0 Liked

La Importancia de Renovar Tu Mente

Esta mañana continuamos con nuestra nueva serie titulada “Enfoque Refinado”, con una mini-serie dentro de ella, titulada “Concentrándose en La Palabra“. Estamos recorriendo la primera mitad del Salmo 1. Regresemos a este pasaje. La Biblia dice:

 

(Salmo 1:1-3 RV60) “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.  Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.”

 

(Salmo 1:1-3 ERV) “Las grandes bendiciones pertenecen a aquellos que no escuchan los consejos del mal, que no viven como pecadores, y que no se unen a los que se burlan de Dios. En lugar de ello, ellos aman las enseñanzas del Señor y piensan en ellas de día y de noche. Así que ellos crecen fuertes, como un árbol plantado junto a un arroyo, un árbol que produce fruto cuando debe y tiene hojas que nunca se caen. Todo lo que hacen tiene éxito”.

 

Hemos estado estudiando este Salmo por un buen tiempo. En este mensaje nos centraremos en la línea: ” Y en su ley medita de día y de noche“, o “ y piensan en ellas de día y de noche.” El Salmista ya ha dejado claro que el “Hombre Bienaventurado” que se describe en este Salmo se mantiene alejado de la forma de vida de pecado, pero lo que NO se debe hacer es tan poderoso como lo que SÍ se debe hacer. La verdadera clave de su éxito no radica en aquello de lo que se mantiene alejado, sino en aquello en lo que ha puesto su atención. Este hombre hizo un esfuerzo concertado para alinear su mente con la Palabra de Dios.

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Cada uno de tus actos fue iniciado por un pensamiento consciente o por la fuerza de la costumbre, la cual fue creada inicialmente por muchos pensamientos. Por lo tanto tus pensamientos manejan tu vida. Es por esto que es muy importante que el creyente alinee sus pensamientos con los pensamientos de  Dios.

 

2.  Cuando vienes a Dios ya tienes cierto modo de pensar. Tu mente está lista para pensar de cierta manera que no está alineada con Dios. Dios tiene un modo de pensar. Él quiere que experimentes lo mejor que Él tiene para tu vida. Para ello, el Señor requiere que cambies tu forma de pensar para que se alinee con Él. Cuando tu forma de pensar y la forma de pensar de Dios están en sintonía, son capaces de cooperar plenamente con Él y Él es capaz de obrar libremente en tu vida.

 

3.  La meta del creyente es convertirse en un conducto humano de lo divino. Tú puedes experimentar lo mejor de Dios cuando el Señor fluye a través de ti. Pero al Señor se le dificulta fluir a través de una persona que no piensa ni actúa como Él en la tierra. Esta es la razón por la que la mente debe ser renovada.

 

4.  Te tomó varios años para programar tu mente para pensar en la forma en la que lo hacía antes de venir a Dios. Para mí fueron 23 años. El día en que Naciste de Nuevo recibiste un espíritu nuevo, pero que no una mente nueva. El hombre nuevo, en el viejo cuerpo, necesita una nueva mente. Aquí es donde la meditación en la Palabra de Dios entra en acción.

 

5.  Si meditas y te medicas de día y de noche en la Palabra de Dios, podrás alinear tus pensamientos con Dios. Una vez que lo haces, todas tus apuestas están apagadas, los límites se han ido, y las imposibilidades se hacen realidad, porque en ese momento Dios es capaz de fluir a través de ti.

 

6.  La vida sobrenatural comienza cambiando tu mente natural para pensar como tu Dios Sobrenatural.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo puedo enfocar mi vida en este año, concentrándome en Tu Palabra.  El día en el que Nací de Nuevo Tu Espíritu hizo mi espíritu nuevo. Sin embargo, mi mente no fue renovada. Mi mente se renueva diariamente al meditar y medicarme en Tu Palabra. Yo le DOY mi atención a ella. Pienso en Tu Palabra de día y de noche. Quiero que me uses para cambiar el mundo. Quiero maximizar mi propósito y potencial. Pero también sé que para hacerlo debo estar en sintonía con Tu misión divina para mi vida. Aquí es donde vienen mis pensamientos. Si mis pensamientos no se alinean con los Tuyos, me voy a perder Tus bendiciones. Pero yo declaro que lo están ahora mismo y que lo harán en el futuro. Medito en Tu Palabra todos los días y durante todo el día. ¡De este modo elimino todos los límites que he puesto sobre Ti, te veo como el Dios que no tiene límites, y abro mi corazón a lo sobrenatural. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.