0 Liked

La Gracia Para Manejar lo que Venga

(Lee Daniel 3:16-18)

 

 Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).” En nuestro mensaje anterior examinamos 13 al 15 del Capítulo 3 del Libro de Daniel, donde el rey Nabucodonosor les dio a Sadrac, Mesac y Abed-Nego una última oportunidad de inclinarse ante el ídolo. El rey advirtió a los muchachos Hebreos que si se negaban a someterse de nuevo, “¡Ningún dios sería capaz de salvarlos de su poder!” Dos cosas quedan en claro: En primer lugar, Nabucodonosor no comprendía del todo la cantidad de poder que tenía en realidad. En segundo lugar, el rey no tenía la menor idea terrenal de cuánto poder tiene en realidad nuestro Dios. Puede que el rey haya sido sido capaz de hacerle frente a estatuas de madera o dioses hechos de piedra, pero nuestro Dios, el único Dios verdadero, podía borrar a Nabucodonosor de la faz del planeta con una sola palabra. Vamos a ver cómo respondieron los muchachos.

 

Sadrac, Mesac y Abed-Nego le respondieron a Nabucodonosor: ‘¡No hace falta que nos defendamos ante Su Majestad! Si se nos arroja al horno en llamas, el Dios al que servimos puede librarnos del horno y de las manos de Su Majestad. Pero aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua.’”

 

¿Qué es lo que esto significa para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Este mundo no siempre te va a entender.

a) El rey estaba molesto con los chicos Hebreos y no podía entender por qué se negaron a inclinarse. Pensó que era una cosa “simple”. El rey estaba pensando: “Miren muchachos, sólo inclínense y terminemos con esto. Si se inclinan ustedes no se van a quemar”.

b) Lo que tiene sentido para el mundo no siempre tiene sentido en el Reino de Dios y viceversa. El rey pensó que inclinarse era una cosa pequeña, pero era una violación enorme a los ojos de Dios.

c) Los chicos Hebreos dijeron: “Nabucodonosor, no necesitamos explicarle estas cosas a usted”. Del mismo modo, no es necesario que le expliques todas tus creencias o valores piadosos al mundo. A veces no te entenderán, pero eso está bien … Dios te entiende.

 

2.  Nunca cuestiones el poder de Dios.

a) Los muchachos Hebreos dijeron: “Si se nos arroja al horno en llamas, el Dios al que servimos puede librarnos.”

b) Sadrac, Mesac y Abed-Nego se enfrentaban a un horno de fuego ardiendo, pero ellos creyeron a Dios y sabían que no hay nada que Dios no puediera hacer.

c) Los chicos no sabían cómo Dios los libraría del fuego, pero estaban convencidos de que Él podría, si Él decidía hacerlo.

d) ¡Tú debes estar convencido de que no hay nada – absolutamente nada – que Dios no pueda hacer! ¡Nunca pongas en duda su poder!

 

3.  Confía en Dios cuando aun no has recibido respuesta de Él.

a) Los muchachos Hebreos dijeron: “Si Él quiere, Él puede salvarnos de su poder.” Ellos sabían que Dios podía, pero no estaban seguros de si lo haría.

b) Cuando Dios te dice lo que va a hacer, entonces puedes tener fe en que Él quiere hacerlo. La fe comienza cuando se conoce la voluntad de Dios.

c) Cuando no se sabe a ciencia cierta lo que Dios va a hacer, porque no te ha dicho nada todavía, aún se puede confiar en él.

d) Cuando conoces la voluntad de Dios, ten fe. ¡Cuando no conozcas la voluntad de Dios, confía en Él!

 

4.  Nunca cedas ante la presión del enemigo.

a) Los chicos Hebreos dijeron: “Pero aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua.”

b) Sadrac, Mesac y Abed-Nego se negaron a inclinarse, incluso si eso significaba que serían calcinados.

c) Dios te dará la gracia para permanecer firme, incluso cuando la presión esté sobre ti para que renuncies, cedas y te des por vencido.

d) Nunca te rindas, nunca retrocedas, nunca te des por vencido, nunca cedas a la presión del enemigo. ¡Si no te inclinas, tú no te vas a quemar!

 

5.  Tú tienes la gracia para manejar lo que venga después.

a) Sadrac, Mesac y Abed-Nego no sabían lo que ocurriría a continuación. Pero ellos sabían que estaban haciendo lo correcto.

b) Cuando haces lo correcto puedes estar seguro de que la gracia de Dios estará contigo para manejar lo que viene hacia ti.

c) ¡Tú no puedes saber lo que vas a enfrentar, pero sí puedes saber a quién te enfrentarás!

d) Tú no puedes saber lo que te depara el futuro, pero sí puedes tener paz sabiendo Quién está en control de tu futuro.

e) No importa lo que suceda después, ¡Dios lo enfrentará CONTIGO! 

 

Declaración Final: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Tú me salvaste por medio del sacrificio de Tu Hijo Jesús. Tú me llamaste desde el vientre de mi madre. Tú me asignaste un propósito específico en la tierra. Tú me llenas de poder para realizar todo aquello para lo que nací mientras estoy en la tierra de los vivos. Y yo busco el cumplimiento de mi propósito por fe. Yo soy justo y vivo por fe. Yo vivo de toda Palabra que sale de Tu boca. Cuando me dices que vas a hacer algo, lo recibo y lo creo, como que ya está hecho. Tengo fe en cada promesa y en cada palabra. Pero cuando no sé lo que vas a hacer, cuando no me lo has revelado a mí, cuando no me has hablado, yo todavía tengo confianza. Confío en Ti con todo mi corazón. Yo vivo por fe en lo que has hablado. Yo vivo confiando en lo que aun yo no he escuchado. Estoy convencido de que voy a lograr aquello para lo que me trajiste al mundo, por Tu gracia y para Tu gloria. Tengo la gracia de pararme y mantenerme firme por lo que creo. Y tengo la gracia para enfrentar lo que sea que venga a continuación. Así que, Padre, al comenzar este día y esta semana, creo que Tu gracia está sobre mí para enfrentar lo que venga en mi camino. ¡Puede que no sepa todo lo que voy a enfrentar esta semana, pero sin duda sé con quién me voy a enfrentar! ¡Tú estás SOBRE mí, EN mí, CONMIGO Y A MI Favor! ¡No hay manera de que pueda perder! Declaro esto por fe.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.