0 Liked

La Parábola del Sembrador (Repaso #2)

Esta mañana continuamos nuestra serie titulada “Enfoque Refinado”. Hemos estado estudiando la Parábola del Sembrador durante meses. Antes de seguir con un tema nuevo, me siento guiado para hacer un resumen de lo que hemos aprendido. Este es el repaso #2.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  La Palabra de Dios tiene el poder de cambiarte de adentro hacia afuera.

a) En la parábola del sembrador Jesús no dijo que una vez que la semilla (la Palabra de Dios) se siembra en el suelo (el corazón de una persona) que la semilla crece. No, Jesús dijo que la persona crece. La semilla hace que el suelo crezca.

b) En Romanos 12: 1 y 2, Pablo habla de que nuestra mente se renueva a través de la Palabra de Dios. La palabra usada en el Griego original es la palabra traducida como “metamorfosis”. El tipo de cambio que una oruga experimenta para convertirse en una mariposa es el tipo de cambio que la Palabra de Dios puede producir en tu vida. Tú puedes, literalmente, convertirte en una nueva persona.

c) En el momento en que naciste, tu espíritu fue hecho nuevo. Sin embargo, tu alma no lo fue. Tu alma está compuesta por tu mente (la forma en que piensas), tus emociones (la forma como te sientes) y tu voluntad (la forma en que tomas decisiones). Aunque tu espíritu se renovó instantáneamente a través del poder del Espíritu Santo, tu alma debe renovarse progresivamente a través del poder de la Palabra de Dios. Entre más medites y te mediques en la Palabra de Dios, más pensarás, sentirás y tomarás decisiones como Dios.

 

2.  El suelo (un ser humano) llega a decidir cómo recibe y responde a la semilla (la Palabra de Dios).

a) En la parábola del sembrador se le da la misma semilla a cuatro tipos diferentes de suelo y estl produjo cuatro tipos diferentes de resultados. La variación no vino debido al sembrador; Siempre fue el mismo sembrador. La variación no vino debido a la semilla; siempre fue la misma semilla. La variación vino debido a la tierra. Tú eres el suelo de la parábola. La composición de tu corazón y tu actitud hacia la Palabra de Dios hará que la Palabra florezca en ti, o bien que le impidas trabajar

b) Es muy importante que desarrolles un hambre, sed y respeto saludables por la Palabra de Dios. Entre más Palabra metas a tu corazón, estarás mejor equipado para escuchar la voz de Dios, conocer Su voluntad, y caminar en lo que mejor que Él tiene para ti en la tierra.

c) Si realmente quieres conocer a Dios, pasarás tiempo en Su Palabra. Entre más conozcas la Palabra de Dios, más conocerás al Dios de la Palabra. Tú tienes la Biblia. Probablemente tengas más de una. Tú debes decidir lo que vas a hacer con ella. ¿La leerás y obedecerás para ser bendecido? O la ignorarás y caminarás en tus propios caminos. La elección es tuya … y tendrás que vivir con lo que decidas.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo he enfocado mi vida en este 2016 al darle a Tu Palabra la atención que se merece. Yo medito y me medico en Tu palabra de día y de noche. La guardo ante mis ojos. No permito que salga de mi boca. Yo procuro hacer lo que me manda diariamente. Viviendo de esta manera estoy en sincronía con mi misión divina y podré vivir la vida para la que me trajiste al mundo. ¡Hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo, a través de mí, para Tu gloria! ¡Yo vivo de acuerdo con lo que DIJISTE, y con lo que ME DICES todos los días! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.