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  • April 11, 2014
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La Gracia para Permanecer Calmado

(Lea Juan 18:29-37)

Estamos tan solo a dos semanas del Domingo de Resurrección. Así que esta mañana continuaremos con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando nuestra miniserie, “El Camino a la Resurrección.” En nuestro mensaje anterior vimos como Anás y Caifás interrogaron a Jesús toda la noche y después lo llevaron al palacio del Gobernador Romano, temprano por la mañana. Después que Pilato salió a encontrarse con estos Judíos, él preguntó, “¿Qué cargos tienen contra este hombre?” Y tal como le he estado diciendo, ellos no aportaron una respuesta real o un argumento válido. Ellos respondieron “¡No te lo habríamos entregado si no fuera un criminal!” Pilato se dio cuenta de lo que querían hacer, así que respondió, “Entonces llévenselo y júzguenlo de acuerdo con la ley de ustedes.” Pero Pilato subestimó lo enojados que estaban estos hombres con Jesús. Ellos respondieron, “Sólo los romanos tienen derecho a ejecutar a una persona.”

Estoy seguro que Pilato fue tomado por sorpresa de ver que los Judíos querían ver muerto a Jesús, así que decidió pasar un tiempo con Jesús frente a frente. Pilato le preguntó, “¿Eres tú el rey de los judíos?” Jesús únicamente contestó aquello que el Padre le decía que dijera, por lo que Sus respuestas siempre estaban llenas de sabiduría. En lugar de simplemente contestar a la pregunta, el Señor Jesús le respondió con su propia pregunta, “¿Lo preguntas por tu propia cuenta o porque otros te hablaron de mí?” Pilato replicó, “¿Acaso soy yo Judío?” Una vez más, el Señor Jesús no se incriminó con su respuesta. Él le respondió, “Mi reino no es un reino terrenal. Si lo fuera, mis seguidores lucharían para impedir que yo sea entregado a los líderes judíos; pero mi reino no es de este mundo.” Pilato se concentró en que Jesús habló de un Reino. Pilato le preguntó, “¿Entonces eres un rey?” Pero Jesús nunca declaró ser nada. Él dejó que otros hablaran por Él. Jesús le respondió “Tú dices que soy un rey. En realidad, yo nací y vine al mundo para dar testimonio de la verdad. Todos los que aman la verdad reconocen que lo que digo es cierto.” Como puede ver, Pilato no estaba logrando nada con Jesús. Nos detendremos aquí por hoy.

¿Qué es lo que esto significa para usted hoy? Dos cosas:

1. El enemigo distorsionará la verdad en su contra. Todos sabemos que satanás es malévolo. Los muebles de mimbre son hechos de ramas torcidas, y esas ramas torcidas nos dan una imagen de cómo satanás tuerce la verdad en su contra. Así fue como Jesús fue condenado por cargos inventados. Los líderes Judíos nunca le imputaron ningún cargo verdadero a Jesús y Pilato no lo pudo hallar culpable de hacer nada malo. Pero la buena noticia es que Jesús fue condenado únicamente porque Él lo permitió y porque era parte de Su propósito. El Padre no permitirá que las mentiras de los malvados triunfen sobre usted. “Ningún arma que te ataque triunfará” (Isaías 54:17). Así que si el arma está atacando, y parece que va progresando, entonces no debe ser contra usted….¡todo obrara para su bien!

2. El Padre le dará las palabras que tiene que decir. Aunque Jesús fue arrestado ilegalmente y acusado falsamente, Él no se molestó y respondió cuidadosamente mientras el Padre le daba las palabras a decir. Usted puede hacer lo mismo. Si se permite emocionarse y enojarse, no va a poder escuchar a Dios, e invariablemente dirá las cosas equivocadas. Pero si usted permanece en paz, guarda su compostura, y escucha al Espíritu Santo, usted sabrá qué decir y cómo decirlo.

Declaración de Fe: Padre, te doy las gracias por enseñarme acerca de la maravillosa vida de Jesús, Tu Hijo. Jesús fue ilegalmente detenido, falsamente acusado, violentamente agredido, y largamente interrogado, pero Él nunca permitió que Sus emociones se apoderaran de Él. Jesús permaneció tranquilo, mantuvo la calma, contuvo Su lengua, y únicamente habló lo que Tú le dijiste que dijera. Yo aprendo de Jesús. Yo sé que tengo un enemigo real, y sé que él vendrá en mi contra. El enemigo tuerce las palabras, tuerce la verdad, y tuerce las situaciones, todo en un intento para hacerme ver mal y para hacer que me aleje de Tu amor. Pero por fe yo declaro que seré tal como Jesús. Yo permaneceré en calma, permaneceré en amor divino, y contendré mi lengua, y solamente diré aquello que Tú me digas que diga. De esa forma, yo no caeré en la trampa de mi propia boca y podré soportar y superar cualquier ataque. Al igual que Jesús, enfrentaré retos en el camino a cumplir con mi destino, y al igual que Jesús, saldré victorioso siempre, por Tu gracia. Así que por fe declaro que yo soy la cabeza y no la cola, estoy por encima y no por debajo, soy un ganador y no un perdedor, y soy el vencedor y no la víctima. El enemigo puede atacarme, pero no me voy a mover. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.