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  • December 19, 2013
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La Gracia para Vivir una Vida Agradable en los Ojos de Dios

(Lea Romanos 6:19-23)

Esta mañana continuamos nuestra serie “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” Ayer aprendimos que realmente podemos volvernos esclavos de una vida recta si abrazamos el hecho que el Señor Jesús nos libró del poder del pecado, y si también cambiamos nuestra forma de pensar, sentir y tomar decisiones por medio del poder transformador de la Palabra de Dios. Vamos a ver qué es lo que dice Pablo a continuación:

Uso la ilustración de la esclavitud para ayudarlos a entender todo esto, porque la naturaleza humana de ustedes es débil. En el pasado, se dejaron esclavizar por la impureza y el desenfreno, lo cual los hundió aún más en el pecado. Ahora deben entregarse como esclavos a la vida recta para llegar a ser santos.

Cuando eran esclavos del pecado, estaban libres de la obligación de hacer lo correcto. ¿Y cuál fue la consecuencia? Que ahora están avergonzados de las cosas que solían hacer, cosas que terminan en la condenación eterna; pero ahora quedaron libres del poder del pecado y se han hecho esclavos de Dios. Ahora hacen las cosas que llevan a la santidad y que dan como resultado la vida eterna. Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.”

¿Qué significa esto para usted hoy? Aquí tiene algunos puntos:

1. Usted puede “Entregarse” a una vida recta. Pablo dijo, “Uso la ilustración de la esclavitud para ayudarlos a entender todo esto, porque la naturaleza humana de ustedes es débil. En el pasado, se dejaron esclavizar por la impureza y el desenfreno, lo cual los hundió aún más en el pecado. Ahora deben entregarse como esclavos a la vida recta para llegar a ser santos.” Ponga atención a cómo el Apóstol Pablo usa la palabra “dejaron” cuando se refiere a nuestra decisión de vivir como esclavos en la impureza y desenfreno. Pablo dice que nosotros “nos dejamos” esclavizar por esto. Esto quiere decir que teníamos el poder de NO hacerlo. El Apóstol luego usa las palabras “deben entregarse” cuando nos llama a que decidamos vivir rectamente y que vivamos de una manera santa. Una vez más Pablo deja en claro que el vivir una vida agradable a los ojos de Dios, o vivir una vida de desobediencia, son decisiones que podemos tomar libremente.

2. El no estar bajo la Ley no quiere decir que seamos libres de la obligación de hacer lo correcto. Pablo dijo “Cuando eran esclavos del pecado, estaban libres de la obligación de hacer lo correcto.” El punto del Apóstol es que ahora NO somos esclavos del pecado y que tenemos la obligación de hacer lo correcto. La obligación no viene como un requerimiento para vivir siguiendo un conjunto de leyes externas, sino que viene en la forma de la voz del Espíritu Santo. El Espíritu Santo vive ahora EN nosotros y Él viene a guiar, dirigir y orientarnos en el camino que debemos seguir. Nos dice qué hacer y qué no hacer. Aunque no estamos bajo la Ley de Moisés, aun tenemos la obligación de escuchar y obedecer al Espíritu Santo.

3. El día de paga se acerca. Pablo dijo, “Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.” La palabra paga significa salario. El pago para aquellos que rechazan a Jesús como Señor y que continúan pecando será muerte y condenación eterna. El pago para aquellos que aceptaron a Jesús como Señor y quienes reciben el regalo de Dios de vida eterna es que estarán en el cielo. Pero mientras que todos enfrentaremos el Día del Juicio algún día, y que mientras que los creyentes Nacidos de Nuevo son librados de las consecuencias eternas del pecado, Dios nos permite experimentar las consecuencias inmediatas de nuestras malas decisiones. Así que aunque el pecado no arruine su justicia, sí puede arruinar su vida. Aquellos creyentes Nacidos de Nuevo que deciden pecar continuamente vivirán lejos de lo mejor que tiene Dios para ellos, y aunque ya sean salvos, serán salvos miserablemente. Dios lo libertó del pecado, así que ya no ceda más ante sus tentaciones. Viva la vida que Dios quiere que viva.

4. Usted cuenta con la Gracia para vivir una vida que le sea agradable a Dios. De una manera la Gracia es un regalo gratuito que no es ganado y es inmerecido. En otro sentido la Gracia es poder sobrenatural. Usted es salvo por Gracia –ese es el regalo gratuito. Pero Dios también le da libremente la Gracia para hacer cosas que normalmente no podría hacer por sí mismo—eso es poder sobrenatural. Así que mientras que usted ya ha abrazado el regalo gratuito de la vida eterna, usted también debe abrazar el poder que Dios le da para maximizar su potencial en la vida. Mire, cuando Dios le revele Su voluntad para su vida, usted se dará cuenta que eso será demasiado grande para que lo haga sin la ayuda de Dios. Usted necesitará Su poder y Su habilidad, lo cual viene a su vida en la forma de Su Gracia, para poder hacer aquellas cosas que Él le ha llamado a hacer. Cuando usted busca cumplir con el propósito que Dios tiene para su vida, con Su Gracia sobrenatural, entonces el pecado será lo último que ocupe su mente.

Declaración de Fe: Padre, te doy las gracias por enseñarme más y más acerca de Tu maravillosa, sólida e inmerecida Gracia. Yo solía ser un esclavo del pecado y vivía una vida llena de impurezas y desenfreno. Tú me salvaste por Tu maravillosa e inmerecida Gracia. Tú me salvaste de la eternidad en el infierno y por eso no dejaré nunca de alabarte. Ahora que soy salvo por Gracia, también me doy cuenta que Tus planes Divinos y tus propósitos para mí son mucho más grandes que cualquier cosa que pudiera yo llegar a hacer sin Tí. Necesitaba a Jesús para ser salvo y ahora necesito de Tu Gracia, la cual viene a mí a traves de Tu Espíritu que vive en mí, para hacer aquello para lo que me estás llamando. Tu propósito para mi vida rebasa mi capacidad, así que confío y espero por completo que Tú me des la Gracia para hacer lo que no podría hacer yo solo. En realidad tengo límites. Pero en Tí no tengo límites. Tú eres un Dios son límites. Estoy EN Tí, y Tú estás EN mí. Por Gracia Tú me has llamado a llevar a cabo lo sobrenatural en la tierra y por fe declaro que así lo haré. No porque yo me lo haya ganado, ni porque lo merezca, sino solo porque Tú planeaste que yo lo hiciera antes de la fundación del mundo. No soy un error, estoy aquí por Tu propósito, y yo sacaré el máximo del propósito y potencial que has puesto EN mí, mientras esté en este mundo de vivos. Yo haré esto por Tu Gracia y a través de Tu poder. Mientras viva de esta manera, completamente enfocado en Tu propósito para mi vida el pecado será lo último que ocupe mi mente. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesús. Amén.
¡Esta es la Palabra Para Hoy! Póngala por Obra y Mejore.