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La Gracia Para Estar a la Altura

(Lee Daniel 5:24-28)

 

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).” En nuestro mensaje anterior dejamos en claro que el Rey Belsasar tuvo la oportunidad de aprender del ejemplo del Rey Nabucodonosor, pero no lo hizo. Belsasar repitió los mismos errores que Nabucodonosor y permitió que el orgullo hiciera presa de él. El orgullo del rey dio lugar a la escritura en la pared y en el mensaje de hoy veremos su significado.

 

Ninguno de los sabios de Belsasar pudo interpreter lo escrito en la pared, pero Daniel sí pudo. Esto fue lo que Daniel le dijo, “Por eso ha salido de la presencia de Dios la mano que ha trazado esta escritura.  Lo que la escritura dice es lo siguiente: Mene, Mene, Tekel, Uparsin.  Y lo que significa es: Mene: Dios ha llamado a cuentas al reino de Su Majestad, y le ha puesto fin. Tekel: Dios ha pesado a Su Majestad en una balanza, y su peso deja mucho que desear. Parsin: Dios ha dividido el reino de Su Majestad, y se lo ha dado a los Medos y a los Persas.”

 

¿Qué es lo que esto significa para ti hoy? Hoy solo veremos dos puntos.

 

1.  Dios se encargará de que coseches lo que siembres.

a) El Rey Belsasar tuvo todas las oportunidades para aprender de su predecesor y sembrar una buena semilla. Pero él no aprendió y tomó malas decisiones.

b) El Apóstol Pablo dijo: “El que recibe enseñanza en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo enseña. No se engañen. Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre siembre, eso también cosechará.”(Gálatas 6:7,8)

c) Dios ha establecido en la tierra un sistema de causa y efecto, sembrar y cosechar, y libre albedrío de los seres humanos.

d) Si sembraste buena semilla obtendrás una buena cosecha. Si siembras mala semilla obtendrás una mala cosecha. No hay ningún misterio en eso.

e) Si no te gusta la cosecha que estás levantando, revisa la semilla que sembraste.

f) Dios no te bendecirá A LA FUERZA. El espera que tus decisiones sean decisiones de fe que estén alineadas con su gracia.

g) Si tomas las decisiones equivocadas también obtendrás los resultados equivocados.

 

2.  Tú serás medido con tu propia regla.

a) Dios puso al Rey Belsasar en la balanza y éste no dio la talla. Belsasar sólo fue medido en base a su misión en la vida.

b) Dios no te medirá con la regla de otra persona. En otras palabras, Dios nunca te llamará a cuentas por la tarea de otra persona.

c) Dios sólo medirá tu vida contra la regla o la medida de tu propósito divino. Él no me va a medir con tu regla, porque yo no soy tú. Él no te va a medir con mi regla, porque tú no eres yo. Pero Él nos medirá a cada uno de nosotros en relación a nuestro propósito divino específico, y Él espera que nosotros estemos a la altura, porque Él ya nos ha dado la gracia para hacer aquello a lo que Él nos ha llamado.

d) Tú eres único, individual y especial. Naciste con dones específicos, bendiciones, favores y gracia. Dios te ha dado todo lo que necesitas para maximizar tu propósito y potencial. La pregunta es: ¿Lo harás? ¿Te someterás a la asignación de Dios para tu vida? ¿Vas a alcanzar Su gracia para lograr aquello para lo que naciste? ¿Vas a convertirse en el hombre /la mujer que Dios te ha destinado, diseñado y deseado que seas? ¿Quieres? ¡Como en la mayoría de los casos, la elección es tuya! Dios ha hecho su parte. Él ya te dio la gracia. Ahora debes hacer tu parte y usar tu fe para alcanzar Su gracia.

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Tú has trazado planes para mí antes de que comenzara el mundo. Tú has diseñado esos planes por Tu inmerecida gracia. Yo no tuve nada que ver con eso. Tú me amaste desde antes de que naciera y Tú me amaste para prepararme para mi llegada. Sería injusto que esperaras algo de mí para lo que todavía no me has preparado. Así que ya me has dado la gracia para cumplir con mi propósito específico. Todo lo que necesito para tener éxito en la vida y para convertirme en el hombre / mujer para el que vine al mundo ya está en mí. Tú me has dado dones específicos, unciones, favores y gracia. Tú ya has hecho Tu parte. Ahora Tú esperas que tome decisiones que estén alineadas con mi propósito. Tú esperas que alcance Tu gracia con mi fe. Llegará un día cuando pongas mi vida en una balanza. Tú me medirás en base a la misión para mi vida. Tú no me vas a medir en base al propósito de cualquier otra persona, sino en base a mi propósito. Y yo declaro por fe que voy a estar a la altura. No por mi bondad o por esfuerzo propio. No, yo voy a estar a la altura, pero sólo será por Tu gracia. Me rindo a Ti, abrazo Tu gracia y estoy listo a ser medido. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.