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La Mujer Con el Problema de Sangre (3ra Parte) – ¡TÚ ERES JESÚS en la Historia!

Lee Marcos 5:23-34

 

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús“.  En nuestros mensajes anteriores hemos estado estudiando la historia de la mujer con el problema de sangrado. Hemos resaltado muchos aspectos acerca de su fe y confío que hasta ahora haya sido de bendición para ti.

 

Esta mañana vamos a darle un giro a la historia. La mayoría de los creyentes leen una historia como esta e inmediatamente se identifican con la persona que viene a Jesús. Pero Jesús no se despojó de Su ilimitado poder en el cielo, no se resignó a estar en un cuerpo humano, no murió en la cruz para pagar por lo que hizo Adán en el Jardín del Edén, y no resucitó de entre los muertos, simplemente para que nosotros pudiéramos ser la gente que siempre necesita la ayuda. ¡NO! Jesús vino como la encarnación de Dios, para que nosotros fuésemos la continuación de Su encarnación. Se supone que debemos ser ASÍ COMO JESÚS ES en este mundo.

 

Así que regresa a la historia de la mujer con el problema de sangrado, y esta vez, en lugar de verte a ti mismo como la mujer, ¡VETE A TI MISMO COMO JESÚS en la historia!  Tú eres una de las personas a las que se supone que alguien debe de acudir cuando necesita ayuda. Tú eres de las personas a quienes la gente debe estar buscando cuando tienen un problema que este mundo no puede resolver. ¡Tú eres quien tiene las respuestas! ¡Tú eres el que tiene el poder! ¿Por qué? ¡Porque Dios mismo, en la persona del Espíritu Santo, vive EN ti!

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos:

 

1.  Cosas poderosas suceden cuando tienes el pensar de Cristo.

A) Pablo dijo: “Haya en ustedes esta manera de pensar que hubo también en Cristo Jesús“. Pablo entonces explicó a qué “manera de pensar” se refería. Él explicó cómo Jesús se veía a sí mismo como el Padre en todos los sentidos. Jesús no pensaba que ser igual a Dios era algo para usar en Su propio beneficio. Lo usó para el beneficio de este mundo actual. Así es como tú y yo tenemos que vivir.

B) Cuando adoptas la misma mentalidad que Jesús tenía, sabes que Dios está EN ti y Su presencia te hace la respuesta a los problemas de este mundo. ¡Tú no ves ningún reto como algo insuperable, porque Dios mismo vive EN ti!

 

2.  Lo sobrenatural es puesto en marcha cuando te atreves a atesorarlo.

A) En Hechos 5 vemos a los discípulos de Jesús actuando IGUAL QUE ÉL en este mundo. Un grupo de hombres que alguna vez estuvieron confundidos, estaban operando como el Jesús sobrenatural. Dios los usó para realizar muchos milagros, señales y prodigios. La gente llevó a los enfermos a las calles y los puso en camas y camillas en el camino donde sabían que los discípulos iban a pasar. Lo hicieron con la esperanza de que la sombra de Pedro pudiera caer sobre ellos mientras pasaba. La sombra de Pedro era la curación de la gente. Piensa en eso por un momento. Ese no era Jesús. Ese era Pedro. ¿Y sabes algo? ¡Ese puedes ser TÚ!

B) En Hechos 19 Dios usó a Pablo, un hombre que previamente estaba persiguiendo a la iglesia, para realizar muchos milagros, señales y maravillas. La unción en la vida de Pablo fue tan fuerte que la gente llevaba pañuelos y ropas que Pablo había usado y las ponían en los que estaban enfermos o poseídos por demonios. Los enfermos eran sanados y los poseídos por demonios eran librados, simplemente recibiendo un toque de un pañuelo que perteneció a Pablo. ¿Y sabes qué? ¡Lo que Dios hizo a través de Pablo, Él puede hacerlo a través de ti!

 

3.  Nunca podrás operar en lo sobrenatural si no puedes verte a ti mismo haciéndolo.

A) Si quieres que Dios haga lo sobrenatural a través de ti, debes enfocarte en Dios y no en ti. ¡El poder es de Dios, no tuyo! Mientras tu vida se trate de Él, no habrá límite a lo que Él pueda realizar a través de ti.

B) Pablo nos enseñó (ver 2 Cor 4) que Dios puso Su tesoro (Su Espíritu) en vasos de barro (nosotros). Él hizo esto para que el “poder omnipotente” fuera de Él y no de nosotros. Somos la vasija, Él es el contenido. Somos los portadores, pero Él es el personaje (que vive en nosotros). No hay límite para lo que Él puede hacer, pero debemos abrir nuestro corazón a la posibilidad de lo imposible.

 

Declaración de Fe:  Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. ¡Este año voy a experimentar la manifestación sobrenatural como nunca antes! Porque mi corazón está abierto a ello. Creo que lo imposible es posible para mí. Creo que lo sobrenatural ES natural para mí. No por mi poder, sino por Tu presencia sobrenatural. Yo soy la vasija, Tú eres el contenido. Te llevo a donde quiera que yo vaya. Y acepto tu mente. Declaro que, así como Jesús es, así soy yo en este mundo. ¡Estoy listo, Padre, para que Tu poder sea liberado a través de mí para que todo el mundo lo vea! Declaro esto por la fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!