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Lázaro – (4ta Parte) – ¡Dios Puede Darle Vida a los Muertos!

Lee Juan 11:1-16

 

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús.” Esta historia es tan increíble que me tomaré mi tiempo estudiándola. Aquí tienes una recapitulación de dónde estamos hasta ahora. Después de recibir la noticia de la condición de Lázaro, Jesús permaneció donde estaba durante dos días más, aparentemente no haciendo nada más que estancarse ahí.  Cuando Jesús percibió que era el momento correcto le dijo a Sus discípulos: “Volvamos a Judea.” Él estaba listo para hacer lo que Él estaba llamado a hacer y levantar a Lázaro de los muertos. Los discípulos no sabían lo que Jesús estaba pensando y no estaban preparados. Le recordaron a Jesús que la última vez que estuvo en Judea el liderazgo Judío trató de matarlo. Los discípulos temían que Jesús estuviera metiéndose en una trampa mortal. Ellos estaban hablando por temor. Esta es la razón por la que Jesús se sentía a menudo frustrado con ellos. Jesús se encargó de sus preocupaciones y les aseguró que regresarían.

 

Entonces Jesús dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo.” Esta era ahora la segunda declaración que Jesús había hecho sobre la situación de Lázaro y ambas declaraciones eran positivas. En la primera Jesús dijo “Esta enfermedad no es para muerte sino para la gloria de Dios; para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.”  Estas dos declaraciones son muy importantes y debemos tenerlas presentes, porque la historia está a punto de dar un giro inesperado.

 

Los discípulos realmente no tenían ni idea de lo que Jesús estaba planeando hacer. Ellos dijeron, “Señor, es bueno que él esté durmiendo. Si duerme, se pondrá mejor.” Ellos pensaban que Lázaro necesitaba descansar para poder sentirse mejor, pero Lázaro ya había muerto. Jesús aclaró la situación diciendo: “Lázaro está muerto“. Jesús no se anduvo con rodeos. Les dijo claramente que Lázaro ya no estaba vivo. Ahora, seguramente a estas alturas ellos debían haber estado pensando: “No, tiene que haber algo mal. Jesús ya dijo que esta situación no terminaría en muerte y que Él iba a despertar a Lázaro.” Si ellos estaban seguros de algo acerca del Señor Jesús es que Él no era un mentiroso. Jesús siempre decía lo que quería.

 

Mientras todo tipo de pensamientos estaban inundando las mentes de los discípulos, Jesús dijo: “”… por el bien de ustedes me alegro de no estar allí, porque ahora creerán en mí. Pero vamos a él.” ¿Qué? ¡Jesús se alegraba de no haber estado allí! ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Que  estaba pasando? Jesús amaba a estas personas, Él decidió permanecer en donde estaba, y mientras Él esperaba aparentemente sin hacer nada, Lázaro había muerto. Esto no tiene sentido hoy y no tenía sentido en ese entonces. Pero recuerda, Dios no tiene que tener sentido. Sus caminos están por encima de los caminos naturales. Sus planes están por encima del razonamiento humano.

 

Mientras los discípulos se quebraban la cabeza pensando en esto, estoy seguro de que estaban tratando de averiguar cómo ellos tenían algo que ver con todo esto. Jesús dijo que se alegraba de que esto sucediera, ¡POR EL BIEN DE ELLOS! De alguna manera, de alguna manera, iban a beneficiarse de esto. Otra traducción dice que les ayudaría a “crecer su fe“. Pararemos aquí por hoy.

 

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  No termina hasta que Dios dice que se termina.

a) Humanamente hablando, la situación de Lázaro parecía que estaba completamente acabada. Lázaro había dejado de respirar, las hermanas estaban de luto, los preparativos para el funeral estaban en marcha, y toda esperanza parecía perdida, pero espera … ¡Jesús estaba en camino!

b) ¡Mientras Dios siga obrando en tu situación, no importa lo humanamente muerta que parezca!

c) María y Marta dejaron de creer cuando Lázaro dejó de respirar, ¡pero Jesús aún creía! Dios todavía tenía un plan. La situación estaba “acabada” para María, Marta y obviamente para Lázaro. Pero la situación no estaba “acabada” para Dios, y hasta que Dios dijera que se acababa, ¡no había terminado!

 

2.  Nunca es demasiado tarde para Dios.

a) Jesús no se presentó cuando María y Marta lo desearon. Cuando Él apareció, pensaron que era demasiado tarde. Pero nunca es demasiado tarde para Dios.

b) Lo humanamente imposible es posible para Dios. ¡No hay nada que Él no pueda hacer, ningún límite que Él no puede superar, ningún límite que Él no puede cruzar, ningún obstáculo que Él no puede superar, y ningún asunto que parezca muerto que Él no pueda levantar de los muertos!

 

3.  ¡Servimos a un Dios que puede darle VIDA a situaciones muertas!

a) La Palabra que el Señor me dio para este año es “El Año de la Manifestación Sobrenatural” El Padre me dijo que Él se manifestaría en nuestras vidas de una manera sobrenatural. Cuando Nacemos de Nuevo, se supone que lo sobrenatural es natural para nosotros. Pero desafortunadamente, muchos creyentes se resignan a vivir vidas que son completamente normales para este mundo. Ellos no creen en Dios para lo sobrenatural en absoluto. Esto le duele a Dios. Jesús no murió, y el Padre no te envió Su Espíritu, para que vivieras de la misma manera que viviste antes de Nacer de Nuevo.

b) ¡Yo estoy enseñando sobre los milagros de Jesús para que puedas expandir tu capacidad de creerle a Dios! Entre más creas, más vas a experimentar. ¡Entre más le crees, Dios puede hacer más en tu vida!

c) Servimos a un Dios que puede dar la VIDA a situaciones muertas. No importa cuán MUERTA pueda parecer tu situación en lo natural, si sientes que el Señor trae la situación de vuelta esta mañana, ¡es porque Él quiere resucitarla y mostrarte Su poder a través de ella! Abre tu corazón a lo sobrenatural. ¡Cree en Dios para lo imposible hoy!

 

Declaración de Fe: Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Tu Palabra esta mañana me está ayudando a crecer mi fe. Es mejor que entienda que nunca es demasiado tarde para Ti. Así que declaro que nunca me rendiré, no voy a perder el  ánimo, no voy a tirar la toalla de mi fe, y no voy a soltar mi expectativa a menos que Tú me lo digas. Mi situación no ha terminado hasta que Tú dices que ha terminado. Así que a menos que me digas algo diferente, creo que Te mostrarás, te manifestarás y Te darás a conocer fuertemente a través de mi situación. Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!