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La Bondad de Dios

(Lee Lucas 5:1-11)

 

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).” En nuestro mensaje anterior vimos el encuntro “fortuito” de Simón Pedro con Jesús a las orillas del Mar de Galilea. Durante el encuentro Simón aportó su tiempo, su talento y su tesoro al Ministerio de Jesús. A cambio de eso Jesús, el Señor de La Cosecha, le permitió a Simón que levantara una cosecha en ese negocio de pesca. Simón sacó una carga de fish capaz de romper redes y de hundir barcas. Cuando esto sucedió Simón reflexionó sobre lo que había pasado, y estaba atónito. Si a esas alturas aun no estaba convencido que Jesús era el Mesías, en ese momento se convenció. Simón cayó de rodillas ante Jesús y dijo, “¡Señor departé de mí. Soy un hombre pecador!”

 

¿Qué es lo que esto significa para ti hoy? Dos cosas

 

1.  Dios puede usar bendiciones naturales como testigo espiritual.

a) Jesús usó una bendición natural (la carga de pescado) para servir como un testimonio espiritual a Simón Pedro. Si Simon tenía dudas acerca de Jesús antes del evento, todas ellas fueron borradas cuando atrapó esa carga que podía romper las redes y hundir la barca.

b) Nuestro Dios espiritual no se opone a la utilización de éxito natural como un testimonio de Su poder.

c) Dios bendecirá tu negocio si eso es lo que se necesita para que se den cuenta de Su poder en acción. Dios está más preocupado por tu alma que por lo demás de ti. Pero Él no se opone a mejorar tu bienestar si eso va a llamar su atención lo suficiente como para salvar alma.

d) Dios te bendecirá a ti y a tu negocio para servir como testigo a los demás. Como resultado de sacar esa carga, no sólo eso llevó a Simon a convertirse en un discípulo, sino también a los compañeros de Simón: Santiago y Juan.

e) Abre tu corazón a todo lo que Dios quiere hacer EN y A TRAVÉS de ti. Él no se opone a darte la gracia para tener un éxito poco común en la tierra, porque Él puede usar ese éxito terrenal para ayudar a que la gente vaya al cielo.

 

2.  La bondad de Dios puede llevar al arrepentimiento.

a) En la carta de Pablo a los creyentes en Roma el Apóstol enseñó acerca de la bondad de Dios. A continuación, explicó que la bondad y la bondad de Dios pueden llevar a la gente a arrepentirse de sus pecados (Romanos 2: 4).

b) Jesús le dio a Simón una bendición natural, una carga de pescado, y a su vez Simón reconoció su pecado. Simón cayó de rodillas ante Jesús y le dijo: “¡Apártate de mí, Señor. Yo soy un hombre pecador!

c) Simon experimentó lo que muchos de nosotros experimentamos – un Dios que nos bendice tan ricamente que no podemos dejar de sentirnos indignos. Simón pensó en la bondad de Dios mostrada a él a través de la carga de los peces, que luego pensó en su pecado, y se sentía muy indigno. A veces Dios usa bendiciones naturales para conducirnos a un cambio de corazón.

d) Dios no nos bendice porque seamos tan buenos. Dios nos bendice porque Él es tan bueno. ¡Dios nos bendice por su inmerecida, gratuita y maravillosa gracia!

e) Dios va a ser mejor de lo que te mereces para mostrar Su amor a ti. Él quiere que sepas lo mucho que te ama, se preocupa por ti, y está comprometida con los planes que Él hizo por ti antes de la fundación del mundo.

f) Cuando Dios te bendice de una manera que supera por mucho lo que consideras que has hecho bien, ¡la respuesta correcta es simplemente alabar Su nombre y adorar Su persona!

 

*** Esta mañana tome un momento para pensar en la bondad de Dios hacia ti. Ahora arrepiéntete, dale alabanza, y adórale con tu vida y cómo vives hoy.

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe.  Al tratar de vivir cada día por fe, es Tu bondad hacia mí lo que me mantiene adelante. Tú has sido mucho más bueno conmigo de lo que me merezco. Si sólo me dieras lo que merezco, yo sería el hombre más miserable en el mundo. Pero tú no me das lo que me merezco. Tú me das lo que quieres darme. Tú me bendices abundantemente por Tu gracia inmerecida y maravillosa. Tu bondad lleva al arrepentimiento. Pienso en todo lo que has hecho por mí, en mí, y a través de mí, y no puedo dejar de alabarte. Ahora me usas para guiar a otros a Ti. Tú bendices abundantemente la obra de mis manos, para que mi éxito terrenal puede llevar a otros al cielo. Me siento bendecido y voy a seguir estándolo, porque mi éxito terrenal sirve como un testigo Espiritual de Tu amor y poder. ¡Cuando la gente me vea, y lo que estás haciendo a través de mí, te verán a Ti y clamarán Tu nombre! Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.