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La Gracia para el Éxito Sostenido

(Lee Daniel 5:1-4)

 

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).” El capítulo cinco del Libro de Daniel comienza con Belsasar como el rey en el trono de Babilonia. Los eruditos discuten sobre si Belsasar fue el sucesor inmediato de Nabucodonosor, y si era o no hijo o nieto de Nabucodonosor. Voy a permanecer lejos de esos argumentos y simplemente me voy a enfocar en el hecho de que él era el rey de Babilonia, y que su disposición como rey, como se ve en los primeros versículos del capítulo cinco, es muy diferente a la de Nabucodonosor en los versículos finales del capítulo cuatro . Así que vamos a ver lo que dice la Biblia.

 

El capítulo comienza así: “Muchos años después, el rey Belsasar ofreció un gran banquete a mil de sus nobles y bebió vino con ellos.  Mientras Belsasar bebía, mandó traer las copas de oro y plata que su antecesor, Nabucodonosor, había sacado del templo de Jerusalén. Quería beber en ellas con sus nobles, sus esposas y sus concubinas. Así que trajeron las copas de oro sacadas del templo —la casa de Dios en Jerusalén— y el rey y sus nobles, sus esposas y sus concubinas bebieron en ellas. Mientras bebían en las copas, rindieron culto a sus ídolos de oro, plata, bronce, hierro, madera y piedra.”

 

¿Qué es lo que esto significa para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Si no aprendes de la historia estás condenado a repetirla.

a) Después de todas las lecciones tan dolorosas que el rey Nabucodonosor recibió, es obvio que no las aprendió.

b) El Rey Nabucodonosor ofendió a Dios y pagó un terrible precio por ello. Pero al final aprendió su lección. Al final del Capítulo 4 del Libro de Daniel, el rey Nabucodonosor estaba honrando al único Dios verdadero. Sin embargo, el Capítulo 5 comienza con el rey Belsasar deshonrando a Dios nuevamente.

 

2.  Dios puede darte la gracia para que te conviertas en un gran líder.

a) Al final, Nabucodonosor fue un líder que honró a Dios y que gobernó con el favor divino.

b) El camino de Nabucodonosor hacia el liderazgo conforme a Dios fue doloroso, pero doloroso o no, al final el rey gobernó entendiendo que él mismo era dirigido por Dios.

c) Los líderes piadosos comprenden el hecho de que están EN el poder y están SUJETOS al poder.

d) Si sigues a Dios, Dios se encargará de que los demás te sigan.

 

3.  Tu éxito debería permanecer o perdurar después de ti.

a) Nabucodonosor llegó al éxito divino, pero este éxito no se mantuvo.

b) La Biblia no es clara sobre si Nabucodonosor dejó o no medidas para evitar que sus sucesores repitieran los mismos errores que él cometió.

c) Dios no quiere que las lecciones que has aprendido mueran contigo.

d) Transmite el conocimiento de lo que has aprendido y busca de Dios cómo establecer un ambiente que promueva el éxito sostenido, incluso después de que mueras.

 

4.  Transmíteles a aquellos que vienen detrás de ti.

a) Este último punto “cayó muy cerca” de mí, porque estoy a menos de tres meses de mi ceremonia de jubilación. Después de 25 años en el Ejército, el Señor me ha liberado para pasar a la siguiente fase de mi vida.

b) Todos hemos visto a grandes líderes que han tenido un impacto tremendo y que ven como ese impacto se desvanece en el momento en el que salen por la puerta. Esta no es la voluntad de Dios.

c) Dios quiere que les transmitamos nuestro conocimiento a los que vienen después de nosotros.

d) Dios quiere que tomemos lo que hemos aprendido (lo que Él nos ha confiado) y que se lo transmitamos a los que vienen después de nosotros.

e) Aprecia lo que Dios está haciendo en tu vida, pero tómate el tiempo para “tomar las cosas con calma”y asegúrate que tu éxito continue aun después que mueras.

f) Valora todas las cosas que tus entrenadores, maestros y mentores han vertido en ti, y simplemente no las guardes para ti. Hazlo por los demás. Transmítele a otros lo que a ti te han transmitido.

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Tú has trazado grandes planes para mí desde antes de que comenzara el mundo. Tú has hecho esos planes por Tu inmerecida gracia y Tú esperas que descubra y alcance esos planes con mi fe. Tú quieres que yo sea un gran líder. Tú me trajiste al mundo para tener un impacto significativo en este mundo. Yo estoy aquí para hacer una diferencia, por Tu gracia y para Tu gloria. Entre más camino contigo, más me convierto en la persona que tú has destinado, diseñado y anhelado que sea yo. Estoy creciendo, desarrollándome y madurando como un líder piadoso en la tierra. He aprendido de las lecciones que he recibido – algunas dolorosas y algunas no – y estoy agradecido de poder dirigir en tu Reino. Por Tu gracia yo soy capaz de influir en las personas y en los sistemas de este mundo. Pero Tú no quieres que la influencia muera o se acabe conmigo. Cuando las estaciones cambien y me lleves de un lugar a otro Tú quieres que mi impacto perdure más allá de mi muerte. Y Padre, como Tú me has bendecido con grandes entrenadores, maestros y mentores, con mucho gusto tomaré lo que Tú me has transmitido y lo transmitiré a los demás. Ye doy libremente lo que se me ha dado a mí. Yo cuento con el respaldo de grandes líderes detrás de mí para asegurarme que mi impacto permanezca aun después de que yo me haya ido. Yo declaro esto por la fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.


¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.