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Medicándose con la Palabra

(Josué 1:8 NTV) Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas.

 

Esta mañana continuamos con nuestra nueva serie titulada “Enfoque Refinado”. Este es el primer día del segundo mes de esta serie. Ya había sentado las bases en las semanas anteriores. Ahora voy a empezar a enseñar diferentes cosas en las que deberíamos poner nuestro enfoque en este año. Vamos a empezar con la Palabra de Dios, usando a Josué como nuestro ejemplo a estudiar.

 

Cuando joven, Josué fue seleccionado como uno de los 12 líderes que inspeccionaría la tierra que Dios le estaba dando a la nación de Israel. Dios dejó en claro que Él les daba la tierra. Todo lo que necesitaban hacer era tomar posesión de ella. Sin embargo, 10 de los 12 espías permitieron que el miedo entrara en sus corazones. En lugar de centrarse en lo que Dios dijo, decidieron centrarse en los gigantes de la tierra. Los 10 espías miedosos contagiaron a millones de Israelitas con temor y toda una generación murió en el desierto como resultado de esto.

 

40 años después Dios estuvo, una vez más, dispuesto a dar la tierra a los Israelitas. Josué aun estaba vivo y para entonces había llegado a ser el líder nacional. Mañana vamos a ver todo lo que Dios le dijo a Josué para prepararlo para su misión. Por hoy vamos a centrarnos en el consejo clave que Dios le dio.

 

Josué había sido recién nombrado como el líder de la nación y su responsabilidad era dirigir a la nación a la tierra prometida. Dios les estaba dando a la tierra por Su inmerecida y gratuita gracia. Sin embargo, para poder tomar posesión de ella, tendrían que usar su fe. Para asegurarse de que el nuevo líder se mantuviera enfocado, Dios le dijo a Josué: “Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas.”

 

En mi forma habitual, vamos a tomarnos nuestro tiempo para estudiar este versículo y todos los demás que están relacionados a él. Por hoy sólo quería introducir el tema.

 

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes un par de puntos.

 

1.  Dios te ama lo suficiente como para tener planes ya elaborados para ti. Él te ofrece libremente lo mejor de Él por Su inmerecida y maravillosa gracia.

 

2.  La gracia no te previene de hacer cualquier cosa. ¡De hecho te autoriza para hacer más! Dios les ofreció Canaán a los Israelitas por gracia, pero Él entonces les requirió que usaran Su fe para tomar posesión de esa tierra.

 

3.  Aquello en lo que te enfocas importa mucho. Josué optó por centrarse en la Promesa (Canaán) en lugar de enfocarse en el problema (los gigantes), y gracias a esto pudo experimentar Canaán, mientras que millones de sus contemporáneos murieron en el desierto.

 

4.  Como una clave para el éxito según Dios, cuando se cumplieron los días de Josué para meter a la nación de Israel en la tierra prometida, el Señor instruyó a Josué que meditara en Su Palabra de día y de noche.

 

5.  Tú eres como piensas que eres (Proverbios 23: 7). Es por esto que es tan importante que medites en la Palabra de Dios. Entre más Palabra de Dios pongas en tu corazón, más te verás a ti mismo como Dios te ve.

 

6.  Cuando meditas en la Palabra de Dios es como que si te estuvieras medicando en Él. La Palabra de Dios es vida a tu espíritu y da salud /o sana toda tu carne (Prov 4: 20-22).

 

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Mi vida está influenciada en gran medida por aquello a lo que le doy mi atención. Elijo dar mi atención a Tu Palabra. Tus palabras son vida para mí. Ellas son la salud y la curación de toda mi carne. Tus palabras dan sentido a mi vida. Tus palabras me proporcionan dirección divina. Tus palabras me edifican de adentro hacia fuera. Yo medito en Tu Palabra de día y de noche. Al hacerlo, yo literalmente me estoy medicando en ella. Tu Palabra me da paz, amor, serenidad y descanso. Tu Palabra es el combustible que alimenta mi propósito y me proporciona dirección y motivación. Al igual que con Josué, Tú has hecho grandes planes para mí por gracia y Tú quieres que yo use mi fe para acceder a dichos planes. Para poder hacerlo, yo medito y me medico con Tu Palabra de día y de noche. ¡Cuando lo hago, mis pensamientos me llevan a acciones piadosas y mis acciones piadosas producen buenos resultados! ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.