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Orando Desde la Perspectiva de la Gracia (6ta Parte)

En esta mañana continuaremos con nuestra nueva serie, “Maximizando 2015 por la GRAN GRACIA de Dios” al enseñar acerca de la oración.Hemos estado recorriendo el libro de Efesios. Durante todo el primer capítulo y parte del segundo, es claro que el Apóstol Pablo entendía la gracia de Dios e hizo un gran trabajo explicándolo a nosotros. Esta mañana vamos a echar un vistazo a un tema que nos resulta familia, la salvación. Vamos a ver cómo la gracia y la fe trabajaron para salvarnos del infierno y cómo eso aplica a la oración.

En el quinto versículo del segundo capítulo, el Apóstol Pablo dijo, “¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!” En los versículos 8-10 continuó diciendo, “Dios los salvó por su gracia cuando creyeron.” Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.  La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.  Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.” (Efesios 2:8-10).

¿Qué es lo que quiero decir esto para ti hoy? Vamos a tratar de entresacar algunas joyas de lo que dijo Pablo.

1.  Fuiste salvo por la gracia de Dios, no por tus obras.

a)  No en una forma nueva, el Apóstol Pablo nos enseño que somos salvos por la gracia de Dios.

b)  La gracia de Dios es inmerecida, gratuita y no ganada.

c)  En su carta a la iglesia en Roma, el Apóstol Pablo dijo, “Y si por gracia, entonces no puede ser basada en las obras; porque si lo fuera, la gracia ya no sería gracia.” (Romanos 11:6)

d)  La salvación te es dada como un regalo de la gracia de Dios, no como un pago por tus obras.

e)  Si te la ganas, entonces es un pago por lo que ya has hecho. Pero cuando sabes que no has hecho nada para ganarla o merecerla, tan solo puedes aceptar simplemente un regalo por gracia.

2.  Fuiste salvo por la gracia de Dios, no por tu fe.

a)  La fe es lo que usaste para aceptar el regalo de vida eternal en Cristo Jesús, pero la fe no es lo que te salvó. Tú fuiste salvo por la inmerecida gracia de Dios.

b)  La gracia de Dios fue puesta al alcance de todos los hombre para recibir el regalo de la vida eterna. Tú echaste mano de tu fe para aceptar el regalo. Eso fue todo lo que hiciste. Pero tu acción de recibir el regalo NO fue lo que te dio la vida eterna. Eso fue hecho completamente por la gracia de Dios.

3.  Debes entender quién le responde a quién.

a)  No pienses que Dios está en espera de tus órdenes, respondiendo a lo que tú haces con fe, sirviéndote y dándote todo lo que se te ocurre y sale de tu boca.

b)  Cuando comprendes la gracia de Dios te das cuenta de que eres tú quien responde a Dios y a Su gracia, y no al revés.

c)  Cuando tú echaste mano de la fe para la salvación, Dios NO respondió mandando a Jesús a morir por tus pecados. No. Dios ya había hecho Su parte, por gracia, antes que tú nacieras. Todo lo que hiciste fue echar mano de tu fe para acceder a la gracia que Él ya había puesto a tu disposición.

d)  Tú fe viene como respuesta a la gracia de Dios. La gracia de Dios NO VIENE como respuesta de tu fe. ¡Debes entender quién le responde a quién!

4.  Dios te hizo nuevo para que pudieras pasar tu vida hacienda las buenas obras que Él YA HABÍA PLANEADO que hicieras.

a)  Tú no puedes decirle a Dios qué hacer en tu vida. Es al revés.

b)  Dios trazó planes para ti desde antes que el mundo comenzara. ¡Tu trabajo es DESCUBRIR, SEGUIR y CUMPLIR con esos planes, por la gracia de Dios, para Su gloria!

5.  Las oraciones eficaces se hacen con fe, desde la perspectiva de la gracia de Dios.

a)  Al igual que la salvación, tú usas tu fe para alcanzar la gracia de Dios para hacer todo lo que Él planeó que hicieras.

b)  ‘Por gracia a través de la fe’ es como alcanzamos todo en Dios.

c)  Dios ya ha arreglado tu éxito. Todo lo que necesitas para triunfar en la vida ha sido apartado para tu por la gracia de Dios.

d)  El aspecto más importante de la oración es la revelación o discernimiento. Tú debes poder ver quién eres y qué es lo que ya tienes en el ámbito espiritual por fe.

e)  Cuando oras y usas tu fe para alcanzar las cosas que Dios ya ha planeado que tengas (o hagas), entonces tu fe te permitirá alcanzar Su gracia y podrás experimentar lo mejor de Él.

Declaración de Fe: Padre, Te doy gracias por Tu Gran Gracia hacía mí. Tú trazaste planes para mí desde antes que el mundo comenzara. Yo nací en el pecado, ignorando Tus planes para mi vida. Yo pasé años vagando y viviendo en el pecado, sin saber las grandes cosas que habías planeado para mí. Cuando supe acerca de Jesús, de lo que Él ya había hecho por mí, y de la vida eterna que Tú me ofreciste en Él, yo acepté a Tu Hijo como mi Señor.Yo ahora tengo vida eternal y puedo disfrutar la vida que planeaste que tuviera. Tú no me salvaste porque echara mano de mi fe. Yo usé mi fe, porque Tú ya me habías ofrecido gratuitamente la salvación por gracia. Y solamente así—por gracia, a través de la fe— yo puedo alcanzar todo lo demás en mi vida. Yo no recibí salvación hasta que la pedí con fe. Y hay muchas otras cosas que están pendientes y que esperas que ore para que las reciba. No tengo porque no lo pido. Pero comenzaré a pedir. Mientras el Espíritu Santo me revela cosas que ya me ha sido dado tener, yo pediré con fe, y mi fe me permitirá alcanzar Tu gracia para que se manifieste lo mejor de Ti en mi vida. Yo vivo mi vida por gracia a través de la fe. Yo oro diariamente por gracia por medio de la fe. Todo lo hago por Tu gracia, con mi fe, y gracias a eso, yo maximizaré mi propósito y potencial. Yo cumpliré todo lo que nací para cumplir. Yo completaré mi tarea divina. ¡Por tu gracia, a través de mi fe, para Tu gloria! Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! ¡Ponla por Obra y Mejora!