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Jesús Y Pedro Caminando Sobre el Agua

Lee Mateo 14:20-33

 

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús“. El Señor Jesús alimentó a la multitud de 5,000 hombres con dos peces y cinco panes después de un largo día de estar ministrando. Cuando la multitud se fue, Jesús ordenó a Sus discípulos que se adelantaran y fueran al otro lado del lago. Después de despedirse del pueblo y de su equipo, Jesús subió al monte para orar. Su primo, Juan el Bautista, había sido asesinado recientemente. Jesús estaba tan ocupado llevando a cabo Su ministerio que no había tomado el tiempo para procesar la muerte de Juan. Jesús necesitaba un poco de “tiempo a solas” con el Padre. Todos necesitamos eso de vez en cuando.

 

Después de muchas horas a solas con el Padre, Jesús decidió regresar con Su equipo. Para entonces la barca ya estaba muy lejos de la orilla. El relato de Juan (Juan 6:19) nos dice que estaban a unos 3 o 4 kilómetros de distancia. Así que allí estaba Jesús. Estaba en la orilla del mar, Sus discípulos habían desaparecido, las multitudes habían desaparecido y el bote se había ido. El milagro que estamos cubriendo hoy no ocurrió porque Jesús estuviera tratando de “lucirse“. La simple verdad es que Jesús caminó sobre el agua porque no tenía una barca. Un milagro es una superación de las leyes naturales; o leyes naturales para este mundo. En este caso Jesús se impuso a la gravedad. Caminó sobre el agua para alcanzar a Sus discípulos.

 

En el momento en que Jesús alcanzó a Su equipo, ellos estaban exhaustos del día y de tratar con el viento y las olas. Habían batallado con una tormenta y era la cuarta vigilia de la noche (entre las 3 y las 6 de la madrugada). No me importa quien seas y lo que hayas hecho el día anterior, la mayoría de los humanos están rendidos entre las 3 y las 6 de la mañana, y los discípulos estaban en medio de un gran cuerpo de agua, porque Jesús les dijo que estuvieran allí. Ellos estaban haciendo la voluntad del Señor, y todavía se enfrentaban a una tormenta. Y para empeorar la situación, Jesús no estaba con ellos.

 

Fue en este punto que Jesús se acercó a la barca, caminando sobre el agua. Su primer pensamiento fue que Jesús era un fantasma y estaban asustados. Jesús sintió el miedo de ellos y les dijo: “¡No se preocupen! ¡Soy yo! No tengan miedo.” Pedro respondió: “Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas.” Jesús respondió con una sola palabra: “¡Ven!”. Esta fue la autorización de Pedro para participar realmente en lo que Jesús estaba haciendo. Jesús estaba invitando a Pedro a lo sobrenatural. Con eso, Pedro hizo lo que ningún humano (aparte de Jesús) había hecho, o ha hecho alguna vez. Pedro superó los límites de este mundo. Pedro triunfó sobre las leyes naturales. Pedro hizo que la naturaleza estuviera sujeta a la fe. Pedro caminó sobre el agua, pero lo que en realidad estaba caminando era la Palabra de Jesús liberada.

 

Me voy a detener aquí por hoy. Hay tanto en esta historia que me tomará algunos días cubrirla.

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Todos necesitamos tiempo solos con Dios. Aun con el apretado horario de Su ministerio, el Señor Jesús necesitaba pasar un tiempo a solas con el Padre para procesar la muerte de Su primo, Juan el Bautista. Aunque el objetivo es permitir que la humanidad de Dios fluya a través de nuestra divinidad, debemos recordar que seguimos siendo humanos y que tendremos que lidiar con el dolor asociado con la pérdida humana.

 

2.  Estar en una tormenta no es una indicación inmediata de que está fuera de la voluntad de Dios. Los discípulos estaban haciendo exactamente lo que Jesús les dijo que hicieran, y todavía tuvieron que enfrentar una tormenta. A veces uno se enfrenta a una tormenta estando en el centro de la voluntad de Dios. Pero al igual que los discípulos hicieron, no te detengas, sigue insistiendo a través de la tormenta. Esta también pasará.

 

3.  Los límites naturales no limitan a Dios.

A) Jesús no caminó sobre el agua como una especie de “truco barato” o “espectáculo de circo”. Jesús caminó sobre el agua simplemente porque no tenía una barca y necesitaba alcanzar a Su equipo.

B) Un milagro es una superación de las leyes que son naturales para este mundo. Jesús demostró tener poder sobre la gravedad caminando sobre el agua. Esto es un recordatorio de que nuestro Dios no está limitado por los límites o las leyes de este mundo.

C) No hay nada que Dios no pueda hacer. Cuando finalmente asimilas esto en tu mente, abrirás tu corazón a un Dios sin límites.

 

4.  Debes estar listo cuando Dios te invita a ser parte de lo sobrenatural.

A) Tan pronto como Jesús dijo, “Ven“, Pedro salió del bote. ¿Tienes la fe para salir de la barca como Pedro?

B) Si no sales de la barca, nunca caminarás sobre el agua.

C) Dios no está en contra de que hagas lo que Él hace. Él no se siente amenazado cuando quieres operar como Él. No lo considera un “robo” que actúes como Él lo hace en este mundo. En realidad, Él lo acepta de buen grado. Él te invitará a ser JUSTO COMO ÉL en este mundo. La pregunta es: cuando llegue la invitación, ¿estarás listo?

 

Declaración de Fe:  Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Este año voy a experimentar lo sobrenatural como nunca antes, porque mi corazón está dispuesto a ello. Sé que Tú eres un Dios sin límites. Estoy en Ti y Tú estás en mí. Me invitas a Tu reino. Tú me autorizas a operar en Tu nivel. Así como Jesús es, yo también lo soy en este mundo. Lo imposible es posible para Ti. ¡Por lo tanto, lo imposible es posible para mí! Declaro esto por fe.  En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!