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  • May 29, 2014
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La Gracia le Ayuda a Ser Confiadamente Humilde

Esta mañana continuaremos con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al enseñar el hecho de que  “La Gracia de Dios es Suficiente.” Ayer estudiamos el versículo de 2 Corintios 12:10. Hoy vamos a proseguir con los versículos 11 y 12.

Después de hablar acerca de sus sufrimientos, logros, y su maravilloso viaje al cielo, el Apóstol Pablo se sintió incomodo porque estaba hablando acerca de sí mismo. Es durante este momento que el Apóstol escribió lo siguiente:

Me he portado como un loco, pero ustedes me obligaron a hacerlo. Porque ustedes son quienes debían hablar bien de mí, pues en nada valgo menos que esos superapóstoles. ¡Y eso que yo no valgo nada! Los sufrimientos que soporté con paciencia, los milagros, maravillas y prodigios de que ustedes fueron testigos, son la prueba de que soy un verdadero apóstol” (2 Cor 12:11,12 DHH).

¿Qué significa esto para usted hoy? Aquí tiene algunos puntos.

1.  Pablo se sentía incómodo hablando de sí mismo. La iglesia en Corinto no le daba el mismo nivel de respeto al Apóstol Pablo que le daba a los otros Apóstoles. Esto llevó a Pablo a justificar de alguna forma, quién era él en Cristo, asegurándose al mismo tiempo de mantener a Dios en el centro de su apología. Pablo mantuvo un equilibrio mencionando sus logros y manteniendo su enfoque en Dios. Hay una linea muy delgada entre ser humilde y ser pusilánime. Pablo era lo suficientemente agresivo para hacer lo que hacía, pero también lo suficientemente humilde para no tomar el crédito por ello. La idea es esta: cuando abrace la gracia de Dios, su postura constante será la de dar a Dios la gloria. Habrá veces, sin embargo, cuando necesitará discutir sus logros, y durante esas ocasiones la gracia de Dios le ayudará a hacerlo cuidadosa y sobriamente, nunca tomando el crédito que le pertenece a Dios o Su gloria.

2.  Deje que sean otros lo que hablan por usted. Pablo dijo, “Porque ustedes son quienes debían hablar bien de mí.” Pablo debió haber leido a Salomón cundo dijo, “Deja que sean otros los que te alaben; no está bien que te alabes tú mismo” (Prov 27:2). No vaya por ahí autoelogiándose. Cuando usted camine con Dios, logrará tantas cosas, por Su gracia, que serán otros quienes lo elogien.

3.  Mantenga su propia opinión alineada con la opinión de Dios acerca de usted. Al hacer esto será capaz de mantener una imagen correcta de usted mismo.

a.  Mantenga una opinion propia saludable: de sus fuerzas y debilidades. Usted no debería tener una baja autoestima, pero tampoco debería tener una opinión más elevada de usted mismo de lo que debería.

b.  Nunca diga ser algo que no es. No se mienta a usted o a otros.

c.  Nunca exagere sus habilidades. No solamente será decepcionante para otros, sino que puede traer deshonra a Dios.

d.  Sea confiadamente humilde. No niegue lo que Dios ha hecho en su vida, solamente no le quite la Gloria a Dios.

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme más y más acerca de Tu maravillosa gracia. Yo pienso acerca de todo lo que me has permitido hacer y todo lo que, por Tu gracia, he podido lograr, y eso me lleva simplemente a decir, “Gracias.” Tú has sido mucho más bueno conmigo de lo que merezco. Yo pienso en mi vida antes de haber Nacido de Nuevo, y es un gran contraste a donde me encuentro ahora. He crecido, me he desarrollado, he madurado, y he cambiado, todo para bien, gracias a Tí, por Tu gracia. Tú me has usado para tocar incontables vidas; para animar, levantar, inspirar, consolar, y genuinamente preocuparme. Has llenado mi corazón con compasión por Tu gracia. No ando por ahí hablando acerca de mis logros o de mí. Yo dejo que sean otros los que hablen por mí. Pero en esas ocasiones singulares en las que me dirijas a jactarme, yo aprenderé del Apóstol Pablo a jactarme en Tu fortaleza y en mi debilidad. De esa forma los reflectores de mi vida seguirán puestos en donde deben estar: ¡EN TÍ! Padre, Tú eres el Señor de mi vida.  Tú eres mi fuerza. Tú eres mi roca. Tú eres mi Fortaleza.  En mi vida Tú eres el centro  y la circunferencia, la base y los extremos, el cimiento y los toques finales. Estoy emocionado de lo que viene en mi futuro, porque yo se en manos de Quién está. Yo comienzo este día y el resto de mi vida con una humildad confiada. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.