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La Importancia de la Prosperidad del Alma

(Lee Mateo 15)

 

Esta mañana continuamos nuestra serie, “La gracia que es simplemente Maravillosa”, continuando nuestro mini-serie titulada, “El éxito basado en la Gracia (Prosperidad)”. Hemos estado estudiando la vida del Apóstol Pedro y nuestro estudio nos ha traído ahora al Capítulo 15 de Mateo. En este capítulo Pedro le pidió al Señor Jesús que le explicara alo que Él había dicho a los Fariseos. Jesús le explicó, “Pero las palabras que ustedes dicen provienen del corazón; eso es lo que los contamina. Pues del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnia.  Esas cosas son las que los contaminan.” Tú nunca vas a cambiar sino cambias tu forma de pensar. Pablo dijo, Dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.” (Romanos 12:2).

 

 

Esta serie se trata de aprender cómo poder prosperar en la vida a la manera de Dios a través de su inmerecida y maravillosa gracia. El énfasis que hizo Jesús sobre nuestros pensamientos me llevó a concentrarme en el vínculo entre nuestra la prosperidad de nuestra alma y la prosperidad de nuestra vida. Tu alma contiene tu mente (la forma como piensas), emociones (la forma en la que sientes) y voluntad (la forma en la que tomas decisiones). Nunca vas a prosperar en verdad a los ojos de Dios sino hasta que prosperes en tu alma. Juan dijo, “Amado, yo deseo que en todo seas prosperado y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2). En este pasaje el Apóstol Juan está orando por su amigo, Gayo, para que prosperara y estuviera en buen estado de salud física al mismo nivel que su alma estaba prosperando.

 

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos:

 

1.  Si tu forma de pensar y el pensamiento de Dios acerca de un tema determinado no están alineados, entonces nunca vas a poder maximizar esa área de tu vida hasta que renueves tu mente.

 

2.  Nunca vas a salir de forma rutinaria más allá de tu nivel de pensamiento. Puede que salgas de vez en cuando, pero es muy probable que regreses a tu nivel de pensamiento.

 

3.  Para maximizar tu propósito y potencial divino en la vida, para convertirte en el hombre / mujer que Dios te ha llamado a ser, debes verte a ti mismo como esa persona primero. Es por esto que es importante desarrollar un alma próspera.

 

4.  Nunca experimentarás una prosperidad divina, que no se limita a las finanzas, hasta que no prosperes en tu alma.

 

5.  El pensamiento correcto produce una vida recta. El éxito Divino comienza en el interior. La medida del éxito que experimentas en la vida vendrá como consecuencia de la medida del éxito divino dentro de tu alma.

 

6.  El alma próspera cree en los sueños sin límites de Dios y confía en el poder ilimitado de Dios.

 

7.  Tú no deberías tener una visión limitada del éxito (o la prosperidad). El éxito final en el reino de Dios abarca todo lo que necesitarás para conseguir lo mejor de Dios para tu vida.

 

8.  El alma próspera ama a Dios, no al dinero. Si le das a Dios el primer lugar en tu vida, Él se encargará de la recepción de todos los recursos que necesitas para cumplir Su voluntad en la tierra. Pero es peligroso para un Cristiano poner la prosperidad material por delante de su madurez espiritual. Pablo advirtió: “Pero los que viven con la ambición de hacerse ricos caen en tentación y quedan atrapados por muchos deseos necios y dañinos que los hunden en la ruina y la destrucción. Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas“(1 Timoteo 6: 9-10 NVI).

 

Dios quiere que tengas éxito (prosperes) en la vida. Tú no naciste para fallar. Dios quiere que confíes en Su amor, que aceptes Su plan para tu vida, y que lo sigas por la fe, y que confíes en Su gracia.

 

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Es Tu voluntad que prospere en la vida. Yo no nací para fracasar. Yo nací para tener éxito. Mi éxito sólo se puede encontrar en Tu propósito divino. Hago un esfuerzo concertado para someterme al proceso de renovar mi mente. Es mi intención cambiar deliberadamente mi forma de pensar. ¡Mi pensamiento se alinea con el tuyo! Me veo en la forma como me ves. Pienso en mi futuro como tú lo haces. Yo alineo mis planes con Tus propósitos. Me quito todo límite, porque Tú eres un Dios sin límites. Una vez que te tomo en cuenta, yo puedo deshacerme de todo límite, porque no hay nada que no puedas hacer. Yo busco el éxito en la vida buscándote a Ti, y el éxito que experimento es la prosperidad total de la vida. Yo no busco dinero o cosas, Te busco a Ti, y cuando lo hago, Tú te aseguras que yo reciba todo lo que necesito para cumplir Tu voluntad en la tierra. Estoy seguro de que lograrás Tu propósito divino para mi vida, porque yo no estoy confiando en mí, en mi capacidad o en mi fuerza. Mi confianza está en Ti, en Tu dedicación a mí, y en Tu gracia. Estoy muy emocionado por mi futuro, porque soy totalmente dependiente de Ti. Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!