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Lázaro – (6ta Parte) – ¡No Dejes de Creer!

Lee Juan 11:1-16

 

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús.” Vamos a continuar en esta mañana con la historia de Lázaro.

 

Cuando Jesús recibió la noticia de que Lázaro estaba enfermo, permaneció allí durante dos días más antes de partir hacia Betania. Cuando se fueron, Jesús les dijo a Sus discípulos que Lázaro había muerto. Lázaro estaba muerto, las hermanas estaban de luto, los discípulos tenían miedo de volver a Judea, y Jesús había hecho dos declaraciones sobre la situación. Jesús dijo: “Esta enfermedad no es para muerte sino para la gloria de Dios; para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella,”  y “Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo.”  Esas declaraciones parecerían no encajar con la situación, pero sabemos que Jesús no era un mentiroso. Así que no importa cuán perdida la situación pareciera, no estaba lo suficientemente perdida para el Señor Jesús. La parte difícil es que las hermanas no estaban conscientes de las declaraciones de Jesús y habían perdido la esperanza. Cuando Lázaro dejó de respirar ellas dejaron de creer.

 

Cuando Jesús llegó a la escena, Lázaro ya había estado en la tumba durante cuatro días. Piensa en eso por un momento. El creyente promedio puede mantener su esperanza mientras que la situación parece que tiene solución, ¿pero qué pasa cuando una situación pasa a la categoría de estar perdida? La mayoría de la gente deja de creer cuando su situación parece perdida. La mayoría de los creyentes arrojan la toalla de su fe cuando su gran ayuda o milagro no llega cuando ellos lo desean. Algunos dicen cosas como, “Bueno, supongo que Dios no quería que yo lo tuviera.” ¿Pero qué tal si Él sí lo quería? ¿Qué pasaría si Él aún no hubiera terminado de obrar en esas situaciones? ¿Y si Él aún estuviera obrando? ¿Y si Él tuviera un plan, pero Su tiempo no se alineara con tu tiempo? ¿Qué sucedería si te dieras por vencido con Dios ANTES de que Él se diera por vencido contigo?

 

Tal vez podrías decir, “Pero Rick, fueron cuatro días. El cuerpo ya se estaba descomponiendo.” Lo sé, sabes que las hermanas lo sabían, y Jesús también lo sabía; Pero ¿hay algo demasiado difícil para Dios? ¿Qué tan perdida debe estar una situación para que vaya MÁS ALLÁ del poder de Dios? ¿Hay algo que Dios no pueda hacer? ¿Hay algún sueño que no pueda volver realidad? ¿Hay algún problema que no pueda resolver? ¿Hay algún enemigo al que no pueda derrotar?

 

Lázaro había estado muerto durante cuatro días. Muchos miembros de la familia y amigos habían venido a consolar a las hermanas por la pérdida de su hermano. Muchas lágrimas habían sido derramadas. Muchas preguntas profundas y sentidas se habían hecho. Estoy seguro de que las preguntas todavía fluían por sus cabezas cuando Jesús llegó. Incluso mientras Marta salía a Su encuentro, estoy seguro de que estaría pensando: “¿Por qué llegas aquí hasta ahora? ¿Por qué no habías venido antes? Has sanado a tanta gente, ¿por qué no sanaste a mi hermano? Pensé que nos amabas. Pensé que te importábamos.” Nos detendremos aquí por hoy.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

  1. Jesús dijo: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” (Marcos 9:23). Jesús dijo “todo” y Él lo quiso decir así. No hay imposibilidades para la persona que tiene la capacidad de creer en un Dios sin límites.

 

  1. No hay absolutamente nada demasiado difícil para Dios. No hay nada que Dios no pueda hacer. Ninguna situación excede la capacidad de Dios. No hay ningún problema que pueda superar la longitud de Sus brazos.

 

  1. Hubo un momento en que María y Marta creían plenamente que Jesús sanaría a Lázaro. Pero dejaron de creer cuando su hermano dejó de respirar. ¡Ellas se dieron por vencidas! Ellas se rindieron. Ellas arrojaron la toalla de su fe. ¿Qué tan perdida debe estar tu situación para que dejes de creer? Nunca debes darte por vencido, a menos que Dios te diga: “¡Se acabó!”

 

  1. Jesús resucitó a Lázaro de los muertos después de cuatro días. Seguramente Él puede con tu situación esta mañana. No importa lo mala que tu situación se vea, ¡no te rindas! ¡NO DEJES DE CREER!

 

Declaración de Fe: Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Sé que Tú eres el Dios que no tiene límites. No hay nada demasiado difícil para Ti. ¡Aunque mis problemas se vean grandes para mí, son pequeños para Ti! Así que Te pido, en la fe, que obres en mi vida en esta situación en la que estoy. Te pido que te involucres. Una palabra Tuya puede darle la vuelta en un instante. ¡No importa cuánto tiempo Te tardes, y no importa lo difícil que sea, no voy a dejar de creer! ¡Mis ojos están puestos en Ti! ¡Mi confianza está en Ti! ¡Sé que puedes … y creo que lo harás! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!