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Jesús Y Pedro Caminando Sobre el Agua (3ra Parte)

Lee Mateo 14:20-33

 

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús“. En nuestros mensajes anteriores comenzamos a estudiar la historia de Jesús Y Pedro caminando sobre el agua. Vamos a continuar.

 

Después de alcanzar a Sus discípulos en medio del lago, a media noche, los discípulos de Jesús primero pensaron que Jesús era un fantasma. Ellos estaban asustados. Jesús les dijo que no tuvieran miedo. La Biblia usa la frase: “No temas“, “No te angusties” o “No tengas miedo“, cientos de veces. El miedo es una expresión de tu confianza en el enemigo y su poder. La fe es una expresión de tu confianza en Dios y Su poder. Jesús dijo: “¡No se preocupen! ¡Soy yo! No tengan miedo.” Pedro respondió: Pedro respondió: “Señor, si Tú eres, manda que yo vaya a Ti sobre las aguas.” Jesús respondió con una sola palabra: “¡Ven!” Esta fue la autorización de Pedro para participar realmente en lo que Jesús estaba haciendo. Jesús estaba invitando a Pedro a lo sobrenatural. Con eso, Pedro salió de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús.

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Escuchar de Dios es fundamental para vivir por fe.

a) Pedro sabía que no debía salir de la barca sin escuchar primero a Dios. La fe no consiste en hacer lo que quieres. La fe es una expresión de tu confianza en lo que Dios ha dicho, o lo que crees que te está diciendo hoy.

b) Dios te dio Su Espíritu para que Él pueda comunicarse contigo de Espíritu-a-espíritu. Jesús sólo dijo lo que oyó al Padre decir, y Él sólo hizo lo que vio (en el Espíritu) que el Padre hizo. El Padre entonces te dio Su Espíritu (el mismo Espíritu que estaba EN Jesús), para que puedas vivir de la misma manera.

c) Cuando sepas que has escuchado a Dios, puedes actuar en la fe. Hasta que eso no suceda, lo que estés haciendo no es fe. Si Pedro hubiera salido de la barca sin escuchar primero a Jesús, no hubiera sido fe. Desafortunadamente, los creyentes de todo el mundo ‘salen de sus barcas’ diariamente, lanzándose a nuevos proyectos y llamándolo “fe”, aunque aún no hayan escuchado a Dios.

d) Jesús nos enseñó que no se supone que debemos vivir nuestras vidas tan sólo con pan natural. Se supone que debemos vivir nuestras vidas por cada Palabra que Dios nos habla (Mateo 4:4).

e) Leer la Biblia (lo que Dios dijo) condiciona tu mente a pensar como Dios, y te prepara para ser capaz de discernir Su voz. Por lo tanto, cuando lees la Biblia (lo que Dios dijo), debes hacerlo con la esperanza de escuchar lo que Él te está diciendo hoy.

f) ¡El propósito de estudiar lo que Dios DIJO es que puedas escuchar lo que Él está DICIENDO!

 

2.  Escuchar a Dios es sólo la mitad de la ecuación. Debes tener la fe para intentar hacer lo que oyes.

a) Se necesita una “fe inquisitiva” para pedir permiso para intentar lo imposible. Pero una vez que se concede el permiso, se necesita una “fe sin temor” para intentarlo. Dicho de otra manera, Pedro tomó un nivel de fe para decir: “Señor, si Tú eres, manda que yo vaya a Ti sobre las aguas.” Tomó otro nivel de fe para que Pedro saliera de la barca al agua. Puede que hayas tenido la fe para pedirle a Dios, pero cuando Dios te conceda el permiso, ¿tendrás la fe para HACERLO?

b) Cuando tienes la audacia de pedirle a Dios algo que excede tu capacidad, estás mostrando fe en tus LABIOS. Sin embargo, tener fe en tus LABIOS y tener fe en tus PIERNAS no es lo mismo. Después de haberlo dicho, después de haber orado por ello, después de haberlo pedido, y después de haberlo declarado [una vez que se te concede el permiso], ¡aún tienes que IR A HACERLO! ¡Lo que tenías en tus LABIOS debe ser transferido a tus PIERNAS!

c) ¿Estás marchando sobre las PALABRAS que Dios te ha hablado para este año? Escuchar lo que Dios dijo es algo grande, pero tratar de hacerlo, es otra cosa muy diferente. La fe es una palabra de acción. No lo dudes más. Sal de tu barca y camina por la Palabra que Dios te habló.

d) La mayoría de los Cristianos saben más y han oído más de lo que realmente están haciendo. Toma la decisión hoy de que no vas a ser sólo un OYENTE y SOLICITANTE. ¡Toma la decisión de ser un HACEDOR de lo que Dios dice!

 

Voy a detenerme aquí por hoy. Continuaremos esta historia mañana.

 

Declaración de Fe:  Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Yo soy Tu hijo, yo escucho Tu voz, y no seguiré la voz de un extraño. Tú me hablas a diario. Leo lo que dijiste para escuchar lo que me estás diciendo todos los días. Cuando me das una Palabra, sé que Tu Palabra está acompañada de Tu gracia. Nunca me darás una Palabra para que haga algo para lo cual no me hayas dado la gracia suficiente. Así que abrazo Tu Palabra. Yo aumento mi capacidad para creerte. Tengo la audacia de pedirte permiso para realizar lo sobrenatural. Y una vez que me concedes el permiso, actúo con fe. Salgo de mi barca. ¡Camino en Tu Palabra! De esta manera logro cumplir Tu voluntad en la tierra. Yo vivo por cada Palabra que procede de Tu boca. ¡Y yo camino en todo lo que dices! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!