0 Liked
  • October 23, 2014
  • Comments are off for this post.

No Puede Saltarse el Proceso

(Gen 41:46 NTV) Tenía treinta años cuando comenzó a servir en el palacio del faraón, rey de Egipto. Después, cuando José salió de la presencia del faraón, inspeccionó toda la tierra de Egipto.

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).” El mensaje de hoy sigue en la misma tónica que el anterior, el cual se tituló, “El Éxito Divino Requiere Paciencia Divina.”

Despues de dar a José el anillo con el sello, un nuevo ropaje y una cadena de oro, Faraón puso a José en un carruaje reservado para el segundo en el mando y lo llevó a dar un paseo. Mientras paseaban era evidente que el favor de Dios que estaba sobre José no se limitaba al trono. El favor de Dios sobre su vida se derramaba sobre la gente y ellos aclamaban a José. Por si eso no fuera poco, mientras que la gente gritaba el nombre de José, Faraón lo miró y le dijo, “Yo soy el Faraón, pero nadie en Egipto hará un movimiento pequeño sin que tú lo selles como aprobado.”

 

Para incorporar a José aun más con la cultura Egipcia, el Faraón le dio un nombre Egipcio, Zafnat Panea. Antes de que empiece a pensar que el nombre nuevo es algo malo, déjeme decirle lo que el nombre significa, “Dios habla y Él vive.” Con este nombre José era prácticamente un pizarrón parlante y marchante para Dios. El Faraón también le dio a José una esposa, Asenat. Es aquí de donde tomamos nuestro texto.

 

¿Qué es lo que esto significa para usted hoy? Aquí tiene algunos puntos:

 

  1.  Hay un espacio entre la procesa y su cumplimiento. José tenía 30 años cuando fue nombrado el segundo al frente de Egipto. Solamente tenía 17 años en el Capítulo 37, cuando recibió su sueño. Aunque me ha tomado algunas semanas llegar del capítulo 37 al 41, es fácil pasar por alto el hecho de que estos 4 capítulos cubren un periodo de 13 años. No sería sino hasta 7 años después que los hermanos de José se sentarían por debajo de él y el sueño finalmente se cumpliría. Esto quiere decir que el espacio entre la promesa y la realización en este caso fue de más de 20 años.
  2. Usted debe aguantar el proceso. En el libro de John Maxwell, “Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo”, una de las leyes que enseña es “La Ley del Proceso.” La Ley del Proceso dice que el liderazgo se desarrolla diariamente pero no en un día. Esta ley muestra que lo que realmente importa es lo que haga en el largo plazo. El éxito en la vida requiere una vida completa de perserverancia y dedicación. Si quiere ver cómo alguien se vuelve un campeón debería echar un vistazo a su rutina diaria. Lo que hace consistentemente es en lo que eventualmente se convertirá. José era tan solo un soñador a los 17 años, pero para cuando Faraón lo nombró Gobernador de Egipto, 13 años después, él había desarrollado una relación con Dios, él sabía cómo escuchar a Dios, tenía una fuerte ética de trabajo, y él sabía que Dios le daría la bendición si él aportaba el trabajo.
  3. Usted tiene la gracia para la brecha. Aunque es verdad que la mayor parte del tiempo hay un espacio entre la promesa de Dios y la realización de la misma, o entre su confesión y la culminación de esa confesión por parte de Dios, también es cierto que Dios le da la gracia divina para correr su carrera. Ya que tiene gracia para la carrera, debe también darse cuenta que tiene la gracia para la brecha entre su oración y la realización de la misma. Dios le dio a José gracia por 13 años entre el momento en que dejó su casa (a la fuerza) y el momento en que tomó el puesto de liderazgo en Egipto. José necesitó la gracia de Dios para soportar las fases en su vida del pozo, Potifar y la prisión, para que pfuera estar preparado para la fase del palacio. La gracia de Dios le mantuvo bendecido para permanecer fiel, diligente y dedicado en ese periodo. Dios hará lo mismo por usted. Puede que parezca que espera por un tiempo muy largo para su gran avance. Puede que el tiempo entre la promesa y la culminación para usted sea de años o tal vez décadas. No importa cuánto tiempo tone, Dios ya le ha dado la gracia para ese periodo. Usted puede aguantar hasta ver en sus MANOS lo que Dios ya ha bendecido y puede ver en su CORAZÓN.

  

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe y con paciencia. Tú trazaste planes para mí desde antes que comenzara el mundo. Tú te encargarás que estos planes se vuelvan realidad en mi vida. Tú estás comprometido conmigo y con los planes que hiciste para mí. Tú has comenzado una buena obra en mí y Tú estás comprometido a completar lo que comenzaste. Tú nunca me dejarás, ni me abandonarás, ni me darás la espalda. Tú siempre estás conmigo y conmigo hasta el fin. Pero eso no quiere decr que siempre esté listo para recibir lo mejor de Tí. Tu bendición se manifiesta a Tu tiempo. Tú sabes que lo correcto, en el tiempo equivocado, puede convertirse en algo equivocado. Así que Tú trabajas conmigo, para madurarme, para que pueda desarrollar y estar listo para recibir lo mejor de Tí en mi vida. No enviarás Tu promesa hasta que esté listo. Es por eso que existe el tiempo entre la Promesa y la Realización. No me preocupa cuánto tiempo tome, ni lo que veo. No permito que lo que veo cambie lo que digo. Yo creo en Dios. Así como me has dado gracia para todo lo demás, Tú me has dado la gracia para el tiempo entre Tu promesa y la realización de la misma. Así que abrazo y disfruto el proceso. Yo me mantengo constante, diligente y fiel mientras aguardo la manifestación de Tus promesas. Yo sé que estoy siendo desarrollado a diario, y sé que mi desarrollo no estará completo en un día. Con el tiempo me vuelvo la persona que Tú deseas que sea y camino en lo mejor de Tí para mi vida. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.