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Lázaro – (2da Parte) – ¡Demorado Pero No Negado!

Lee Juan 11:1-16

 

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús.” Vamos a continuar con la historia de Lázaro desde donde nos quedamos en nuestro mensaje anterior. El Señor Jesús fue avisado de la enfermedad de Lázaro y respondió diciendo: “Esta enfermedad no es para muerte sino para la gloria de Dios; para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.” La declaración de Jesús revela el final de la historia. Pero muchas cosas sucederían entre esa declaración y que el Padre fuera glorificado.

 

Lo volveré a mencionar, esta familia no era ajena a Jesús. Ellos tenían una relación cercana con Él y la Biblia dice que Jesús los amaba. Siendo así, esperaríamos que Jesús hubiera corrido a la casa de ellos a curarlo, o que simplemente dijera alguna palabra de sanación a distancia. De cualquier manera, nuestra expectativa de Jesús en este caso es que proporcionara una curación inmediata. Yo pensaría que Él querría aliviar de inmediato a una familia que amaba. Sin embargo, a pesar de su cercanía y el evidente amor de Jesús por ellos, Jesús permaneció en el lugar en donde estaba durante dos días más. Él nunca habló una palabra de sanidad ni dejó de hacer lo que Él estaba haciendo.

 

Para entender las acciones de Jesús, es importante recordar que Él ya sabía, por revelación, cuál sería el resultado de todo. Él vio el final de la historia desde el principio. La presciencia de Jesús le dio la confianza para descansar en la fe.

 

En el momento oportuno, Jesús les dijo a Sus discípulos: “Volvamos a Judea“. Los discípulos estaban temerosos de volver porque hubo un atentado contra la vida de Jesús la última vez que estuvieron allí. Jesús no temía al peligro, así que Él condujo a Su grupo de regreso con confianza en la protección de Dios. Cuando se estaban preparando para regresar, Jesús dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo“. Los discípulos respondieron: “Señor, es bueno que él esté durmiendo. Si duerme, se pondrá mejor.” Jesús no hablaba del sueño natural. Sus discípulos, una vez más, lo malentendieron completamente. El Señor Jesús continuó explicando la situación claramente. Él les dijo: “Lázaro ha muerto.” ¡Qué giro! Jesús ya había dicho que la enfermedad no terminaría en la muerte y que Él iba a despertarlo. ¿La realidad de la muerte convertiría a Jesús en un mentiroso? ¿No lo captó Jesús? ¿Había finalmente cometió un error el Señor Jesús? ¡POR SUPUESTO QUE NO! Veremos, a medida que se desarrolla esta historia, que todo lo que Él había dicho sucedería.

 

Jesús entonces reveló otra consecuencia de la situación. Él dijo, “… por el bien de ustedes me alegro de no estar allí, porque ahora creerán en mí.” No sólo Dios obtendría la gloria, sino que este milagro ayudaría a los discípulos en su travesía de la duda a la creencia, del miedo a la fe. Las cabezas de los discípulos debían de estar dando vueltas. Estaban pensando en el sueño y la muerte, la gloria de Dios y Lázaro, el peligro en Judea y su incredulidad, y con todo esto sucediendo, Jesús dijo: “¡Vamos!

 

Me voy a detener aquí por hoy.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  La demora no es un rechazo o negativa.

a) Simplemente porque algo no sucede cuando tú lo quieres, no significa que NO sucederá.

b) María, Marta y Lázaro esperaban que la enfermedad fuera curada tan pronto como Jesús recibiera el mensaje. Pero en este caso, su reloj no estaba sincronizado con el tiempo de Dios. Como resultado, no obtuvieron lo que querían, CUANDO lo querían. Al final, Dios fue glorificado. Su gran ayuda se demoró, pero no fue negada.

c) No te frustres cuando Dios no se está moviendo tan rápido como tú quisieras. Muchas cosas tienen que alinearse antes de que Él pueda desplegar lo mejor que tiene para ti. Créeme a mí, cuando Dios finalmente lo haga, entenderás por qué tomó tanto tiempo, y te alegrarás de que así lo haya hecho.

 

2.  Dios nunca negará Su Palabra, Él siempre logrará todo lo que Él dijo que haría.

a) Los seres humanos podemos decir una cosa y hacer otra. Los seres humanos podemos fallar. ¡Los humanos podemos mentir! Dios no es un ser humano. Si Él lo dijo, Él lo hará. ¡Si Él lo prometió, Él lo hará bien! (Números 23:19).

b) Jesús ya había dicho que la enfermedad no terminaría en la muerte. Lázaro estaba muerto. Por lo tanto, la situación no había terminado.

c) Si Dios te dijo que saldrás victorioso, y ​​en la actualidad no parece que estás ganando, entonces es obvio que la batalla no ha terminado. ¡No terminará hasta que triunfes!

 

3.  El conocimiento previo de lo que está por venir te da paz en el presente.

a) Jesús ya sabía cómo iba a terminar la historia. Su presciencia le dio paz cuando Lázaro murió.

b) Cuando Dios te revela cómo será el final de la historia, puedes estar tranquilo en medio de tu problema, ¡cuando empeore antes de que mejore!

c) Cuando Dios te ha hablado sobre el resultado de una situación, y tú lo crees, nunca permitas que lo que VES cambie lo que CREES. ¡Las cosas pueden empeorar antes de que mejoren, pero debes seguir creyéndole a Dios!

 

Declaración de Fe: Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Tú me amas con un amor eterno, Tú trazaste planes para mí desde antes de que el mundo comenzara, y Tú estás comprometido con esos planes. Mientras camino en el propósito de mi vida, mantengo mis ojos puestos en Ti y mi reloj ajustado a Tu tiempo. La demora no significa una negativa. Me amas como amaste a Lázaro. Escuchas mi oración como si hubieras escuchado la petición de María y Marta. Tú conoces el final desde el principio, tal como Jesús sabía el final del asunto. Tú obrarás en Tu tiempo en mi vida. Todo lo que haces en mí, por mí y a través de mí, todo está hecho para Tu gloria. ¡Estoy en este planeta para engrandecer Tu Nombre! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!