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Mensaje del Día de la Inauguración (2017)

Esta mañana Dios me ha guiado a compartir contigo un mensaje especial. Al mediodía de hoy los Estados Unidos de América experimentarán la transición pacífica del poder, que es uno de los principios fundamentales de esta gran nación. La presidencia de Obama terminará y comenzará la presidencia de Trump. Este parece ser un tiempo de división en los Estados Unidos. Los partidarios de Obama y Trump están vehementemente enfrentados, las tensiones son altas, muchos están muy alterados, mientras que un número enorme de gente está aparentemente en la desesperación. Mientras oraba sobre qué compartir contigo esta mañana, fui llevado a recalibrar tu enfoque.
Si eres un partidario de Trump y no puedes esperar a que llegue el mediodía o eres un partidario de Obama y piensas en lo que sucederá al mediodía y esto te está rompiendo el corazón, de cualquier manera, mi mensaje para ti es que mantengas tus ojos puestos en Dios. Echemos un vistazo a dos pasajes en esta mañana y brevemente los debatiremos en el contexto de la transición de hoy.
El Apóstol Pablo dijo: “El amor de Cristo nos obliga, porque estamos convencidos de que uno murió por todos, y por consiguiente todos murieron. Y él murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió por ellos y fue resucitado. Así que de ahora en adelante no consideramos a nadie según criterios meramente humanos. Aunque antes conocimos a Cristo de esta manera, ya no lo conocemos así. Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!” (2Cor 5:14-17).
En el capítulo anterior, el Apóstol Pablo dijo: “Así que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.”(2 Cor 4:18). Como creyentes nacidos de nuevo, se supone que debemos pasar tiempo mirando las cosas que no podemos ver con nuestros ojos naturales. La Biblia nos enseña a pasar tiempo enfocándonos en cosas que están más allá de la capacidad de nuestra vista natural. En el Espíritu podemos echar un vistazo a la eternidad, desde el tiempo, y regresar equipados para vivir en base a esa revelación. En el Espíritu podemos mirar al cielo, desde la tierra, y volver aquí a VIVIR lo que vimos. Una vez que tenemos el Espíritu de Dios viviendo EN nosotros, Dios quiere que aprendamos a vivir por el conocimiento revelado que Su Espíritu nos da, para que cuando las personas entren en contacto con nosotros, escuchen lo que viene desde el cielo. Así es como eres diferente. Así es como brillas en este mundo. Así es como la luz, el amor y el poder de Dios pueden penetrar a través de ti, para que todo el mundo lo vea.
¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos:
1.  Lo invisible es un ámbito superior.
a). Vivir por fe es vivir tu vida basada en una realidad que no puedes ver en este mundo (con ojos naturales).
b). Vivir por fe es vivir en la tierra en sincronía con el cielo. Cuando estás en sintonía con el cielo, puede significar que estás fuera de sincronía con la gente de este mundo, y debes aprender a estar bien con eso.
c). Lo opuesto a la fe no es la duda. Lo contrario de la fe es la vista natural. Por eso Pablo dijo: “Porque andamos por la fe, no por la vista” (2 Cor 5:7). Como creyentes elegimos vivir nuestras vidas por fe; Viviendo de una realidad que no se puede ver con ojos naturales. La gente de este mundo vive su vida por lo que puede ver aquí abajo. Se supone que estamos viviendo nuestras vidas basándonos en lo que estamos viendo “allá arriba”.
d). Se supone que vives en la tierra, representando los planes del cielo. En la carta de Pablo a la Iglesia en Colosas lo dijo de esta manera: “Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios.Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria.” (Col 3: 1-4).
 
2.  Se supone que NO debes pensar como piensa el mundo.
a). El Apóstol Pablo dijo: “Así que de ahora en adelante no consideramos a nadie según criterios meramente humanos. Aunque antes conocimos a Cristo de esta manera, ya no lo conocemos así” (2 Cor 5:16)
b). Una vez que estás en Cristo, todo es diferente. ¡Pero la única forma en la que la gente en este mundo VERÁ esa diferencia EN TI, es si MUERES A TI MISMO!
c). Entre más mueres a ti mismo, Dios fluirá más a través de ti, pensarás más como Él, y más personas experimentarán a Dios cuando entren en contacto contigo.
d). Cuando las personas hablan contigo, NO deben escuchar las mismas cosas que están escuchando en las noticias. Tú eres un portavoz del Cielo. Cuando la gente habla contigo debe escuchar lo que Dios está diciendo en esta temporada. Recuerda, tal como Jesús es, nosotros también lo somos en este mundo (1 Jn 4:17). Si no estás hablando lo que Dios está diciendo, no estás representando a Jesús como debes.
e). El tiempo para la política partidista y la retórica divisiva ha terminado. La Biblia dice: “Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.” (Ef 4:29)
 
3.  Los planes de Dios para ti no han cambiado.
a). Dios ha estado hablando en esta temporada acerca de las cosas que Él quiere hacer en ti, contigo y por medio de ti, en este y en los próximos años. Ninguno de esos planes cambia debido a un cambio en la presidencia.
b). Si estuviste decepcionado cuando triunfo Trump, entonces abraza esa decepción por un momento y luego déjala ir. Dios no está preocupado ni frustrado. Dios no se sorprendió cuando Trump ganó. Dios todavía es Dios. Dios todavía tiene planes para ti. Puesto que Dios está en ti y estás en Él, tampoco debes de preocuparte ni estresarte.
 
4.  Ora por nuestra nación y el nuevo Presidente.
a). América votó por un cambio. El cambio está en camino. Algunos verán esto como algo bueno. Otros como algo malo. Pero al final, aquellos que confían en Dios estarán bien.
b). La nueva administración tendrá grandes retos por delante. Nuestra nación y todos los funcionarios electos necesitan nuestras oraciones.
c). Cerraré con las palabras de Pablo. Él dijo: “Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos, especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna.  Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador“. (1 Tim 2: 1-3).
Declaración  de Fe: Padre, te doy gracias por ser mi fuente y fortaleza. Los tiempos cambian, las estaciones cambian, las administraciones cambian, pero tú permaneces igual. Eres el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos. Así que, mantengo mis ojos puestos en TI y mi confianza está EN TI. Me entrego a Ti en esta mañana, para ser usado por Ti para ministrar sanación y brillar como esperanza en este mundo. No has cambiado. Nada te ha sorprendido. Todavía tienes un plan. Todavía eres Dios. Tú aun reinas. Y seguirás bendiciendo a los Estados Unidos de América. ¡Adelante siempre, hacia atrás NUNCA, lo mejor está por venir! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.