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Llevando A Cabo El Ministerio

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús.”  Hemos estado estudiando varios milagros durante varias semanas. Ayer te compartí algunas de mis experiencias personales escuchando a Dios y siendo usado por Él para Su gloria. Mi deseo es que abras tu corazón a lo que Dios quiere hacer en ti, contigo y por medio de ti en este tiempo. Así es como el sobrenatural se manifestará en tu vida. Hoy no voy a ofrecerte un milagro o un pasaje. Lo que voy a hacer, en cambio, es discutir el amplio tema del “ministerio” y de cómo Dios usa a los seres humanos para llegar a otros seres humanos. Voy a enseñar acerca de esto, creyendo que te verás a ti mismo como un candidato para ser utilizado por Dios. ¡Vamos a comenzar!

 

Pablo nos enseñó que el tesoro de Dios (Su Espíritu) ha sido colocado dentro de nosotros (vasos de barro), de modo que la excelencia y el poder sean de Él y no de nosotros (2Cor 4:7). Nosotros somos los vasos, Dios es el contenido. ¡Somos solamente los vasos, Dios provee el poder! Todo lo que tenemos que hacer es estar disponibles para ser usados por Dios. Dios no está buscando nuestras habilidades. Él está buscando nuestra disponibilidad o disposición.

 

La definición de ministerio que utilizo es la que aprendí del Dr. Warren W. Wiersbe. Él dijo: “El ministerio se lleva a cabo cuando los Recursos Divinos satisfacen las necesidades humanas, a través de canales amorosos, para la gloria de Dios“. Veamos esta definición.

 

Recursos Divinos: ¡Dios es la fuente! Él tiene el poder y la provisión. Él es el fabricante y nosotros somos simplemente los centros de distribución. Como centro de distribución, todo lo que puedes dar es lo que recibes. Siempre que Dios establezca un momento para que participes, – un momento en el que estás en posición de ser usado por Dios para ministrar a otra persona – debes recordar que tú no eres quien tiene que inventar qué decir o qué hacer. ¡Tú no eres la fuente! ¡Dios te dirá lo que debes decir y Él te guiará acerca de qué hacer!

 

Necesidades humanas: ¿Qué crees que Dios hace todo el día? ¡Él está siempre trabajando (Juan 5:17) y Él siempre está hablando! Él está buscando maneras de alcanzar a la gente en la tierra. ¡Él quiere que tú te convierta en una de esas maneras! A veces la gente necesita una palabra profética. Otras veces simplemente necesitan una palabra amable o un abrazo. A veces la gente necesita dinero. Otras veces simplemente necesitan consejos. Cualquiera que sea la necesidad, si ellos no están en sintonía con Dios como para oír o recibir directamente de Él, espiritualmente, entonces tendrán que escuchar o recibir de otra persona. Tú puedes ser esa persona. Permite que Dios resuelva las necesidades de los demás, a través de ti, para Su gloria.

 

Canales amorosos: Nunca debes decir o hacer nada por Dios por orgullo, auto-promoción o por motivos ocultos. Tu fuerza motivadora como creyente debe ser el Amor de Dios. Tú eres el conducto por el cual la bendición vendrá. Dios es amor (1 Juan 4: 8) y si decimos que somos Suyos, entonces debemos actuar con amor. Haz todo lo que hagas simplemente porque amas a Dios y al hombre. Nunca lo hagas para ser visto o con alguna intención egoísta. Obra en el amor de Dios en cada área de su vida.

 

Para la Gloria de Dios: Nuestro mandato como hijos de Dios es traer gloria a Su nombre en la tierra. Nuestro Dios es un Dios celoso. Nunca debes interponerte en el camino de Su gloria. La gloria está reservada para Dios; ¡Y sólo para Dios! Cuando el enfoque está puesto en ti, por todo lo que Dios te ha bendecido, debes ser rápido para DESVIAR la gloria de nuevo hacia Dios. A Él no le molesta en que seas reconocido por cómo Él te bendice. Pero Él quiere que reconozcas en dónde se originó esa bendición. Me gusta decir: “¡Recibimos los beneficios, pero Dios recibe TODA la gloria!” Así que, siempre que hagas algo por Dios, recuerda que no es el momento para que tú brilles, sino para que Él lo haga.

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes un par de puntos:

 

1.  Tú has sido llamado a ser usado ​​como un conducto de la gloria de Dios. Así como Jesús no tuvo que producir o idear lo que debía decir para ministrar a la gente, tú no eres responsable de ello. El Padre le dio a Jesús las palabras y llevó a cabo la obra (Juan 14:10). El Padre hará lo mismo en ti, contigo y a través de ti. ¿Alguna vez has estado en contacto con alguien que realmente necesitaba a Jesús, pero no sabías qué decir? ¿Alguna vez has visto a alguien que realmente necesitaba aliento, pero no pudiste encontrar las palabras? La bendición está en el hecho de que no eres tú quien tiene que idear las palabras. Dios nos ha dado, como creyentes Nacidos de Nuevo, su precioso Espíritu Santo. Si somos sensibles al Espíritu Santo, Él nos dirá qué decir y qué hacer. No somos los creadores, Dios sí. Estamos llamados a ser los centros de distribución del amor, la luz y el poder de Dios. Dios es la fuente, nosotros somos meramente los conductos de Su gloria en la tierra.

 

2.  El poder de la tubería. Imagínate a ti mismo como una tubería conectada con Dios. Él es la fuente del agua. El agua, en esta ilustración, simboliza “La Bendición“. Así que digamos que Dios quiere bendecir a alguien. En esta ilustración esto significa que Él quiere que reciban agua. Él tiene el agua, pero está buscando una manera de hacerles llegar el agua para ellos y a ellos. Aquí es donde entras tú. Así es como se lleva a cabo el Ministerio. Cuando permites que Dios te use, es como si te convirtieras en un tubo que se conecta a la fuente de agua. El agua entonces fluye a través de ti a la persona que Dios estaba tratando de bendecir. Tú no tuviste que producir el agua. Sólo necesitabas estar conectado a la fuente. Dios tiene el agua, pero necesita a las personas (o en este caso a las “tuberías”), para canalizar Su bendición en la tierra. ¿Estás dispuesto a ser utilizado como una tubería hoy? ¡Oh sí! Una última observación sobre esta tubería. Yo lo llamo “El poder de la tubería“, ¡porque el agua no puede pasar a través de la tubería sin que la tubería se moje! Cuando Dios bendice a otros a través de ti, también te bendice a ti. Entonces, ¿estás listo para mojarte? ¿Estás listo para ser usado por Dios?

 

Declaración de Fe:  Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Este año me entrego a Ti, para ser usado por Ti en la tierra como nunca antes. Tú eres la fuente de La Bendición y estás buscando formas de distribuir Tu bendición en la tierra. Declaro que soy un centro de distribución. Tú vives en mí. Me das las palabras y yo las digo. Tú me diriges a qué debo hacer, y Tú realizas la obra a través de mí. Tú me das las finanzas y yo las distribuyo para financiar Tus proyectos Celestiales en la tierra. Tú me envías a la gente, y luego me usas para liberar Tu amor, luz y poder a ellos. ¡Declaro que Tus recursos satisfarán las necesidades humanas A TRAVÉS DE MI, para tu gloria! Declaro esto por la fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!