0 Liked
  • July 24, 2014
  • Comments are off for this post.

La Fe Funciona Cuando Usted Confía en el Amor de Dios (2da Parte)

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).” Durante los últimos dos días hemos estado estudiando como su fe funciona cuando usted confía en el amor de Dios. Los dos textos que hemos usado son:

(1 Juan 4:16 NTV) Nosotros sabemos cuánto nos ama Dios y hemos puesto nuestra confianza en su amor.

(Gálatas 5:6 RV60) porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.

Veamos estas Escrituras y este tema de nuevo.

¿Qué es lo que esto significa para usted hoy? Aquí tiene algunos puntos.

1.  Durante muchos años pensé que este versículo de Gálatas 5:6 quería decir que mi fe funcionaría cuando mi andar, tanto con Dios como con otras personas, fuera fuerte e inamovible. También pensé que si no obraba en el amor de Dios hacia otras personas, entonces mi fe fracasaría. Sin embargo, toda la carta a la iglesia en Galacia trata sobre el esfuerzo humano (la Ley) vs el esfuerzo de Dios (Gracia). En contexto, Pablo no nos impone un requisito —asegurarnos que nuestro amor hacia Dios y hacia la gente sea perfecto—para que nuestra fe funcione. No. Pablo pone el énfasis en Dios y no en nosotros. ¡Pablo quiso decir que nuestra fe funcionaría, que sería fuerte y efectiva, cuando estuviéramos convencidos de que Dios nos ama! Esto es de importancia vital porque saber que Dios le ama es lo que le permite confiar en Él al punto en que usted puede cederle el control y seguirle a Él.

2.  La motivación de Dios para bendecirle es Su amor, no su fe. Lo que hizo que Dios trazara planes para usted, para alcanzarle, para salvarle, para usarle para Su gloria, es Su AMOR y GRACIA, no su fe o su perfección. El verdadero éxito en la vida radica en que abrace el amor de Dios, en que acepte Su gracia, y en que busque hacer lo que Él le diga que haga —sin importar cuán grande pueda parecer —por fe.

3.  Cuando está convencido de que Dios le ama y que usted pone su confianza en Su amor, usted está en posición de abrazar por completo Su gracia y los resultados serán sobrenaturales.

4.  Cuando usted está convencido de que Dios le ama y pone su confianza en Su amor, usted aumentará su capacidad para creer. Cada límite artificial que usted haya puesto en su Dios ilimitado desaparecerá cuando confíe en Su amor y descanse en Su gracia. Porque en ese punto usted estará creyendo en Dios y en Su fuerza, no en usted, ni en su fuerza o en su habilidad para vivir perfectamente.

5.  Cuando está convencido de que Dios le ama y pone su confianza en Su amor, usted poderá creerle a Dios con su confianza fuertemente cimentada y anclada en Su compromiso hacia usted, y no en el desempeño de usted hacia Dios. De esta manera usted sabe que no tiene que ser perfecto para recibir las promesas de Dios.

6.  Vivir por fe en base a la gracia de Dios significa que puede esperar a tener éxito en la vida porque Dios le ama, no porque sus actos sean perfectos o su desempeño sea intachable.

7.  Cuando usted está convencido de que Dios le ama y que usted ha puesto su confianza en Su amor, su fe se recargará de energía porque usted estará libre de la presión de ser perfecto en sus propias fuerzas. Su fe encuentra fuerza sobrenatural cuando sabe que Dios le ama y usted confía en Su amor. La fe que está anclada en el amor y la gracia, es una fe enfocada en la dedicación incansable de Dios hacia usted y a los planes que trazó para usted desde antes que el mundo comenzara.

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca de Tu amor y de Tu Gracia. Entre más aprendo de Tu amor, más me enamoro de Tí una y otra vez. Tú me amaste aunque aun era un pecador. Trazaste planes para mí desde antes de la fundación del mundo. Tú planeaste bendecirme, aunque ya sabías todos los errores que iba a cometer. Tú viste mi vida por adelantado —fallas, errores, defectos y todo—y de todos modos me destinaste para Tu propósito. Tú viste más allá de mis fallas, aun desde antes que el mundo comenzara, y planeaste usarme para Tu Gloria. Tú hiciste planes para mí por Tu maravillosa gracia, no porque yo fuera perfecto. Tú y yo sabemos que disto mucho de ser perfecto. Pero he sido perdonado. Tú me salvaste, me perdonaste, me lavaste en la Sangre de Tu Hijo Jesús, me llenaste con Tu Espíritu, y me llamaste de acuerdo a Tus planes y propósitos para mi vida. Tú hiciste esto porque me amas. Tú me bendices por gracia, no porque me lo haya ganado. Por lo tanto, desde este día, yo declaro que mi fe estará anclada y cimentada en Tu amor hacia mí. Entre más me convenzo que Tú me amas, y que Tú me quieres bendecir por gracia, más puedo confiar en Tí y más se fortalece mi fe, porque mi fe ya no está anclada ni cimentada en mí. Desde hoy mi fe está anclada y cimentada en Tí. ¡Yo tengo FE EN DIOS! Aun cuando no tengo fe, Tú has prometido serme fiel a mí. Así que no le permitiré al diablo que me haga sentir condenado nunca más. El diablo viene a condenarme a causa de mis fallas, pero el Espíritu Santo me convence de la Justicia que con Su muerte me dio Cristo Jesús, y me recuerda que Tú me amas, que estás comprometido conmigo, y que nunca me dejarás ni abandonarás. Yo confío en Tí Padre y mi confianza en Tí me da paz acerca de mi futuro. Yo sé que tendré éxito en la vida, porque lo haré a través de mi fe, alcanzando Tu gracia. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.