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Lázaro – (19va Parte) – Lecciones de Lázaro (La Bendición)

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús.” Hemos estado estudiando el milagro de Lázaro por más de un mes. Hoy, finalmente, terminaremos con él. Ya conoces muy bien la historia, así que no es necesario que vuelva a hacer un resumen. Solamente piensa en ella por unos momentos y vamos a comenzar a entresacar algunas joyas en esta mañana.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  El tiempo de Dios está basado en Su tiempo.

a) Nuestro Dios es todo soberano y todo sabio. Él conoce el final desde el principio. Por lo tanto, Él no se inquieta por las situaciones del día actual. Ya sabe lo que va a hacer y ya sabe en qué terminará cada situación.

b) Cuando el reloj de lo que esperas no está sincronizado con el reloj de lo que Dios demuestra, seguramente te sentirás frustrado mientras esperas que Dios haga lo que Él ÚNICAMENTE hará a Su tiempo.

c) Cuando comprendas el tiempo de Dios, te darás cuenta de que un retraso no significa una negación. Simplemente significa que lo estabas esperando antes de que Dios se propusiera materializarlo.

d) Entre más camines con Dios y entre más mueras a ti mismo, el reloj de lo que esperas estará más en sincronía con el reloj de lo que Dios manifestará.

 

2.  Tu dolor no moverá a Dios de Su propósito.

a) Dios sabe lo que Él está haciendo, y Él sabe cuándo Él hará lo que hará. En el proceso de esperar a Dios, si no disciernes correctamente Su tiempo, inevitablemente experimentarás el dolor asociado con NO obtener algo cuando lo esperabas. Aquí está mi punto. Tu corazón puede ser herido, tus lágrimas pueden fluir, incluso puedes gritar y clamar a Dios, pero las lágrimas y los gritos no van a mover a Dios de Su propósito.

b) Dios escuchará tu clamor, e incluso puede enviarte a personas para que te consuelen en esos momentos de desesperación, pero Dios no va a cambiar Su plan a causa de tus lágrimas. Es muy importante entender esto. Si quieres darle a Dios algo que considere, dale tu fe. Nuestro Dios es más propenso a ser movido por la fe, que por las lágrimas.

c) Dios te ama sin cuestionarte y Su amor es inconmensurable. Pero cuando Él te mira, Él está buscando fe, no sentimientos.

d) Dios ya conocía el dolor que experimentarías y en lugar de quitarte el dolor, Él te dio Su gracia. Él te dio poder para soportar lo que tienes que soportar en el camino para cumplir Su propósito.

 

3.  Puedes llegar al punto en el que Dios confíe en ti para soportar una situación dolorosa.

a) Levantar a Lázaro de los muertos fue el último milagro que Jesús realizó antes de ir a la cruz. Ese fue, posiblemente, el más grande de todos los milagros. Pero estoy convencido de que la mayoría de las veces la gente olvida que una familia fue requerida para este milagro. Dios tuvo que permitir que las personas a quienes Él amaba pasaran por una terrible prueba para manifestar Su gloria de la manera como Él lo hizo. Él no causó la enfermedad, pero permitió que terminara en la muerte y permitió que Lázaro permaneciera muerto durante cuatro días. ¡Lázaro tuvo que morir, María y Marta tuvieron que llorar, lloraron ‘hasta que no tuvieron más lágrimas, y entonces Dios apareció! El milagro fue genial, pero también su dolor. Dios no podría haber confiado en muchas familias con este dolor. Él confió en María, Marta y Lázaro, porque Él los conocía, Él los amaba, y Él sabía que esto no acabaría con ellos.

b) ¿En qué cosas puede confiar Dios contigo? Entre más cerca te acercas a Dios, Él más sabe que puede confiar en ti. Puede ser doloroso, pero también servirá a Su propósito.

c) Cuando nació mi último hijo, Ethan, Dios confió en Isabella y en mí para que Su Palabra llegara a la unidad de cuidados intensivos neonatales del Centro Médico Militar Nacional (NMMC). Ethan estuvo en ese lugar durante 56 días. Isabella y yo le ministramos a mucha gente. Llevamos el amor y la luz de Dios a un lugar al que nunca estaríamos autorizados a entrar, a menos que tuviéramos un bebé allí. Fue doloroso ver a mi bebé nacer pesando tan solo 3 libras. Fue doloroso aguantar 56 días de visitas a este lugar. Fue doloroso ver cómo luchaba su pequeño cuerpo. Pero había un propósito detrás de ese dolor. Las vidas fueron cambiadas. Los corazones fueron tocados. Dios fue glorificado. Esto sucedió porque Él confió en nosotros para soportar ese dolor. Él sabía que podríamos soportarlo. Su gracia ya estaba en nosotros para ello. ¿En qué cosas puede Dios confiar en ti? ¿A qué nivel de dolor puede confiar que aguantes? ¿Abrazarás Su gracia y vencerás el dolor o te amedrentarás bajo la presión, lanzarás la toalla, culparás a Dios y huirás? ¡La decisión es tuya!

 

Declaración de Fe: Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. He aprendido acerca de Tu poder para obrar milagros, y estoy listo para verlo manifestado en mi vida. Yo descanso en Ti. Confío en Ti. Creo en Ti. Mantengo mis ojos fijos y enfocados en Ti. Venga lo que venga, doloroso o no, voy a abrazar Tu gracia y a superar todos los retos de Tu poder. Tú puedes confiar en mí, Padre. Nunca te daré la espalda y nunca permitiré que nada me descarrile de mi destino. !  Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! ¡Ponla por Obra y Mejora!