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Jairo y Su Hija (1ra Parte)

Lee Marcos 5:21-43

 

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús“. Hoy vamos a ver la historia de Jairo y su hija. Jesús levantó a esta niña de entre los muertos. Es una historia tan poderosa, con tantas cosas sucediendo al mismo tiempo, que voy a cubrirla en varios mensajes. El mensaje de hoy es la primera parte.

 

Después de que en la tierra de Gad Jesús liberara a un hombre poseído por una legión de demonios, Jesús y Su equipo entraron en la barca y regresaron al otro lado del lago. Decir que Jesús era un hombre ocupado es un eufemismo. Él había estado ministrando todo el día y dejó a la multitud para dirigirse a Gad, simplemente para liberar a aquel hombre poseído por demonios, y cuando regresó la multitud todavía seguía allí esperándolo.

 

Tan pronto como Jesús bajó del barco y comenzó a caminar hacia la multitud, un hombre salió de entre todos y cayó a los pies de Jesús. No era un hombre común. Este hombre tenía una posición, prominencia y estatura en la comunidad. Él era el gobernante local de la sinagoga. Seguramente que mucha gente en la multitud lo conocía y él conocía a muchos de ellos. Esto es porque este hombre era parte del liderazgo religioso local. Tenía relaciones con los Sacerdotes, Fariseos y Saduceos de la localidad. Él era amigo de la gente que odiaba a Jesús. Entonces, ¿qué hacía este hombre a los pies de Jesús?

 

El nombre de ese hombre era Jairo y cuando primero aparece, lo vemos arrodillado a los pies de Jesús. Vemos ahí a un hombre que se había despojado de su posición, de su reputación y de sus relaciones. Él se humilló delante de Jesús antes de decir algo. Cuando finalmente habló, nos pudimos enterar por qué estaba allí. Su pequeña hija se estaba muriendo y no podía hacer nada al respecto. Estoy seguro de que él había pedido las oraciones de sus amigos -los Sacerdotes, Fariseos y Saduceos-, pero ninguna de esas oraciones funcionó. La hija de este hombre se estaba muriendo, así que acudió a la única persona que él creyó podría ayudarle: El milagroso Jesús. Y entonces, allí mismo, frente a la multitud, de rodillas, con gente observando y escuchando, este hombre habló en el lenguaje de la fe. Él dijo: “Mi hijita se está muriendo. Ven y pon tus manos sobre ella para que se sane y viva.” Jairo declaró, con sus propios labios, de su propio corazón, que Jesús era la respuesta a su situación. Entonces Jesús fue con Jairo y la multitud les siguió.

 

Voy a detenerme aquí por hoy. Este es suficiente material para cubrir hoy.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos:

 

  1. Valora cualquier autoridad terrenal, poder o posición para las cuales Dios te ha dado la gracia para que las disfrutes, pero rápidamente reconoce cuando estés frente a algo que excede el poder humano. Nada de la posición de Jairo en la tierra podía ayudarlo en la situación con su hija, así que se tragó su orgullo y fue a postrarse delante de Jesús. A veces, no importa quién seas, sólo puedes encontrar la respuesta a tu problema a los pies de Jesús.

 

  1. Los líderes son algunas de las personas a quienes más les cuesta llegar a la adoración, pero incluso los líderes necesitan pasar tiempo en sus rodillas.

 

  1. La adoración humilde y sincera crea una atmósfera idónea para que la fe sea liberada. Antes de que Jairo dijera algo, él cayó a los pies de Jesús. Se despojó de su posición. Se humilló delante de toda la multitud antes de hacer su petición. A veces vamos demasiado aprisa con Dios. Si realmente quieres liberar tu fe, aprende a ir más despacio y a dar a Dios una adoración pura.

 

  1. Cuando estás en la presencia del Señor, pídeles lo que anhelas, en la fe. Jairo explicó la situación de su hija. Él dejó claro que estaba a punto de morir. ¡Pero también dejó en claro que si Jesús venía a su casa y ponía Sus manos en su hija, ella se recuperaría y viviría! Eso fue exactamente lo que pasó. Jesús pudo haber hablado una palabra de sanidad desde la orilla del mar, pero Jesús honró la fe de Jairo e hizo exactamente lo que le pidió. ¿Vas a presentar tu petición ante Dios esta mañana?

 

  1. Ama a tus hijos. Jairo hizo grandes esfuerzos y se expuso por su hija. ¡Pero eso está bien, porque no hay nada que no debamos estar dispuestos a hacer por nuestros hijos!

 

Continuaremos con esta historia en nuestro siguiente mensaje.

 

Declaración de Fe:  Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Voy a experimentar tu poder sobrenatural este año como nunca antes. Para hacerlo, me humillo delante de ti y paso tiempo en tu presencia continuamente. Yo valoro la influencia que me has dado en la tierra. Pero cuando me enfrento con algo que excede la habilidad humana, encuentro las respuestas a Tus pies, y recibo el poder para enfrentar los desafíos de Tu Espíritu. Tú me das gracia para enfrentar y superar lo que nunca podría superar sin Ti. ¡Así que paso tiempo en Tu presencia, Te adoro de una forma verdadera y pura, y yo comienzo cada día facultado para dejar una marca en este mundo que no será borrada fácilmente! Declaro esto por la fe. En el Nombre del Señor Jesucristo, amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!