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  • October 24, 2013
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La Fe Funciona por Amor (Parte 2)

(Gálatas 5:6) Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor. 

 

Esta mañana proseguiremos nuestra serie “Gracia que es Simplemente Maravillosa” al examinar la Ley dada a Moisés en comparación con La Gracia provista por El Señor Jesucristo. Ayer llegamos a este versículo (Gal 5:6), en el cual Pablo nos dice que una vez que estamos EN Cristo Jesús, ni la circuncisión ni la incircuncisión significan algo. En otra palabras, ya no nos enfocamos en las Leyes ceremoniales. Como creyentes del Nuevo Pacto, Nacidos de Nuevo y llenos del Espíritu, el Apóstol Pablo nos enseña que nuestro enfoque debe ser vivir una vida de fe, y nos dice que nuestra fe funciona por medio del amor. He meditado por un tiempo en este versículo, y hay tanto que podemos aprender que ayer no lo pude cubrir todo. Les dije que hoy les daría más joyas de este verso. Así que manos a la obra.

 

¿Así que qué significa esto para usted hoy? Veamos:

 

1.  Por muchos años yo pensé que este versículo (Gal. 5:6) significaba que mi fe funciona cuando amo a Dios y a otras personas. Es decir, que si no mostrara mi amor a Dios o hacia otros, entonces mi fe no funcionaría. Sin embargo, la totalidad de la carta a la iglesia en Galacia trata acerca del esfuerzo humano (la Ley) en contraste con el esfuerzo de Dios (la Gracia). Así que, en contexto, Pablo no nos llama a hacer algo –asegurarnos que nuestro amor hacia Dios y  hacia el hombre sean perfectos— para que nuestra fe funcione.  Por el contrario. Pablo se enfoca en Dios y no en nosotros. ¡Por ende, Pablo quiere decir que la fe produce obras cuando estamos convencidos que Dios nos ama!

 

2.  La que mueve a Dios a bendecirnos es Su amor, no nuestra fe.  Lo que mueve a Dios a tener planes para nosotros, para buscarnos, para salvarnos, y para usarnos para Su gloria, es Su Amor y Gracia, y no nuestra fe o perfección.

 

3.  Cuando usted se convence de que Dios le ama, usted está en una mejor posición para recibir de Él. Su comprensión del amor de Dios hacia usted le permite recibir Su Gracia por medio de la fe.

 

4.  Cuando usted se convence que Dios le ama, le es más facil creer. Porque, en ese momento usted está creyendo en Dios y en lo que Él quiere hacer en su vida porque Él le ama y no porque usted sea perfecto.

 

5.  Cuando usted esté convencido que Dios le ama, que  por Gracia Él le quiere bendecir, por Su amor infinito hacia usted, entonces usted le creerá a Dios con la confianza puesta en Él y no en usted mismo. De esta forma usted sabrá que no tiene que ser perfecto para recibir las promesas de Dios. Solamente tiene que creer que Él quiere bendecirle; ¡no porque usted sea bueno, sino porque Él es tan bueno!

 

6.  Cuando usted se convence que Dios le ama, su fe verdaderamente se refuerza. Su fe halla su fortaleza en saber que Dios le ama. Cuando su fe está fundada en el amor de Dios hacia usted, ésta se vuelve poderosa, porque no depende en nada de usted. Su fe depende de Dios y su incansable dedicación a usted y a los planes que Él ha trazado para usted antes de la fundación del mundo.

 

***Aun no termino con este versículo. Nos detendremos aquí por hoy y continuaremos mañana***

 

Declaración de Fe: Padre, te doy gracias por enseñarme acerca de Tu amor y Gracia. Entre más aprendo acerca de Tu amor, más me enamoro de Tí. Tu me amaste cuando yo todavía era un pecador. Tú trazaste un plan para mí antes de la fundación del mundo. Tú planeaste bendecirme, aun sabiendo todos los errores que yo iba a cometer. Tú viste mi vida en el futuro – faltas, equivocaciones, defectos y todo — y Tú me destinaste para Tu propósito de todas formas.  Tú viste más allá de mis fallas, aun antes de la fundación de la tierra, y planeaste usarme para Tu gloria. Hiciste planes para mi a través de Tu maravillosa Gracia, y no porque yo fuera perfecto. Tú y yo sabemos que disto mucho de ser perfecto. Pero he sido perdonado. Tú me has salvado, me has perdonado, me has lavado en la Sangre de Tu Hijo Jesús, me has llenado con Tu Espíritu, y me has llamado conforme a Tu plan y propósito para mi vida. Tú hiciste esto porque me amas. Por Gracia Tú me bendices, no porque yo lo merezca. Por tanto, a partir de hoy, yo declaro que mi fe estará cimentada y afianzada en Tu Amor hacia mí. Entre más me convenzo de que Tú me amas, y de que por Gracia Tú me quieres bendecir , más se fortalece mi fe, porque ésta ya no está cimentada o basada en mí. A partir de hoy, mi fe está cimentada y basada en Tí.  Tengo FE EN DIOS! Aun cuando no tenga fe, Tú has prometido serme fiel. Así que ya no dejaré que el diablo me haga sentir condenado. El diablo viene y me condena por mis errores, pero el Espíritu Santo me trae convicción de la Justicia que me dio Cristo por su muerte, y me recuerda el hecho de que Tú me amas, que estás comprometido conmigo, y que Tú nunca me abandonarás u olvidarás. Yo empiezo este día con plena confianza, porque mi confianza está EN TÍ y no en mí. Yo declaro esto por fe. En el Nombre de Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es La Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.