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No Hagas el Dinero Tu Motivación

Esta mañana continuamos nuestra serie titulada “Enfoque Refinado”. Hemos estado estudiando la Parábola del Sembrador. Jesús dijo:

 

“El campesino representa al que anuncia las buenas noticias.  Las semillas que cayeron en el camino representan a los que escuchan las buenas noticias, pero luego viene Satanás y hace que olviden todo lo que oyeron.

 

Las semillas que cayeron entre piedras representan a quienes oyen el mensaje del reino de Dios y rápidamente lo aceptan con gran alegría.  Pero como no lo entienden muy bien, la alegría les dura muy poco. Tan pronto como tienen problemas, o son maltratados por ser obedientes a Dios, se olvidan del mensaje.

 

Hay otros que son como las semillas que cayeron entre los espinos. Oyen el mensaje, pero no dejan que el mensaje cambie su vida. Sólo piensan en las cosas que necesitan, en cómo ganar dinero, y en cómo disfrutar de esta vida.

 

Finalmente, las semillas que cayeron en buena tierra representan a los que escuchan el mensaje y lo aceptan. Esas personas cambian su vida y hacen lo bueno. Son como las semillas que produjeron espigas con treinta, sesenta y hasta cien semillas.” (Marcos 4:13-20 TLA)

 

En el mensaje de hoy me voy a concentrar en las palabras según otra traducción del mismo pasaje, “el amor al dinero“. Si tú desarrollas un amor por el dinero, el amor ciertamente llegará a ser una mala hierba que competirá y, en última instancia, ahogará a la Palabra en tu corazón.

 

Ya que estamos hablando de dinero, creo que es bueno atender el consejo de aquellos que tienen experiencia con el dinero. Salomón fue el hombre más rico del mundo en su día. Él era un ultrabillonario y lo mejor de todo es que fue el Señor quien lo hizo rico. Vamos a aprender algo de Salomón.

 

En Proverbios 23:4, 5  Salomón dijo: “No te desgastes tratando de hacerte rico. Sé lo suficientemente sabio para saber cuándo detenerte.  Las riquezas desaparecen en un abrir y cerrar de ojos, porque les saldrán alas  y se irán volando como las águilas.” El problema con Dios nunca es si tienes o no dinero. Dios ha hecho ricas a un sinnúmero de personas. El tema es si “el dinero te tiene a ti”, especialmente si se ha convertido en tu principal motivación en la vida. Conozco personalmente a personas (algunos en mi familia), que están motivados por completo por la acumulación de dinero. Algunos han arruinado sus matrimonios, las relaciones con sus hijos, e incluso su salud en la búsqueda del “dólar todopoderoso”. Una vez que el dinero se convierte en tu motivación, ya no dejas que la Palabra de Dios crezca en tu corazón.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Salomón nos enseñó a no desgastarnos tratando de hacernos ricos (ver Prov 23: 4,5). Eso no vale la pena. Puedes arruinar tu vida persiguiendo un billete. Si buscas a Dios en lugar de buscar el dinero, Dios puede encargarse de que sea el dinero el que te persiga  a ti (véase Mateo 6).

 

2.  No hay nada de malo en ser rico o incluso trabajar para ser rico, siempre y cuando la búsqueda del dinero no sea el objeto de tu corazón. Algunos han desarrollado un ansia y una sed de dinero en sus corazones hasta el punto en que el todopoderoso dólar en realidad se ha convertido en su dios.

 

3.  Mantén una perspectiva piadosa en lo tocante al dinero. El dinero puede ser un excelente sirviente, pero es un mal amo. No hay nada malo en tener dinero, pero no debe ocupar el # 1 en tu lista de objetivos. Busca a Dios, no busques las cosas, y antes de que te des cuenta las cosas van a estar buscándote a ti(ver Mat 6:33).

 

4.  Descansa en tu asignación divina. Cuando llegas al punto en el que estás en paz con los planes que Dios hizo por ti antes que el mundo comenzara, es entonces y sólo entonces que puedes experimentar la verdadera prosperidad. Lo que Dios tiene para ofrecerte es más grande que el dinero, y la buena noticia es que no lo excluye. Si vives tu vida a la manerda de Dios todavía puedes ser próspero económicamente, pero lo más importante, también puedes tener un cuerpo sano, una mente sana, una familia muy unida, la satisfacción de saber que estás caminando en tu propósito divino, y un comprensión general del éxito verdadero conforme a Dios.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo puedo enfocar mi vida en este año 2016 haciéndote mi prioridad # 1. Te agradezco por una perspectiva saludable acerca del dinero. Puedo tener dinero, porque el dinero no me tiene a mí. Yo se que el dinero es un excelente sirviente, pero un mal amo, y declaro que el dinero no es mi amo. ¡Tú lo eres! Te busco con todo el corazón y experimento el éxito en la vida que planeaste para mí desde antes de que comenzara el mundo. Descanso en Tus planes y en Tu disposición. ¡Yo te busco a Ti y no a las cosas, y por eso las cosas terminan buscándome! ¡Con la motivación adecuada voy a experimentar lo mejor que tienes para mí sin sentirme frustrado, desilusionado, o agotado! ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.