaración es loable. Y como si Pablo supiera que su humildad era demasiado buena para creerla, él continuó diciendo, “Dios, el Padre de nuestro Señor Jesús, quien es digno de eterna alabanza, sabe que no miento” (2 Cor 11:30,31 NTV).

¿Qué significa esto para usted hoy? Aquí tiene algunos puntos.

1. La misión que Dios le ha asignado es demasiado grande para que la lleve a cabo sin Dios. Los sueños del tamaño de Dios siempre requieren que Dios se involucre. Dios le llama a hacer cosas que son tan grandes que eso le obliga a depender de Él.

2. Dios quiere gloria maxima para su vida. Nunca tome el crédito de algo que claramente Dios hizo por usted a través de usted; o por algo que usted no hubiera podido hacer jamás sin Él. ¡Cuando Dios hace algo a través de su vida que es mucho más grande que cualquier cosa que hubiera hecho usted solo, todo mundo sabrá que fue Dios quien lo hizo y Él recibirá la gloria!

3. Usted no puede llevar a cabo su propósito divino sin la gracia divina. La tarea de Pablo era tan grande que es claro que él dependía de la gracia de Dios, y usted y yo debemos hacer lo mismo. La única forma de maximizar su propósito y potencial en la vida es haciendo morir el yo interno, y permitir que Dios le use por Su inmerecida gracia.

4. Cuando pide menos obstáculos, Dios a menudo le da más gracia. Estoy seguro que Pablo no quería pasar por las cosas que pasó. A nadie le gustan los obstáculos. Nadie disfruta de los tiempos difíciles. Pero cuando Pablo pidió menos obstáculos, Dios les dio más gracia. Dios hará lo mismo por usted. ¡En lugar de quitarle los obstáculos, Dios le dará la gracia para superarlos!

5. Cuando usted sabe que sin Dios usted no es nada, usted se jacta en cuán débil es usted. Pablo fue, sin lugar a dudas, el Hombre de Dios más grande de su tiempo, y en lugar de jactarse acerca de sus logros, Pablo escogió jactarse de su debilidad. La idea de Pablo era que él no era nada sin Dios. Pablo pudo hacer todo lo que hizo, a pesar de sus limitaciones, y no por sus habilidades. Si usted es honesto, usted puede decir lo mismo. La gracia apunta los reflectores hacia Dios.

6. Hay libertad en reconocer su debilidad. El mensaje de la gracia ha cambiado mi vida. Soy libre porque sé que no soy lo suficientemente bueno para hacer aquello para lo que he sido llamado. Yo lo haré, pero no será a causa de mi bondad o esfuerzo humano. ¡Estoy libre de toda presión, porque dependo de la gracia de Dios!

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por Tu maravillosa gracia. Tu bondad hacia mí me hace ser humilde. Tú has sido mucho más bueno conmigo de lo que merezco. Si me dieras lo que merezco, sería el más miserable de los hombres. Tú me bañas con Tu bondad, Tú llenas de paz mi corazón, Tú me bendices más allá de lo que se puede medir, y Tú no lo haces porque yo sea muy bueno, sino que lo haces porque Tú eres tan bueno. Tú me amas con un amor perpetuo y me bendices por Tu inmerecida gracia. Tú me llamaste por mi nombre, desde el vientre de mi madre, por Tu gracia. Al pensar en la tarea que me has dado para mi vida, yo me siento insuficiente, porque no lo merezco, ni podría jamás llevarlo a cabo sin Tí. El impacto que quieres lograr a través de mí, la marca que quieres que deje en este mundo a través de mi vida, es tan grande que yo debo depender de Tí. No soy lo suficientemente bueno hoy, ni lo seré jamás. Cuando pienso acerca de la tarea que me has dado, y luego pienso en mí, en mi incapacidad, no puedo sino descansar en Tu gracia. Tu tarea sobrepasa mi cartera, mi educación, mis conexiones, mi apellido, y cualquier otra cosa que quiera traer a la ecuación. Sin Tí no lo puedo llevar a cabo. Por lo tanto, yo me jactaré en mi debilidad. Yo declararé abiertamente que llevaré a cabo Tu propósito divino, y que lo haré con Tu gracia divina. No con mi habilidad, sino por Tu gracia. No con mi fuerza, sino con Tu poder. Yo me jacto en mi debilidad. Cuando la gente me mira, y ven lo exitoso que soy, yo no me avergüenzo de hacerles saber que soy quien soy por la gracia de Dios, y la gracia de Dios hacia mí no será en vano. Yo dejaré una marca en este mundo que nunca será borrada y yo haré esto por Tu inmerecida gracia. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.