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La Condición de Tu Corazón

Esta mañana continuamos nuestra serie titulada “Enfoque Refinado”. Hemos estado estudiando la Parábola del Sembrador durante meses. En esta ocasión quiero retomar la Parábola con un mensaje titulado, “La Condición de Tu Corazón.”

 

Jesús dijo:

“El campesino representa al que anuncia las buenas noticias.  Las semillas que cayeron en el camino representan a los que escuchan las buenas noticias, pero luego viene Satanás y hace que olviden todo lo que oyeron.

Las semillas que cayeron entre piedras representan a quienes oyen el mensaje del reino de Dios y rápidamente lo aceptan con gran alegría.  Pero como no lo entienden muy bien, la alegría les dura muy poco. Tan pronto como tienen problemas, o son maltratados por ser obedientes a Dios, se olvidan del mensaje.

Hay otros que son como las semillas que cayeron entre los espinos. Oyen el mensaje, pero no dejan que el mensaje cambie su vida. Sólo piensan en las cosas que necesitan, en cómo ganar dinero, y en cómo disfrutar de esta vida.

Finalmente, las semillas que cayeron en buena tierra representan a los que escuchan el mensaje y lo aceptan. Esas personas cambian su vida y hacen lo bueno. Son como las semillas que produjeron espigas con treinta, sesenta y hasta cien semillas.” (Marcos 4:13-20 TLA)

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  La condición de tu corazón impacta su rendimiento.

a)  Jesús comparó tu corazón con un tipo de suelo y Su Palabra con la semilla. La Palabra de Dios es sembrada en el suelo de tu corazón. Entre mejor sea la condición de tu corazón, la Palabra de Dios producirá más frutos en tu vida.

b)  Entre más mueres a ti mismo y creces en Dios, la Palabra de Dios tendrá un mayor rendimiento en tu vida. Esto no es debido a que La Palabra cambie, sino porque quien cambia eres tú.

 

2.  Cuida lo que dejas entrar a tu corazón.

a)  La misma semilla llegó tanto al suelo bueno como al malo (a un lado del camino, rocoso y espinoso). La condición del suelo afectó la cosecha que la semilla pudo producir. De la misma manera, la condición de tu corazón será propicia para que la Palabra de Dios trabaje o ahogue la Palabra en tu vida.

b)  Si quiere asegurarte de que tu corazón esté listo para recibir y producir una cosecha divina, debes de cuidar lo que entra en él. Tus ojos y oídos son puertas en tu alma (corazón). No puedes dejar que basura fluya sin ser filtrada a través de las puertas de tus ojos y de tus oídos, y luego esperar que la condición de tu corazón sea propicia para una cosecha conforme a Dios. Si entra basura, el resultado será basura. Si entra lo piadoso, el resultado será algo piadoso. Entre más metes la Palabra de Dios a través de tus ojos y oídos, estarás mejor posicionado para experimentar lo mejor que Dios tiene para ti.

 

3.  La Palabra está limitada solamente por la condición de tu corazón.

a)  El poder de la Palabra de Dios es puesto en funcionamiento cuando se siembra en un corazón libre de todos los distractores y que se ha rendido al Padre.

b)  Arrepiéntete tan a menudo como el Espíritu Santo te redarguya de pecado. Al hacerlo, te asegurarás de ser buena tierra todos los días.

c)  Tu enfoque es importante. La atención que le pones a la Palabra de Dios puede desencadenar u obstaculizar Su poder.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo he enfocado mi vida en este 2016. Por fe declaro que soy buena tierra y que mi corazón está condicionado a la piedad. Estoy libre de todo distractor. Estoy libre de todo deseo impío. Me arrepiento diariamente. Yo cuido lo que pasa a través de las puertas de mis ojos y de mis oídos. Mi corazón está condicionado para recibir, creer y desatar el poder de Tu Palabra. Tu Palabra funciona para mí, porque mi corazón está listo para creer en lo sobrenatural, en milagros y en Tu poder. Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.